escribió: "...Me refería aquí a una ceguera personal. Al leer por ejemplo El Sutra de Corazón, sobre todo en el primer contacto con el Budismo, aunque no puedo decir que viva desde esta comprensión tampoco.Es laborioso el observarlo.
Se me creó una imagen en la mente de un Gran Vacío como algo último, semejante al Dios en cristianismo.
Me imagino que es algo cultural. Lo de sustituir mentalmente un símbolo por otro sin cambiar la idea-comprensión en sí, que hay detrás. La experiencia va desmontando estás cosas muy lentamente.
De echo Nagarjuna me dejó completamente K.O. en aquel momento. Dejé este terreno mental en barbecho por un tiempo simplemente pera no generar más ideas alrededor y centrarse más en las sentadas sin olvidar los preceptos (la parte que cuesta asumir tanto)...
En realidad, el Budismo no se ocupa de una explicación última de las cosas, de qué es la realidad, al estilo de la filosofía o de la mayoría de las disciplinas científicas, sino que a este respecto, sobre la explicación última de las cosas, no dice nada ni a favor (existen) ni en contra (no existen), apártandose por igual de ambas posturas: por eso se la conoce como la Vía del Medio. De hecho, de compararla con una disciplina, por su metodología, instrumentos y aplicación, cabría compararla con la medicina - como es conocido ya tanto en el Canon Pali como en los sutra -, ya que su propósito principal, es eminentemente práctico: sanar, mediante la curación y prevención de enfermedades, la una, mediante el conocimiento y aplicación de las Cuatro Nobles Verdades, la otra.