Sunyata

Budismo zen, budismo tibetano...
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tao.te.kat
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Sunyata

Mensaje por tao.te.kat »

Del blog: https://blogdetao.org/2019/01/26/vacio- ... sunyata-i/

Decía al iniciar el anterior texto que los malentendidos que supone Anatman solo son comparables a los que genera otro de los conceptos fundamentales budistas, especialmente del budismo Mahayana y muy relacionado con el anterior.

Ese concepto es Sunyata.

Ya hemos hablado antes de Sunyata en el blog, y creo que este artículo no aportará demasiado más, pero parecía tener sentido ahora, así que allá va. Otro intento de explicarlo, otra aproximación, otra forma de decirlo.

Sunyata significa literalmente “cualidad de vacío”, es decir que algo es vacío. Por tanto esta vez sí que está bien traducido como vacuidad (que es también cualidad de vacío).

Así que en este caso la confusión parte de buen inicio, pues el concepto original ya nos aporta cierta confusión.

El budismo Mahayana puede decir: “todo eres sunyata”. Es decir todo tiene la cualidad de estar vacío. Sin embargo si abriéramos algo o alguien, veríamos que dentro no hay vacío (convencionalmente entendido) sino visceras, sangre, etc… Una pelota sí nos parece convencionalmente vacía, pues solo tiene aire dentro, pero ¿todo está vacío?!

No, claro que no.

También a veces parece interpretarse sunyata como cierta forma de inexistencia, como si decir “Tú eres sunyata/vacuidad” fuera equivalente a “tú no existes”, pero te tocas y reflexionas y todo parece indicar que existes… ¿entonces?!

Bien, lo que quiere expresar el budismo Mahayana con Sunyata no tiene una palabra, ni en su idioma ni en el nuestro, que lo describa con claridad (en realidad Anatman tampoco), así que usamos palabras que ya tienen otros significados, sean estas sunyata, vacío o vacuidad, creando una cierta confusión terminológica.

Sunyata quiere decir realmente, que al igual que con Anatman todo es compuesto e impermanente, no hay atman en ti, ni en nada.

Es decir ni las cosas, ni los seres “tienen alma”, no tienen atman.

En los seres vivos es sencillo de entender. Si yo no tengo alma, menos la tiene un ratón. Fácil. Somos seres compuestos en todo y cada uno de los componentes que se te ocurran y que nos forman.

Pero en los objetos no solemos hablar de “alma”, así que en estos casos se suele cambiar el concepto por el de “esencia” y se dice que los objetos no tiene esencia propia.

En budismo encontraremos expresiones del tipo “el carro no tiene esencia de carro en lugar alguno”.

Y eso quiere decir, que la “carridad” (la cualidad de ser un carro) no la encontraremos en lugar alguno.

Vamos a desarrollar algo más qué significa exactamente eso.

SI fueramos mirando parte por parte del carro, no encontraríamos sitio alguno en que esté “la cualidad de ser carro”, luego el carro no parece tener la cualidad de ser carro.

Igual que el ser humano no tiene un alma que posea la “cualidad de ser humano”, así el carro o cualquier otra cosa, tampoco.

¿Entonces dónde está? ¿Quizá está repartida por todo el carro?

Imaginemos una pila de arena, si vamos quitando paladas de la pila, tarde o temprano no quedará arena. A medida que quitamos arena, la pila puede ser más pequeña o más grande pero sigue siendo una pila, no parece perder cualidad de “pila” por quitarle arena.

Pero siempre llegará un punto (y varía de una persona a otra, luego es subjetivo) en que diremos: “bueno, eso ya no es una pila, apenas queda arena”.

Luego la cualidad de “pila” está o no está, es atómica, no hay degradados, blanco o negro… Luego no está repartida por todo el objeto.

Es decir que hemos llegado a la conclusión de la “esencia” de un objeto no está en ningún lugar del objeto, ni repartida por todo el objeto.

Luego no está. Luego los objetos no tienen esencia de sí mismos.

Eso es sunyata, es eso a lo que se refiere la vacuidad y como podemos ver no tiene demasiado que ver con si su interior está vacío o con si el objeto existe o no existe.

Y ¿qué quiere decir que ningún objeto de nuestro universo tenga la cualidad o esencia de ser ese objeto?

Significa que esa cualidad no está en el objeto sino en quién lo observa, y en concreto quién lo observa intelectualmente, nuestro intelecto. La mente conceptual.

Así finalmente llegamoa una conclusión: la cualidad de ser carro, no está en el carro, porque está…

…en nuestra mente.

Es nuestra mente conceptual la que crea categorias y conceptos, la que dice “carro” y “no carro”. Una mosca no establece esas categorías (aparentemente) y por tanto para una mosca un carro no tiene esencia de carro (porque ni se plantea tal cosa).

Sunyata es cómo es nuestro universo (es un sello ¿lo recuerdas?).

Y lo contrario a sunyata, es la categorización conceptual que hace nuestra mente de los distintos trozos del universo percibido. Aunque esa categorización puede ser útil (y por eso existe, porque es muy útil) no existe fuera de la mente y no es una característica del objeto, no está en él.

En realidad es más correcto decir que esa categorización no está en la realidad. Porque es esa categorización la que crea los objetos. Así que en cierta manera los objetos solo están en nuestra mente. La realidad es un continuo. No está fragmentada en objetos.

Cuando nace la mente conceptual, nacen los objetos.

Una categorización es solo una etiqueta. Como si fuéramos poniendo postits a todo lo que vemos: postit de carro, postit de amigo, postit de bondad, postit de piedra… y los vamos poniendo, y todos los objetos tienen su postit (o dicho más precisamente, aquello que tiene un postit lo llamamos objeto).

Y lo que queremos recalcar, es que esos postits no son parte del supuesto objeto contemplado, sino que son parte de nuestra mente. Sin mente no hay postits, sin mente no hay objetos separados del resto. Solo realidad.

Estos postits los ponemos de forma arbitraria, para reducir el continuum de nuestra realidad (nuestra realidad no está partida en trozos, es un contínuo). Nuestro intelecto no sabe cómo tratar el continuum de la realidad, necesita partir ese continuo en trozos. Y a esos trozos conceptuales en los que partimos el continuum de la realidad, los llamamos objetos. Y los creamos para poder operar con esos objetos-símbolo, por ejemplo cuando planificamos y poder deducir cursos de acción adecuados (y otras muchas cosas).

Un ejemplo: El mar principal del planeta Tierra es continuo, pues puedo navegar por todo él sin tocar tierra (excluyo cualquier mar interior). Pero para estudiarlo, lo dividimos en cinco oceános y otros mares menores como el Mediterraneo. Esa división es artificial, conceptual y arbitraria:

Artificial porque no existe en la naturaleza.
Conceptual porque se basa en conceptos.
Y arbitraria porque subdividimos usando ciertos criterios pero podrían usarse otros. Podrían ser solo tres océanos o siete…

A todos nos parece evidente que toda esa división no cambia en nada el mar. No por haberle puesto nombres a ciertos pedacitos de mar ha cambiado nada. El Atlántico no va a tener una cualidad nueva, sigue siendo agua… Luego el Atlántico carece de esencia de Atlántico. Es solo mar, agua. El Atlántico como concepto o esencia está solo en nuestra mente y según el budismo como una forma de ignorancia.

Igual que entendemos que las fronteras nacionales son una artificialidad sobre la piel del planeta, así ocurre que todo objeto es igualmente un reparto artificial sobre la piel de la realidad. Y eso ya nos cuesta un poco más.

Hay que entender que el budismo no niega la realidad. Lo que niega es que la realidad tenga determinadas características que le asignamos, y que son asignadas por la mente, o bien por co-emergencia (como sería el-ver). Pero en ninguno de los dos casos están solamente en la realidad, en ambos casos es necesaria una mente.

Pero ¿por qué entender esto es importante para la liberación?

Asignar inadvertidamente esencia (categoria de realidad intrínseca) a las cosas u objetos es una forma de ignorancia. Porque como hemos visto no la tienen. Confundir nuestro etiquetado conceptual con la realidad de las cosas es una forma de ignorancia.

La montaña no es una montaña cuando no la etiquetas

¿Y qué es? podríamos preguntar.

Un maestro zen simplemente señalaría hacia ella con ambas palmas de las manos abiertas como mostrándotela, como diciendo: ¿no es obvio lo que es? ¡Mírala! Solo eso… nada más.

No abriría la boca.

En esto, los chicos zen son bastante competentes. 🙂

¿Cómo quieres obtener una descripción no conceptual con palabras?

¡Si las palabras son conceptos! ¡Es como pedir agua que no moje!

Lo que es la montaña es (de nuevo esa palabra) auto-evidente, es solo eso. Y eso es a lo que se llama talidad, las cosas tal como son (thusness en inglés) y en cuanto la intentas describirla ya no es talidad, son conceptos… y son más o menos acertados pero nunca reales al 100%. Así que en realidad talidad y sunyata son lo mismo. Porque “las cosas tal como son” (que es la definición de talidad) son sunyata.

Por eso a veces comentamos aquí que la propuesta zen de proponer “una verdad relativa y una verdad absoluta” no me parece una aproximación demasiado precisa.

Solo existe una realidad y luego existen las etiquetas. Llamar a eso “verdad relativa” me parece excesivo. El Atlántico no es verdad alguna, es un mero acuerdo entre nosotros para llamar a un fragmento del mar. Y la verdad, como talidad que es, es experimentable, perceptible pero no descriptible con conceptos.

Los objetos no físicos, por ejemplo “la bondad”, adolecen del mismo problema pero ampliado. En este caso ese “delimitar” ya no se hace sobre la talidad, sobre la realidad. Sino que es conceptualidad sobre conceptos. Uno sobre otro. Postit sobre postit.

Por ejemplo si decimos “los carros son útiles”, la palabra carro tiene las características ya vistas, pero ¿y la palabra “útil”? ¿a qué objeto desgajado de la realidad apunta?

A ninguno.

Hemos rizado el rizo (y lo solemos hacer una cantidad de veces casi infinita) y creamos categorias sobre categorias, hasta llegar a puntos de irrealidad notable.

“Útil” sabemos más o menos qué quiere decir pero ya ni tan siquiera apunta a un objeto, es simplemente una opinión sobre un tema.

Cada persona opinará diferente sobre si un carro es útil o no útil, o si Tao es sabio o ignorante.

Al concepto “yo” le pasa exactamente lo mismo, por eso nos cuesta tanto definirlo con precisión. Es un postit bastante nebuloso… lo ponemos sobretodo lo que nos da la gana o que encaja con nuestras ideas, siemper que pertenezca a la “primera persona del singular”. Y lo retiramos de aquello que no encaja con nuestras ideas…

Asumir “realidad” (absoluta u objetiva) sobre cualquier concepto es una forma de ignorancia y nos mantiene en errores intelectuales. Y el asunto es que un error intelectual no tiene solo un resultado intelectual.

La ignorancia conceptual, que consiste en tomar los conceptos por reales, confudir la realidad con el postit, tiene básicamente un resultado no conceptual. Y ese resultado no conceptual toma en muchos casos la forma de sufrimiento.

Como cuando pensamos sobre un posible futuro y eso nos angustia. Si todo quedara confinado al mundo conceptual no generaría sufrimiento y no sería tan relevante. Pero eso no pasa (al principio).

Así que es tarea a realizar tras Despertar, el completar el yoga de no-conceptualidad, hasta que todo concepto lo sintamos como irrelevante, lo usemos o no. Tiene que acabar siendo irrelevante a nivel emocional, igual que nos da igual perder un postit.

Lo cual no significa no usarlos como en el primer yoga (mindfulness) donde solo sabemos estar o bien en silencio mental o bien perdidos en nuestros pensamientos, y por tanto nos vemos obligados a renunciar a ellos.

Lo visto hasta ahora, es el significado principal de sunyata, que en castellano (e inglés) llamamos vacío o vacuidad, pero para añadir complejidad al asunto hay otros conceptos budistas, que no sé si se etiquetan de sunyata originalmente pero con total seguridad se traducen en el mundo occidental como vacío, vacuidad o emptiness y por tanto deberemos estar atentos a no confundirnos.

¿Qué otras formas de vacuidad vamos a encontrarnos en textos budistas?

A veces se habla de vacío/vacuidad como un estado mental.

Un estado mental inicialmente meditativo y más adelante habitual en que no hay formaciones mentales presentes más allá de los sentidos. En realidad sería más correcto hablar de una serie de estados meditativos (casi todos los sólidos), que se caracterizan por la no aparición de formaciones mentales de uno u otro tipo.

Inicialmente desaparece el ruidoso intelecto, más adelante objetos mentales mucho más sutiles como intenciones o incluso esa extraña construcción que llamamos sujeto (de la observación). A toda esa familia de situaciones mentales a veces tamibén se las categoriza, sobretodo en sutras, como signless (sin signos) o without outflows (sin flujos externos), por ejemplo en el Samdhinimorcana o el Lankavatara sutra.

Estos estados primero ocurrirán en meditación y luego en el día a día (postmeditación en terminología Mahamudra).

En otros textos, sobretodo Mahamudra, vacuidad es simplemente el sujeto silencioso que mira al fenómeno y cuando se unen ambos obtenemos no-dualidad. En este caso estaríamos hablando de la unión de Samantabhadra y Samantabhadri, y se expresa como la unión de vacuidad y fenómeno. Este uso me costó pillarlo al principio, pues es bastante “poco ortodoxo” pero dado que se usa en Mahamudra habitualmente, pues aquí queda dicho.

También ocurre que el fenómeno, dado que es co-emergente, aparentemente no tiene substancia alguna ni está en lugar alguno, por eso no se raro que se califique también de “vácuo” en textos budistas. Y diría que en este caso si se usa la palabra sunyata en el texto original. Esto es paradójico porque unas doctrinas llaman vacuidad a un extremo (el sujeto) y otras al otro (el fenómeno).

Yendo a formas incrementalmente menos ortodoxas de usar el concepto, a veces se habla de vacuidad como la substancia de la que están hechas las cosas o nuestra esencia profunda. Serían formas menos recomendables del uso de la palabra pues tal como hemos visto no es eso lo que se desea reflejar.

Como podeis ver, interpretar textos budistas no es ninguna trivialidad. Puede llevar años y leer muchos, muchos textos budistas, el ir asumiento su vocabulario con corrección. Este vocabulario, en ocasiones, cambia incluso de una doctrina a otra aunque no radicalmente, pero si en algunos matices. Así que incluso es conveniente saber si el sutra es de orientación Yogacara, Madyamika, Zen, anterior a estos, etc…

Gracias por leer.
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tao.te.kat
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Re: Sunyata

Mensaje por tao.te.kat »

Como dicen en inglés. Another take: https://blogdetao.org/2016/05/11/sunyat ... hyamika-1/

Sunyata o Ku en chino (空), la vacuidad budista, es un concepto que apunta a la no existencia intrínsenca de objeto, cosa o ser alguno.

En cierta manera esa vacuidad no es diferente de la unidad o no-dualidad de otras doctrinas pues indica que nada ES por sí mismo. Y sin embargo la realidad ES. Veamos esto en detalle:

La ausencia de esencia o eseidad de las cosas es doble:

– Por impermanente: nada permanece sin cambio ni por un segundo, todo aparente objeto sólido en realidad es un continuo fluir de cambios, como un río. Que parece ser algo pero es solo un flujo, como un círculo de luz al mover una antorcha en la oscuridad. Los objetos son más espejismos de movimiento que objetos.

– Quizá incluso más relevante, no hay nada que no sea compuesto (y por lo visto anteriomente compuesto por no-cosas en continuo cambio). En ningún objeto de nuestra experiencia podremos encontrar la esencia o el núcleo (*) de ese objeto. Solo es un compuesto de otros elementos que a su vez son compuestos por otros y que encima todos ellos están en constante cambio.

Esa situación de inatrapabilidad de objeto alguno es vacuidad.

A veces se dice, especialmente en el budismo Madyamika que los objetos son objetos solo por designación (uso del lenguaje, conceptualidad).

A veces se dice que los objetos ni existen ni no existen, no existen por todo lo anteriormente dicho, pero es obvio que existe algo pues están ahí… su realidad (como no-objetos) es tan inapelable como la del bastonazo del maestro zen al discípulo que le presumió con su conomiento de que “todo estaba vacío”.

Un ejemplo, coge una tela de un metro cuadrado. Eso es un metro cuadrado. Pero no tiene esencia alguna de “metro cuadrado”, solo es un metro cuadrado por designación utilitaria y temporal.

La cortas en 5 trozos y ¿a dónde fue a parar “el metro cuadrado”? No está en lugar alguno pues nunca existió tal esencia, solo era útil para designar temporalmente ese pedazo impermanente y compuesto.

Entonces alguien dice, bueno, está como la suma de las partes.

Entonces quema la tela.

¿Dónde fue a parar la “esencia del metro cuadrado” o “incluso la esencia de la tela”?

Nunca existieron tales cosas, solo era una ilusión del lenguaje para poder señalar a las cosas, que no dejan de ser fragmentos de realidad degajados de forma arbitraria de ella y por tanto existentes solo por y para designación.

Es como si de esa tela coges una pulgada cuadrada la rodeas con tiza y dices: Esto es el pájaro Peng. Ok, pero ni es, ni no es cosa alguna, simplemente es una definición arbitraria… sin esencia y realidad concreta.

Borras la tiza, quemas la tela y ¿dónde fue el pájaro Peng? ¿qué era el pájaro Peng más que una quimera? ¿tuvo alguna realidad superior por tener tiza y tener nombre durante unos instantes? Simplemente fue útil para señalarlo durante algunos minutos…La realidad es completa en sí misma, en cada momento. Completa e indivisible.

Completa y divisible solo por designación. Es decir divisible solo imaginariamente, por un esfuerzo mental de conceptualidad. Esfuerzo útil, nadie lo niega, pero que no aporta realidad a lo designado ni lo cambia en forma alguna… lo designado sigue siendo, como siempre, ni existente, ni no existente…

Designar es como tomar agua en tus manos y decir “es el pez Kun”, pero el agua siempre se escurre entre tus dedos y vuelve al rio… Lo cual no significa que no sea útil tomarla para beber… pero ¿dónde fue el pez Kun?, nunca estuvo allí…

Lo mismo aplica a cualquier cosa, por sólida que te parezca, incluso a tí mismo y a tú yo y a toda tu realidad.

Yendo más allá, si no hay objetos más que por designación, no hay cambio más que por designación, por que el cambio es el proceso de convertirse de un objeto en otro… y estos no existen más que por designación. Estos no existen. ¿Cómo existe el cambio sin objetos? ¿qué cambio es ese? Algo parecido a las olas en el mar…

Lo que existe está más allá del concepto tradicional de cambio, hasta el punto que incluso el concepto de impermanencia es un concepto simplificado de la Realidad (del Dharma).

Ya Nagarjuna demostró teóricamente en el siglo II que si asumimos la existencia de objetos, el cambio es una imposibilidad lógica… Tanto objetos como cambio son una imposibilidad lógica. Luego la realidad es algo más profundo que el mero concepto de cambio convencional y el mero concepto de objetos convencional.

La relación causa-efecto es una imposibilidad lógica también tal como la entendemos habitualmente, pues implica que una serie finita de objetos influyen sobre otra serie finita de objetos. Las causas no existen más que por designación al igual que los objetos y que las consecuencias de esas causas.

Así pues tanto la realidad en un instante como el propio fluir eterno de la realidad, son no-cosificables más que arbitrariamente y sin esencia alguna más que como realidad global. La realidad es un todo indivisible, y su fluir en el tiempo no implica ni surgimiento ni desaparición de cosa alguna más que por designación arbitraria.

Y la forma de reflejar todo esto en budismo en una sola palabra es : sunyata.

Por eso cualquier cosa que puedas nombrar ni existe ni no existe, pues su existencia conceptual es una imposibilidad lógica evidente (no existe) y sin embargo está ahí (existe).

Y así pueden empezarse a entender textos tan difíciles como el mismo Sutra del corazón cuando dice que la vacuidad no difiere de la forma y la forma no difiere de la vacuidad, o que no hay sufrimiento ni causa o cese del sufrimiento, ni camino de liberación (más que por designación)

O como este tan profundo de Dogen:

Por eso, es una costumbre establecida en el Dharma del Buda no decir que la vida se convierte en muerte. Es por eso por lo que hablamos de no aparición, no devenir (Fu sho). Y es la enseñanza del Buda haciendo girar la rueda del Dharma decir que la muerte no se convierte en vida. Es por eso por lo que hablamos de no desaparición, no extinción (Fu metsu). La vida es una posición instantánea y la muerte es también una posición instantánea. Es idéntico por ejemplo a la relación entre el invierno y la primavera. No pensamos que el invierno se hace primavera y no decimos que la primavera se hace verano.
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Ananda
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Re: Sunyata

Mensaje por Ananda »

Excelente hilo, gracias @tao.te.kat

Parte de lo que dices me recuerda a la distinción abhidhámmica entre realidad convencional y realidad última. En Youtube puede encontrarse un vídeo sobre el tema del Venerable Nandisena.
tao.te.kat escribió: 14 Sep 2021 14:05 Ya Nagarjuna demostró teóricamente en el siglo II que si asumimos la existencia de objetos, el cambio es una imposibilidad lógica…
En relación a esto que comentas hay un verso de Nagarjuna que siempre me gustó:

Si todo esto fuera vacío, no habría surgir (o aparición) ni perecer (o desaparición): en ese caso, ¿a quién se le propone el nirvana mediante el abandono o la cesación? Pero por otro lado, si todo esto no fuera vacío, tampoco habría surgir ni perecer, entonces, ¿a quién se le propondría el nirvana mediante el abandono y la cesación?

Nótese que Nagarjuna critica aquí tanto el aniquilacionismo/nihilismo (todo está destruido, nada existe) como el eternalismo (todo existe y es eterno). Exactamente como hiciere 800 años antes el Buda en el Canon Pali. Por ejemplo:

SN 12.48 Lokayati Sutta

En Savatthi. Entonces, el brahmán que era cosmólogo se acercó al Bienaventurado e intercambió con él cordiales saludos. Cuando esas amables y corteses palabras de bienvenida habían terminado se sentó a un lado y le dijo:

“Maestro Gotama, ¿cómo es eso: todo existe?”

“’Todo existe’: eso, brahmán, es la cosmología más antigua.”

“Entonces, maestro Gotama, ¿nada existe?”

“’Nada existe’: eso, brahmán, es la segunda cosmología.”

“Entonces, maestro Gotama, ¿es todo uno?”

“’Todo es uno’: eso, brahmán, es la tercera cosmología.”

“Entonces, maestro Gotama, ¿es todo pluralidad?”

“’Todo es pluralidad’: eso, brahmán, es la cuarta cosmología.”

Sin haberse inclinado hacia ninguno de esos dos extremos, el Tathagata enseña el Dhamma del medio…


Con razón decía Nagarjuna que el Buda era el verdadero precursor del Camino Medio (madhymaka) que él enseñaba.

eq341
Citta, éstas son simples designaciones, el mundo de las expresiones, el mundo de las formas de hablar con las cuales el Tathagata se expresa pero sin asirse a ellas. Buda, DN 9 Potthapāda Sutta.
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Buddha
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Re: Sunyata

Mensaje por Buddha »

Aquí está la versión de Thich Nhat Hanh sobre cómo el Ser está Vacío. El Sutra del Corazón en la Filosofía Budista.
Nueva traducción del Sutra del Corazón por Thich Nhat Hanh

El 11 de septiembre, Thay completó una nueva, profunda y hermosa traducción al inglés del Sutra del Corazón, uno de los sutras más importantes del budismo Mahayana.

Esta nueva traducción al inglés se basa en la nueva traducción al vietnamita en la que Thay empezó a trabajar hace tres semanas en el Instituto Europeo de Budismo Aplicado de Alemania.

Debajo del sutra se puede leer la explicación de Thay de por qué hizo esta nueva traducción.


La visión que nos lleva a la otra orilla
Avalokiteshvara
mientras practica profundamente con
la visión que nos lleva a la otra orilla,
descubrió de repente que
todos los cinco Skandhas están igualmente vacíos,
y con esta realización
superó todo el malestar.

"Escucha Sariputra,
este Cuerpo mismo es la Vacuidad
y la vacuidad misma es este cuerpo.
Este Cuerpo no es otro que el Vacío
y el Vacío no es otra cosa que este Cuerpo.
Lo mismo ocurre con los Sentimientos,
las percepciones, las formaciones mentales,
y la Conciencia.

"Escucha Sariputra,
todos los fenómenos llevan la marca de la Vacuidad;
su verdadera naturaleza es la naturaleza de
no Nacimiento no Muerte
no ser, no no ser,
no ensuciamiento, no pureza,
ni aumento ni disminución.

"Por eso en el Vacío
Cuerpo, Sentimientos, Percepciones,
las formaciones mentales y la conciencia
no son entidades propias separadas.

Los Dieciocho Reinos de los Fenómenos
que son los seis Órganos de los Sentidos
los seis Objetos de los Sentidos,
y las seis Conciencias
tampoco son entidades propias separadas.

Los Doce Vínculos de Surgimiento Interdependiente
y su Extinción
tampoco son entidades propias separadas.
El malestar, las causas del malestar,
el fin del malestar, el camino,
la comprensión y el logro,
tampoco son entidades propias separadas.

Quien pueda ver esto
ya no necesita nada para alcanzarlo.

Los bodhisattvas que practican
la visión que nos lleva a la otra orilla
no ven más obstáculos en su mente,
y porque no hay
no hay más obstáculos en su mente,
pueden superar todo el miedo,
destruir todas las percepciones erróneas
y realizar el Nirvana Perfecto.

"Todos los Budas del pasado, del presente y del futuro
al practicar
la Perspectiva que nos lleva a la otra orilla
son capaces de alcanzar
La auténtica y perfecta iluminación.

"Por lo tanto, Sariputra,
debe saberse que
la Visión que nos lleva a la otra orilla
es un Gran Mantra,
el mantra más iluminador,
el mantra más elevado,
un mantra incomparable,
la Verdadera Sabiduría que tiene el poder
para poner fin a todo tipo de sufrimiento.
Por lo tanto, proclamemos
un mantra para alabar
la Perspectiva que nos lleva a la otra orilla.

Gate, Gate, Paragate, Parasamgate, Bodhi Svaha!
Gate, Gate, Paragate, Parasamgate, Bodhi Svaha!
Gate, Gate, Paragate, Parasamgate, Bodhi Svaha!”
Imagen
Las razones de una nueva traducción
Mensaje explicativo de Thay a sus alumnos, traducido del vietnamita. Thay escribió este texto el 22 de agosto de 2014, después de completar su primer borrador de traducción al vietnamita.

Querida familia,

Thay necesita hacer esta nueva traducción del Sutra del Corazón porque el patriarca que originalmente compiló el Sutra del Corazón no fue lo suficientemente hábil con su uso del lenguaje. Esto ha dado lugar a muchos malentendidos durante casi 2.000 años.

Thay quisiera compartir con ustedes dos historias: la de un monje novicio que visitó a un maestro Zen, y la de un Bhikkhu que acudió con una pregunta al Eminente Maestro Tue Trung.

1

En la primera historia, el maestro Zen preguntó al monje novicio
"Háblame de tu comprensión del sutra del corazón".

El monje novicio juntó las palmas de las manos y respondió:
"He comprendido que los cinco skandhas están vacíos. No hay ojos, oídos, nariz, lengua, cuerpo ni mente; no hay formas, sonidos, olores, sabores, sentimientos ni objetos de la mente; las seis conciencias no existen, los dieciocho reinos de fenómenos no existen, los doce eslabones del surgimiento dependiente no existen, e incluso la sabiduría y el logro no existen."
"¿Crees en lo que dice?"
"Sí, realmente creo en lo que dice".

"Acércate a mí", le indicó el maestro Zen al monje novicio. Cuando el monje novicio se acercó, el maestro Zen utilizó inmediatamente sus dedos pulgar e índice para pellizcar y retorcer la nariz del novicio.
Con gran agonía, el novicio gritó "¡Maestro! Me estás haciendo daño". El maestro Zen miró al novicio. "Acabas de decir que la nariz no existe. Pero si la nariz no existe, ¿qué es lo que duele?"

2

El Eminente Maestro Tue Trung era un maestro Zen laico que había servido como mentor del joven rey Tran Nhan Tong, en el siglo XIII en Vietnam. Un día, un Bhikkhu le hizo una visita para preguntarle sobre el Sutra del Corazón.

"Respetado Eminente Maestro, ¿qué significa realmente la frase "la forma es vacuidad, la vacuidad es forma"?
Al principio el Eminente Maestro permaneció en silencio. Y luego, después de un rato, preguntó:
"Bhikkhu, ¿tienes un cuerpo?"
"Sí, lo tengo".
"Entonces, ¿por qué dices que el cuerpo no existe?".

El Eminente Maestro continuó entonces: "¿Crees que en el espacio vacío existe la forma?".
"No, no veo que haya forma".
"Entonces, ¿por qué dices que el vacío es la forma?".

El Bhikkhu se levantó, se inclinó y siguió su camino. Pero el Maestro le hizo volver para recitarle el siguiente gatha:

La forma es la vacuidad, la vacuidad es la forma,
es un medio hábil creado temporalmente por los Budas de los tres tiempos.
La vacuidad no es la forma, la forma no es la vacuidad
Su naturaleza es siempre pura e iluminadora, ni atrapada en el ser ni en el no ser.
En este relato, el Eminente Maestro Tue Trung parece contradecir el Sutra del Corazón y desafiar la fórmula sagrada 'la forma es vacuidad y la vacuidad es forma', considerada inviolable en la literatura Prajñāpāramitā.

Thay cree que el Eminente Maestro fue demasiado lejos. El Maestro no fue capaz de ver que el error no descansa en la fórmula, 'la forma es vacuidad' más bien, reside en la impericia de la línea, 'Por lo tanto en la vacuidad no hay forma.' Según Thay, la forma en que se emplean las palabras en el Sutra del Corazón, desde el principio hasta la línea: 'sin nacimiento, sin muerte, no contaminado, no inmaculado, no aumentando, ni disminuyendo', es ya perfecta. Lo único que Thay lamenta es que el patriarca que grabó el Sutra del Corazón no añadiera las cuatro palabras 'sin ser, sin no ser' inmediatamente después de las cuatro palabras 'sin nacimiento, sin muerte', porque estas cuatro palabras nos ayudarían a trascender la noción de ser y no ser, y ya no nos quedaríamos atrapados en ideas como 'sin ojos, sin oídos, sin nariz, sin lengua'. ¿Lo entiendes?

El problema comienza con la frase: 'Escucha Shariputra, porque en la vacuidad no hay forma, sentimientos, percepciones, formaciones mentales ni conciencia' (en sánscrito: TasmācŚāriputraśūnyatayāmnarūpamnavedanānasamjñānasamskārānavijñānam). ¡Qué curioso! Antes se afirmaba que la vacuidad es la forma, y la forma es la vacuidad, pero ahora se dice lo contrario: sólo hay vacuidad, no hay cuerpo. Esta línea del sutra puede conducir a muchos malentendidos perjudiciales. Elimina todos los fenómenos de la categoría "ser" y los coloca en la categoría de "no ser" (sin forma, sentimientos, percepciones, formaciones mentales o conciencia...). Sin embargo, la verdadera naturaleza de todos los fenómenos es la naturaleza de no ser ni no ser, de no nacer ni morir. La visión del "ser" es una visión extrema y la visión del "no ser" es otra visión extrema. Es debido a esta falta de habilidad que la nariz del monje novicio todavía está dolorida.

El famoso gatha atribuido al sexto patriarca Hue Nang (Hui-neng), en el que presentó su visión al quinto patriarca Hoang Nhan (Hung-jen), también expresa esta noción y también está atrapado en la misma visión errónea:

Originalmente, no existe el árbol Bodhi
El espejo brillante tampoco existe
Desde el no-principio del tiempo nada ha existido
Entonces, ¿dónde puede asentarse el polvo?
Podemos decir:

"Una nube blanca pasa y oculta la boca de la cueva
Haciendo que muchos pájaros pierdan el camino de vuelta a casa".
El discernimiento de prajñāpāramitā es el discernimiento más liberador que nos ayuda a superar todos los pares de opuestos como nacimiento y muerte, ser y no ser, mancillamiento e inmaculabilidad, aumento y disminución, sujeto y objeto, etc., y nos ayuda a entrar en contacto con la verdadera naturaleza de no nacimiento/no muerte, no ser/no no ser, etc... que es la verdadera naturaleza de todos los fenómenos. Este es un estado de frescura, paz y no miedo que puede experimentarse en esta misma vida, en tu propio cuerpo y en tus propios cinco skandhas. Es el nirvana. Al igual que los pájaros disfrutan del cielo y los ciervos de la pradera, los sabios disfrutan de habitar en el nirvana. Esta es una frase muy hermosa en el capítulo sobre el nirvana del Dharmapada chino.

La visión de prajñāpāramitā es la verdad última, que trasciende todas las verdades convencionales. Es la visión más elevada del Buda. Cualquier párrafo en el Tripitaka, incluso en la más impresionante de las colecciones de Prajñāpāramitā, si lo contradice, sigue atrapado en la verdad convencional. Desgraciadamente, en el Sutra del Corazón encontramos un párrafo así, y es bastante largo.

Por ello, en esta nueva traducción Thay ha cambiado la forma de utilizar las palabras tanto en el original sánscrito como en la traducción china de Huyen Trang (Xuan-Zang). Thay traduce de la siguiente manera: 'Por eso, en la vacuidad, el cuerpo, los sentimientos, las percepciones, las formaciones mentales y la conciencia no son entidades propias separadas'. Todos los fenómenos son productos del surgimiento dependiente: ese es el punto principal de la enseñanza prajñāpāramitā. 'Incluso la percepción y el logro no existen como entidades propias separadas.' Esta frase es tan importante como la frase 'la forma es vacuidad.' Thay también ha añadido "ningún ser, ningún no-ser" en el texto. Ningún ser, ningún no-ser es la visión profunda del Buda declarada en el Kātyāyana sutra, cuando ofreció una definición sobre la visión correcta. Estas cuatro palabras, ningún ser, ningún no-ser, ayudarán a las generaciones futuras a no sufrir de una nariz torcida.

El Sutra del Corazón pretendía ayudar a los Sarvāstivādins a renunciar a la visión de no ser y no dharma. La enseñanza más profunda de Prājñāpāramitā es la vacuidad del yo (ātmaśūnyatā) y la vacuidad del dharma (dharmanairātmya) y no el no ser del yo y del dharma. El Buda ha enseñado en el Kātyāyana sutra que la mayoría de las personas en el mundo están atrapadas ya sea en la visión del ser y del no-ser. Por lo tanto, la frase "en la vacuidad no hay forma, sentimientos..." está obviamente atrapada todavía en la visión del no-ser. Por eso esta frase no corresponde a la Verdad Última. La vacuidad del yo sólo significa la vacuidad del yo, no el no-ser del yo, igual que un globo que está vacío por dentro no significa que el globo no exista. Lo mismo ocurre con la vacuidad del dharma: sólo significa la vacuidad de todos los fenómenos y no la inexistencia de los mismos. Es como una flor que está hecha sólo de elementos no florales. La flor está vacía de una existencia separada, pero eso no significa que la flor no esté ahí.

El Sutra del Corazón hizo una aparición tardía en una época en la que el budismo tántrico había comenzado a florecer. El patriarca que compiló el Sutra del Corazón quería animar a los seguidores del budismo tántrico a practicar y recitar el Sutra del Corazón, por eso presentó el Sutra del Corazón como una especie de mantra. Este era también un medio hábil. Thay ha utilizado la frase, 'La perspicacia que nos lleva a la otra orilla', porque en el mantra aparece la expresión pāragate que significa 'pasar a la otra orilla, la orilla de la sabiduría'. Pārāyana y pāramitā se han traducido como 'cruzar a la otra orilla'. En el Sutta Nipāta hay un capítulo llamado Pārāyana que también se ha traducido como 'cruzar a la otra orilla.'

Querida familia, espero que disfruten practicando la nueva versión del Sutra del Corazón en inglés. Tenemos una traducción al inglés y el Hno. Phap Linh está en proceso de componer la música para el nuevo canto. La próxima edición del Libro de Cantos incluirá esta nueva traducción. Ayer, el 21 de agosto, después de terminar la traducción hacia las 3 de la mañana, un rayo de luna penetró en la habitación de Thay.
https://plumvillage.org/about/thich-nha ... anslation/ (Traducido del Inglés).
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Ananda
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Re: Sunyata

Mensaje por Ananda »

13124 Gracias @Buddha ada123123
Buddha escribió: 15 Sep 2021 01:52 En la primera historia, el maestro Zen preguntó al monje novicio
"Háblame de tu comprensión del sutra del corazón".

El monje novicio juntó las palmas de las manos y respondió:
"He comprendido que los cinco skandhas están vacíos. No hay ojos, oídos, nariz, lengua, cuerpo ni mente; no hay formas, sonidos, olores, sabores, sentimientos ni objetos de la mente; las seis conciencias no existen, los dieciocho reinos de fenómenos no existen, los doce eslabones del surgimiento dependiente no existen, e incluso la sabiduría y el logro no existen."
"¿Crees en lo que dice?"
"Sí, realmente creo en lo que dice".

"Acércate a mí", le indicó el maestro Zen al monje novicio. Cuando el monje novicio se acercó, el maestro Zen utilizó inmediatamente sus dedos pulgar e índice para pellizcar y retorcer la nariz del novicio.
Con gran agonía, el novicio gritó "¡Maestro! Me estás haciendo daño". El maestro Zen miró al novicio. "Acabas de decir que la nariz no existe. Pero si la nariz no existe, ¿qué es lo que duele?"
Quisiera poner imágenes a este párrafo, siento no tener la versión en inglés.
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Citta, éstas son simples designaciones, el mundo de las expresiones, el mundo de las formas de hablar con las cuales el Tathagata se expresa pero sin asirse a ellas. Buda, DN 9 Potthapāda Sutta.
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Gatelessgate
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Re: Sunyata

Mensaje por Gatelessgate »

Genial aporte tao.te.kat.

Gracias.
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tao.te.kat
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Re: Sunyata

Mensaje por tao.te.kat »

Muchas gracias Gateless. Te lo agradezco, no siempre tengo claro si estos textos aportan algo o solo molestan.

Un abrazo
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Ananda
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Re: Sunyata

Mensaje por Ananda »

tao.te.kat escribió: 18 Sep 2021 13:45 no siempre tengo claro si estos textos aportan algo o solo molestan.
Sería incomprensible que aportes budistas de tanta calidad como los tuyos 'molestasen' en un foro budista tongue

Otro autor que me gusta aunque le he leído menos que a Juan Arnau es Abraham Vélez de Cea. Copio algunas citas suyas relativas a la vacuidad y Nagarjuna:

A lo largo de los MMK, Nagarjuna analiza varias realidades que parecen existir independientemente, en sí o por sí mismas, de manera inherente o substancial, y argumenta que ese tipo de procesos o realidades no existen substancial e independientemente, es decir de manera aislada, autosuficiente y con una esencia inmutable. Como afirma J.L.Garfield: <<El tema central del texto es la vacuidad, el término técnico budista para la ausencia de existencia independiente o esencia en las cosas. Nagarjuna analiza implacablemente fenómenos o procesos que parecen existir independientemente y argumenta que no pueden existir así>>.

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Para el Buda, al igual que para Nagarjuna, la vacuidad se refiere a la ausencia de existencia substancia y es fundamentalmente una técnica de meditación o forma de contemplar las cosas que fomenta el desapego y la liberación del sufrimiento.

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La vacuidad no es principalmente una concepción especulativa como las demás, sino la concepción especulativa que pretende producir, en la práctica, el abandono de todas las concepciones especulativas y el consiguiente desapego hacia ella.[…] La vacuidad o la insubstancialidad, es por tanto un medio o un instrumento al servicio de un interés soteriológico, a saber, el desapego y la liberación del sufrimiento. Convertirla en un fin en sí mismo, es decir, en una concepción especulativa a la que uno se apega dogmáticamente es una malinterpretación de la enseñanza del Buda.

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"-Venerable señor, “vacío está el mundo, vacío está el mundo” dice el dicho. Venerable señor, ¿qué sentido tiene decir que el mundo está vacío?

- Ananda, puesto que el mundo está vacío de substancia y de lo que corresponde a la substancia, por ello, se dice: ”el mundo está vacío”.

El sentido filosófico de la vacuidad (sunyata) o la insubstancialidad (anatta) es el mismo en los sermones del Buda y en los MMK de Nagarjuna.


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Lo que existe, no existe, se origina o cesa, lo hace siempre respecto y gracias a otras realidades, es decir, sin tener en sí mismo la razón de su existencia, no existencia, origen o cesar. Nada existe en y por sí mismo, de manera substancia o inherente. Nada es autosuficiente e independiente de otras cosas, todo está interrelacionado y todo es interdependiente.

Por ser interdependientes, las cosas están vacías de existencia substancia o inherente. Gracias a la insubstancialidad, todo cambia y todo puede transformarse. Sin insubstancialidad y sin surgir inter-dependiente, no habría cambio ni transformación posible.


ada123123
Citta, éstas son simples designaciones, el mundo de las expresiones, el mundo de las formas de hablar con las cuales el Tathagata se expresa pero sin asirse a ellas. Buda, DN 9 Potthapāda Sutta.
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tao.te.kat
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Re: Sunyata

Mensaje por tao.te.kat »

Muy amable. ada123123 ada123123 ada123123

Estoy muy de acuerdo con las citas que pones.

Sunyata siendo mera metafísica o mejor dicho ontología, tiene como objetivo servir de contemplación meditativa para debilitar no un apego, sino la globalidad de los mismos (todo en uno) mediante la realización profunda, vipassánica, de la vacuidad de entidades y objetos, o como tú sueles decir muy bien, su ausencia de substancialidad.

Es decir, no se hace un esfuerzo por, por ejemplo, limitar nuestro apego a las mujeres bellas y si lo logramos pasar al siguiente apego y así uno tras otro. Eso ni tan siquiera se intenta. De forma mucho más ambiciosa se pretende realizar la insubstancialidad universal. Cosa que pudiera parecer tremendamente presuntuosa pero que al final quizá cuesta casi lo mismo que debilitar completamente un solo apego importante o un grupo de ellos. Quién lo ha intentado ya sabe que no es nada fácil erradicar ni un solo apego intenso de forma directa.

Así que se propone hacerlo de forma indirecta y global.

Las cosas son insubstanciles en el sentido de carecer subtancia de sí mismas. No hay substancia de carro en el carro. Solo piezas que sumadas llamamos o identificamos como carro. Y lo mismo ocurre en los gatos y en las personas. De hecho, aunque tus citas y autores no lo dicen, el surgimiento de la entidad aparente ocurre simplemente por simbolismo, creamos los símbolos mentales o lingüísticos (como Pepe o Ananda o gato o carro o pila) y asumimos implícitamente que tienen esencias o substancias. Madiamika nos dice que eso es ignorancia (un error). Por eso solo necesitará la medicina de sunyata aquel que sufre de la enfermedad de tomar los símbolos por entidades. Es decir todos nosotros. :D

>El sentido filosófico de la vacuidad (sunyata) o la insubstancialidad (anatta) es el mismo en los sermones del Buda y en los MMK de Nagarjuna.

Aquí dice exactamente lo mismo que comentábamos hace unos días, Nagarjuna simplemente (!!) amplía la idea de no-yo (o sin substancia de uno mismo) a todo lo demás, es una ampliación. Buddha deconstruye el sujeto, Nagarjuna deconstruye el resto. Pero es la misma idea.

Esa deconstrucción es identitaria, deconstruye identidades, no como en Yogacara que se decontruye la fenomenología asociada. Sumadas ambas no queda casi nada, pues no hay nada con identidad fija y encima ni tan siquiera sus características le pertenecen (son mente, tu mente, la del observador).

Es decir si Yogacara solo permite la existencia propia del noúmeno (el objeto sin características propias), Madiamika afirma que el noúmeno también es insubtancial y sujeto a condiciones para su propia existencia (que será sin esencia). Y realizadas ambas entramos en un reino o plano cognitivo más allá de la realidad convencional u ordinaria, aunque sigue siendo exactamente esta misma (Y samsara se transmuta en nirvana).

En Madiamika, de cada objeto, lo que no existe es "solamente" su identidad o substancia de sí mismo. Ningún objeto es objeto más que por unión temporal de "skandhas" de algún tipo. Igual que el yo en Anatta. Y los skandhas también son sunyata, lógicamente y así sucesivamente.

Y esa contemplación lleva a la realización de sunyata, que toma la forma que se comenta de interconexión de todo con todo. Y adicionalmente del entendimiento de toda entidad como proceso. No hay entidades, hay procesos (solo como libertad poética, pues no hay procesos como tales). Y todos están conectados. Eso es tambien un forma de no-dualidad.

Esa es una forma de expresión del origen inter-dependiente que es el mecanismo propuesto por Madiamika para explicar como funciona y se mueve el universo y que es básicamente una forma de causalidad (condicionamiento) no "objetivizable", por eso a veces se dice que las causas tampoco existen, hablar de UNA causa es caer de nuevo en el error de asignarle entidad a algo. Todo es más fluido y todo influye en todo. Ese es el origen de toda acción en Madiamika, que por cierto de nuevo niega el libre albedrío. Las acciones son condicionadas e interdependientes todas, no hay otra cosa además de eso.

Este origen inter-dependiente, de nuevo, es una ampliación a todo, de los 12 eslabones de origen dependiente, que desgranaban ya desde el inicio y con gran detalle el surgimiento condicionado de dukkha debido a la ignorancia. Básicamente decimos que absolutamente todo, ocurre de forma parecida, aunque lógicamente los pasos y procesos en cada caso son diferentes. Pero siempre es una cadena condicionada.

El paralelismo en Yogacara es el concepto de co-emergencia que explica como surge todo fenómeno en tu mente, por co-emergencia (emergencia conjunta) entre también infinitos factores, típicamente los principales mente, sentidos y noúmeno exterior, pero siempre contemplando que no son objetos como tales porque también son sunyata.

Con el origen-interdepdendiente y la co-emergencia, Mahayana explica el universo completo que vives. Y no es muy sólido...

Vamos que todo se nos escurre entre los dedos.

Y sumado todo, da esa visión tan radical Mahayana, tan sorprendente, que puede generar cierto rechazo, como la mostrada en el sutra del corazón, en la que parece negarse todo en absoluto...

Pero algo queda... :)
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Ananda
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Re: Sunyata

Mensaje por Ananda »

13124 Gracias @tao.te.kat ada123123

En línea con lo que dices y como escribiera Juan Arnau haciendo uso de una poética imagen:

Nāgārjuna insiste en que su análisis se basa en un descubrimiento fundamental del Buda: la interconexión causal de todos los fenómenos: todo está en todo, el universo en una flor.

eq341
Citta, éstas son simples designaciones, el mundo de las expresiones, el mundo de las formas de hablar con las cuales el Tathagata se expresa pero sin asirse a ellas. Buda, DN 9 Potthapāda Sutta.
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