Panikkar escribió: ↑28 Abr 2023 20:48
No penséis que quiero aquí hacer apología del suicidio. ¡Para nada! Lo desaconsejo completamente. Pero es que, en consonancia con algunos de vosotros, considero que el Nirvana no es pura extinción sino la elevación a algo superior. El paso a un estado de divinización (común a las místicas de todas las grandes religiones, también a las no budistas). De ahí, en mi opinión, la confluencia de trasfondo que puede establecerse entre teísmo y budismo.
Ya sé que muchos budistas, especialmente los más ortodoxos,rechazáis esta manera de ver el asunto. La idea de lo "divino" dentro del budismo os parece una perversión del mismo. Es más: algunos reducís la realidad a lo que puede ser tratado científicamente: la materia y la energía. Siendo esto así, no habría reencarnación y, desde este punto de vista cientificista-materialista, el Nirvana se reduciría, por tanto, a lograr la pura ausencia de apego. De ahí la necesidad de seguir técnicas de meditación, lecturas etc. Pero entonces digo yo: un budista que no cree en lo divino y que lo reduce todo a la materia-energía y que no cree en la reencarnación, ¿no sería, DESDE SU PUNTO DE VISTA, lo más fácil acceder al estado de no-apego mediante el suicidio? Y repito que este
no es mi punto de vista. Además, no se lo recomiendo a nadie. Pero, me gustaría saber el motivo por el que los materialistas cientificistas que os sentís budistas optais por no suicidaros, cuando parece sería lo más coherente.
¿No será que en el fondo, sin ser conscientes de ello, no aspiráis en realidad a la eliminación de los deseos sino a la eliminación de una vida sin deseos insatisfechos? ¿No será que en el fondo buscáis también la divinización en lugar de la extinción, como la mayoría de personas del mundo?
Gracias.
Hola
@Panikkar , pienso que este tema es más relevante de lo que parece.
Parece que planteas dos extremos: Por un lado estaría "creer" bien en lo divino, bien en la "reencarnación". Por el otro planteas el punto de vista que reduce la realidad, podríamos decir el todo, a lo que puede ser tratado científicamente, es decir la materia y la energía.
Yo, personalmente, no me veo identificado con ninguno de los dos polos, ni tampoco creo que sea el único punto de vista posible (incluso sin salirnos del budismo ni un pelo). Las ideas de "divinidad" (no de "lo divino", que podría ser un adjetivo con una gran amplitud semántica y que podría aceptar en una descripción poética) o de "reencarnación" me parecen ideas metafísicas, es decir constructos mentales puros, afirmaciones que están "fuera de nuestro dominio", o bien que "que son inconmensurables, más allá de toda medida", como dice el Buddha en el
Sabba Sutta SN 35.23. Es decir son ideas con las que no cuento, con las que no se qué hacer para vivir mi vida de la mejor manera posible.
Por otra parte reducir la realidad a lo que puede ser tratado científicamente me parece extremadamente reduccionista, incluso desde un punto científico. Y vaya por delante que soy un gran aficionado a los desarrollos y a los métodos del pensamiento científico, desde hace muchísimos años; aunque suele chirriarme, y mucho, cuando se intentan establecer paralelismos demasiado forzados entre aquello que dice y para lo que sirve la ciencia, y aquello que dice y para lo que sirve el budismo; que al final, a mi parecer, ni son ciencia, ni son budismo, a no ser que reduzcamos ambos al nivel de la revista "Muy interesante"... cosa que también ocurre con excesiva y deplorable frecuencia.
En este mundo, incluso sin salir del campo de la ciencia (es decir, de lo que llamabas materia y energía, a lo que habría que añadir, para hablar de ciencia, toda la dimensión propia del ser humano que llamamos saber lógico-matemático), existen muchas cosas que no se saben pero que además los científicos ya han dicho (o mejor, "demostrado" matemáticamente, que es su manera particular de expresarse) que no podrán saberse nunca, porque son inalcanzables, imposible de medir o de computar dentro de un universo finito en un tiempo finito, y que aun así son materia-energia real de la realidad toda. Por ejemplo, sin salir del campo lógico-matemático, tenemos el teorema de incompletud de Godel, que, resumiendo mucho, dice que en todo sistema matemático formal consistente y completo (es decir, aquel en el que a partir de determinado axiomas y reglas lógicas se puede demostrar la verdad o falsedad de cualquier enunciado) es posible construir un enunciado que sea a la vez verdadero y no deducible desde esos principio axiomático-lógicos (para ampliar un poco se puede ver
AQUÍ). También, ya en lo puramente físico y tangible, existen asuntos sobre los que la ciencia ha dicho que son irresolubles, aun siendo tangibles, por ej el "
Gap espectral". Es decir, no que sean muy, muy, muy difíciles de resolver, pero que dentro tal vez de muchísimo tiempo consigamos resolverlos, sino que son
intrinsecamente irresolubles (sin por otro lado necesitar a ningún dios ni a ninguna Gran Ley Universal extraña, o pensada, o imaginada).
Pero, sin irnos tan lejos, yo mismo, cuando me siento a hacer zazen o ahora cuando estoy escribiendo, dependo de muchas variables que se me escapan completamente (desde el funcionamiento de mi corazón hasta la rotación de la tierra entorno al sol) sin los cuales ni ese zazen, ni esta escritura, ni nada de lo que considero ser existiría, pero que son al mismo tiempo imprescindibles para que sea, provisionalmente, aquello que estoy siendo ahora... y que, tras un poco, dejaré de ser. Es más, sería contraproducente, aunque algunas de esas cosas podrían ser científicamente descritas y puede que otras no tanto, que me dedicase a pensar en ellas para ser lo que, provisonalmente, soy ahora. Ya no haría zazen, ni escribiría ahora, ni regaria el jardín o coinaría después.Estaría distraido pensando en algo alejado de esas tareas. Por tanto, con aquello que se me escapa pero de lo cual dependo y me hace ser en este momento, así como soy, lo mejor que puedo hacer es confiarme simple y completamente a ello (a esto, en el Budismo, le llamamos también Budhadharma).
A lo anterior una vez le llamé "misterio" en este foro, aunque hubo quien se echo las manos a la cabeza y pensó que detrás de aquello iba a entrar en procesión solemente el paso sevillano del Cristo del gran Silencio... cuando yo solo pretendía usar una palabra para señalar la no-necesidad, incluso la fatuidad, de intentar entenderlo todo solo con la ayuda de nuestro pensamiento limitados y, al mismo tiempo, diciendo "misterio", dejaba fuera designaciones como "Dios", "reencarnacion durante vidas sucesivas", "Nada absoluta", etc., portadoras a mi parecer de demasiadas connotaciones y adjetivaciones que facilmente llevan al ser humano a ponerse a fantasear, a inflarse con humo y a perder el camino.
A esto Vimalakirti lo llama simplemente lo inconcebible.
(sobre la cuestión del "suicidio" también quería decir alguna cosa, pero esto se ha hecho ya demasiado largo y lo dejaré para otra vez)