@supernova0
Personalmente no tengo inclinación a realizar este tipo de viajes, pero lo cierto es que algo se comenta al respecto en los suttas.
DN 16 Mahaparinibbana Sutta
[Entonces, el Venerable Ananda dijo al Bienaventurado:] “Anteriormente, Venerable Señor, los monjes que pasaban el periodo de la lluvias, en diferentes lugares, solían venir a ver al Tathagata para rendirle homenaje y nosotros nos beneficiamos de recibir a estos monjes, y nos beneficiamos al asociarnos con ellos. Pero ahora, Venerable Señor, después de que el Bienaventurado esté ausente, no vamos a recibir más semejante beneficio”.
“He aquí, Ananda, hay cuatro lugares, que una persona piadosa debería visitar y mirar con sentimiento de reverencia. Y, ¿cuáles son esos cuatro?
“El lugar, donde el Tathagata ha nacido. Éste es el lugar, que una persona piadosa debería visitar y mirar con sentimiento de reverencia. El lugar, donde el Tathagata llegó a ser plenamente despierto. Éste es el lugar, que una persona piadosa debería visitar y mirar con sentimiento de reverencia. El lugar, donde el Tathagata ha puesto en movimiento la insuperable Rueda del Dhamma. Éste es el lugar, que una persona piadosa debería visitar y mirar con sentimiento de reverencia. El lugar, donde el Tathagata pasa al perfecto estado de Nibbana, sin que permanezca elemento alguno de apego. Éste es el lugar, que una persona piadosa debería visitar y mirar con sentimiento de reverencia.
“Estos son, Ananda, los cuatro lugares, que una persona piadosa debería visitar y mirar con sentimiento de reverencia. A estos lugares, Ananda, vendrán los piadosos monjes y monjas, los seguidores laicos y las seguidoras laicas, reflexionando así: ‘¡Aquí el Tathagata ha nacido! ¡Aquí el Tathagata llegó a ser plenamente iluminado con el insuperable y supremo Despertar! ¡Aquí el Tathagata ha puesto en movimiento la insuperable Rueda del Dhamma! ¡Aquí el Tathagata pasó al perfecto estado de Nibbana, sin que permanezca elemento alguno de apego!’. Y cualquiera, Ananda, que muriera durante una de estas peregrinaciones, con el corazón firmemente anclado en la fe, va a renacer en el reino de la felicidad celestial”.
