Comparto tu reflexión y debo decir que me ha hecho especial gracia que utilices el término 'hackear' porque yo mismo lo he utilizado en alguna ocasión para describir el resultado de la práctica budista. En el escritorio de un ordenador se representan con iconos de archivos y programas una serie de procesos que se ejecutan en un sistema software-hardware. Es una forma de hacernos más fácil la ejecución de una serie de tareas. En forma similar la mente hace una representación conveniente pero condicionada de un sistema psico-físico, que el Buda llamó Loka y que con la práctica del no apego es puesta a un lado para conducirnos a lo Incondicionado, al Nibbana.
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AN 4,23 Loka Sutta
“Bhikkhus, el Tathagata tiene el pleno despertar al mundo, el Tathagata está separado del mundo. El Tathagata tiene el pleno despertar al origen del mundo, el Tathagata abandonó el origen del mundo. El Tathagata tiene el pleno despertar al cese del mundo, el Tathagata descubrió el cese del mundo. El Tathagata tiene el pleno despertar al sendero que conduce al cese del mundo, el Tathagata desarrolló el sendero que conduce al cese del mundo.
“Bhikkhus, en este mundo con sus devas, Mara y Brahma, entre esta población con sus ascetas y brahmanes, sus devas y los seres humanos, todo lo que es visto, oído, olido, sentido, conocido, alcanzado, buscado y examinado por la mente —de todo aquello—, el Tathagata tiene el pleno despertar; por eso es llamado el Tathagata.
“Bhikkhus, todo lo que el Tathagata habla, profiere o expone en el intervalo entre la noche, en la cual despertó a la perfecta e insuperable iluminación, y la noche, en la que alcanza el nibbana final, todo aquello es sólo así y no de otra manera; por eso es llamado Tathagata.
“Bhikkhus, así como el Tathagata habla, así actúa; así como actúa, así habla. Y porque así como habla, así actúa y así como actúa, así habla, es llamado el Tathagata.
“Bhikkhus, en este mundo con sus devas, Mara y Brahma, entre esta población con sus ascetas y brahmanes, sus devas y los seres humanos, el Tathagata es el vencedor, el invicto, el visionario universal, el portador de la maestría; por eso es llamado el Tathagata”.
Habiendo conocido directamente todo el mundo,
—todo en el mundo tal cual es—
está separado del mundo,
desprendido del mundo.
Él es el vencedor de todo,
el sabio que desató todos los nudos,
alcanzó la paz suprema,
el Nibbana, inaccesible para el miedo.
Él es un Buda, sus corrupciones han sido destruidas,
sin preocupaciones, con todas las dudas cortadas;
habiendo alcanzado la destrucción de todo el kamma,
es liberado en la extinción de las adquisiciones.
Él es el Bienaventurado, el Buda,
es el león insuperable,
en este mundo con sus devas,
puso en movimiento la rueda del Brahma.
Así, aquellos devas y seres humanos
que han ido por refugio al Buda,
lo veneran y rinden honores
al grandioso libre de la desconfianza en sí mismo.
Amansado, es el mejor de los amansadores,
pacífico, es el visionario entre los portadores de la paz;
libre, es el primordial liberador,
trascendiendo, es el mejor guía que enseña a cruzar.
Así, ellos le rinden honores,
al grandioso que es libre de la desconfianza en sí mismo.
En este mundo junto con sus devas,
he aquí no hay nadie que pueda rivalizar contigo.
SN 12,44 Loka Sutta
En Savatthi.
"Bhikkhus, voy a enseñaros acerca del origen y la desaparición del mundo. Escuchad y prestad atención que voy a hablar". -"Sí, venerable señor", respondieron los bhikkhus y el Bienaventurado continuó:
"Y, ¿cuál es, bhikkhus, el origen del mundo? En dependencia del ojo y las formas surge la conciencia del ojo. El encuentro de estos tres, es el contacto. Con el contacto como condición, la sensación [llega a ser]. Con la sensación como condición, la avidez. Con la avidez como condición, el apego. Con el apego como condición, la existencia. Con la existencia como condición, el nacimiento. Con el nacimiento como condición, la vejez y la muerte, el dolor y el lamento, la pena, el disgusto y la desesperanza llegan a ser. Tal es, bhikkhus, el origen del mundo.
"En dependencia del oído y los sonidos surge la conciencia del oído... En dependencia de la nariz y los olores surge la conciencia de la nariz... En dependencia de la lengua y los sabores surge la conciencia de la lengua... En dependencia del cuerpo y los objetos táctiles surge la conciencia del cuerpo... En dependencia de la mente y los fenómenos surge la conciencia de la mente. El encuentro de estos tres, es el contacto. Con el contacto como condición, la sensación [llega a ser]; con la sensación como condición, la avidez. Con la avidez como condición, el apego. Con el apego como condición, la existencia. Con la existencia como condición, el nacimiento. Con el nacimiento como condición, la vejez y la muerte, el dolor y el lamento, la pena, el disgusto y la desesperanza llegan a ser. Tal es, bhikkhus, el origen del mundo.
"Y, ¿cuál es, bhikkhus, la desaparición del mundo? En dependencia del ojo y las formas surge la conciencia del ojo. El encuentro de estos tres, es el contacto. Con el contacto como condición, la sensación [llega a ser]; con la sensación como condición, la avidez. Pero con la total desaparición de esa misma avidez, cesa el apego; con el cese del apego, cesa la existencia; con el cese de la existencia, cesa el nacimiento, la vejez y la muerte, el dolor, el lamento, la pena, el disgusto y la desesperanza. Tal es el cese de toda esta masa de insatisfacción. Tal es la desaparición del mundo.
"En dependencia del oído y los sonidos surge la conciencia del oído... En dependencia de la nariz y los olores surge la conciencia de la nariz... En dependencia de la lengua y los sabores surge la conciencia de la lengua... En dependencia del cuerpo y los objetos táctiles surge la conciencia del cuerpo... En dependencia de la mente y los fenómenos surge la conciencia de la mente. El encuentro de estos tres, es el contacto. Con el contacto como condición, la sensación [llega a ser]; con la sensación como condición, la avidez. Pero con la total desaparición de esa misma avidez, cesa el apego; con el cese del apego, cesa la existencia; con el cese de la existencia, cesa el nacimiento, la vejez y la muerte, el dolor, el lamento, la pena, el disgusto y la desesperanza. Tal es el cese de toda esta masa de insatisfacción. Tal es la desaparición del mundo".
Creo haber leído a un Venerable que el Buda no censura los rituales, sino la falsa ilusión de que pueden conducirnos por sí mismos a la liberación.
Un teísta dirá que dios no está en el samsara, que es trascendente al mismo. Dirá también que es incognoscible, pero escoge darse a conocer por revelación de sus enviados o profetas. Pero este 'argumento' no cambia las cosas, porque aun admitiendo que tal dios existiere, ¿dónde se produciría esa revelación sino en el samsara, en Loka?