Su texto más importante es el Mūlamadhyamakakārikā o "Fundamentos del camino medio", donde Nāgārjuna no solo desafía las convenciones de su tiempo, sino que fue un precursor sorprendente de muchas preguntas que siguen siendo centrales en la filosofía contemporánea. En este texto Nāgārjuna examina la naturaleza de la realidad y trata de deconstruir nuestras certezas más arraigadas.
La vacuidad es el concepto central del texto. Nāgārjuna argumenta que todos los fenómenos son "vacíos" de una esencia intrínseca, porque surgen de causas y condiciones (origen dependiente). La vacuidad no significa inexistencia, sino que los fenómenos carecen de una naturaleza fija o independiente.
¿Pero que quiere decir realmente que todos los fenómenos están vacíos de un esencia intrínseca? Pues que cualquier cosa que pueda ser percibida, experimentada o concebida, ya sea física, mental o conceptual. Ósea todas las cosas que conocemos, incluyendo el tiempo y el espacio no existen por si solas, todas dependen de causas y condiciones para surgir.
Imagina un castillo de arena que haces en la playa con tu hijo. Cuando lo ves terminado, parece un castillo real, ¿verdad? Pero si lo piensas bien, no es más que arena que juntaste. Si no estuviera la arena, el agua, vuestras manos y el tiempo que pasaste construyéndolo con tu hijo, el castillo no existiría.
Esto es como los fenómenos: las cosas que vemos, tocamos o pensamos no existen por sí solas. Todo está hecho de partes y depende de otras cosas para existir.
Así que "vacuidad" no significa que no esté ahí, sino que no tiene algo propio que lo haga ser castillo por sí solo. Es solo arena y agua en forma de castillo, y cuando las olas vienen, vuelve a ser arena.
Por tanto Nāgārjuna, con su profunda comprensión de la interdependencia, nos invita a replantear no solo la naturaleza del mundo que nos rodea, sino también nuestra relación con él y con el conocimiento mismo. Una invitación a salir de las fronteras de lo que entendemos como "realidad" y adentrarnos en un espacio donde lo incierto, lo interdependiente y lo vacío nos ofrecen una visión radicalmente nueva de nuestra existencia.
Las ideas de Nāgārjuna tuvieron una importante repercusión dentro del propio budismo ya que marcaron un punto de inflexión filosófico y doctrinal en la historia del budismo, siendo fundamentales en el desarrollo del budismo mahayana.
En este texto nos centraremos sobre como Nāgārjuna replantea las ideas sobre el nirvana (o despertar) sostenidas en el budismo tradicional. Ideas tradicionales que actualmente son representadas por el budismo theravada (la rama de budismo predominante actualmente en países como Thailandia, Myanmar, Sri Lanka, Camboya o Laos.
En el budismo tradicional expuesto en el Canon Pali, el nirvana se presenta como un estado final y trascendente, separado del samsara, donde se extinguen el sufrimiento y el deseo, alcanzando una paz absoluta y duradera. Es una estado o meta que se alcanza mediante el esfuerzo del practicante, a través del octuple noble sendero.
En cambio, para Nāgārjuna, el nirvana no es algo completamente separado del samsara, sino que ambos son vacíos de existencia inherente. Según Nāgārjuna, el nirvana y el samsara son la misma realidad vista desde diferentes perspectivas: cuando comprendemos la vacuidad de todos los fenómenos, podemos experimentar el nirvana, incluso dentro del samsara, sin que exista una separación fundamental entre ambos.
Vayamos a varios versos claves en el texto de Nāgārjuna “Fundamentos de la via media” donde se expone estas ideas sobre el nirvana.
"No renunciado, no alcanzado, no aniquilado, no persistido, no cesado, no surgido: esto es llamado nirvāṇa."
Desgranemos este verso:
* no renunciado: El nirvaṇa no implica renunciar a algo en el sentido de abandonar o desechar un objeto, una condición, o un estado mental. No hay algo inherentemente existente que debamos soltar para alcanzar el nirvaṇa. Por ejemplo se puede hablar de forma habitual sobre "renunciar al apego", pero en última instanci el apego es vacío de existencia inherente. No hay un "algo" sustancial que renunciar.
* No alcanzado: El nirvaṇa no es algo que se pueda obtener o alcanzar como un objeto o meta concreta. En nuestra experiencia cotidiana, alcanzar algo implica una dualidad entre quien alcanza y lo alcanzado. Nāgārjuna rompe esta dualidad, afirmando que el nirvaṇa no es un objeto separado de quien lo "logra". Por tanto el nirvaṇa no es un "estado final" que se alcanza como recompensa por la práctica o el esfuerzo. No hay nada externo que conseguir; el nirvaṇa es la realización de la verdadera naturaleza de la realidad tal como es.
* No aniquilado: El nirvaṇa no implica la destrucción de algo, ya sea el ego, el sufrimiento, el samsara o la realidad misma. Nāgārjuna rechaza la idea de que alcanzar el nirvaṇa signifique la desaparición de un yo sustancial o de fenómenos reales, porque ni el yo ni los fenómenos poseen existencia inherente desde el principio. Por tanto el nirvaṇa no consiste en "extinguir" algo que realmente exista. Más bien, es comprender que aquello que parecía existir sustancialmente nunca lo hizo.
* No persistido: El nirvaṇa no es un estado eterno o persistente en un sentido fijo, porque ello implicaría que tiene una naturaleza inherente y perdurable. No hay nada perdurable, tampoco el nirvana. La permanencia es unicamente una construcción conceptual
* No cesado: El nirvaṇa no es un proceso de cesación en el que algo deja de existir en un sentido absoluto. Nāgārjuna niega que haya algo inherente en el samsara que deba cesar para que surja el nirvaṇa. El nirvaṇa no es el resultado de extinguir algo real, porque nada tiene existencia inherente que deba cesar.
* No surgido: El nirvaṇa no es un fenómeno que surja como resultado de causas y condiciones. El nirvāṇa no es un fenómeno nuevo que se produce. Es la realización de que todo, incluido el nirvaṇa, carece de existencia inherente.
Conclusión: El nirvaṇa trasciende completamente las categorías conceptuales de surgir, cesar, alcanzar, renunciar, persistir o aniquilar. Nāgārjuna emplea estas negaciones para resaltar que cualquier intento de definir o captar el nirvaṇa a través del lenguaje o el pensamiento dualista está destinado al error.
Siguiente verso :
Ésta es la pacificación de todos los objetos, la feliz pacificación de las proyecciones, [nunca] en ninguna parte el Buddha ha predicado ningún dharma a nadie."
¿Como podemos interpretar este verso? En última instancia, no hay un momento, lugar o contexto en el que se haya transmitido una enseñanza sustancial. Al igual que los fenómenos, las enseñanzas budistas son vacías de existencia inherente. Son útiles en un nivel convencional, pero no tienen realidad última.
De igual forma podemos decir que en el nivel relativo, el Buddha predica para guiar a los seres hacia la iluminación. Sin embargo, en el nivel último, no hay enseñanzas, enseñantes ni enseñados, porque estas categorías son constructos vacíos. En conclusión: la idea de que la verdad última trasciende el lenguaje y los conceptos. Al decir que el Buddha no enseñó, Nāgārjuna está enfatizando que las palabras y conceptos son meras herramientas, no la verdad misma.
Las enseñanzas del Buddha son medios hábiles (upāya), diseñados para desmantelar nuestras proyecciones conceptuales. Pero, en última instancia, no hay nada que enseñar ni nadie a quien enseñar, porque todo es vacío.
Las proyecciones son el mecanismo mediante el cual la mente percibe y clasifica el mundo, creando nociones como "yo" y "otro", "existencia" y "no existencia". Estas construcciones perpetúan el samsara. la liberación no consiste en alterar la naturaleza de los objetos, sino en verlos como realmente son: vacíos y libres de conceptualizaciones. Es "feliz" porque representa el fin del sufrimiento y el acceso a una percepción directa y no conceptual de la realidad.
Una vez entendido estos dos previos versos. El tercero aparece como claro, transparente:
"No hay ninguna diferencia entre el samsāra y el nirvāṇa. No hay ninguna diferencia entre el nirvāṇa y el samsāra."
Para Nāgārjuna, el nirvāṇa no es un estado que se "logra", sino la cesación de las fabricaciones conceptuales y la realización de la verdadera naturaleza de la realidad. Es el abandono de las falsas dicotomías, como existencia/no existencia, nirvāṇa/samsāra, yo/no yo.
Es importante señalar que en ningún momento Nāgārjuna propone una ruptura con las enseñanzas del Buda, sino una interpretación más profunda y filosófica de ellas. Aunque sus tesis sobre la vacuidad y el origen dependiente pueden parecer desafiantes en comparación con las enseñanzas más tradicionales del budismo, en realidad, las ideas de Nāgārjuna están completamente alineadas con los principios fundamentales del budismo, especialmente los relacionados con el Camino Medio y la superación del sufrimiento. Su visión no es una negación de las enseñanzas del Buda, sino una expansión y un refinamiento de estas en un contexto más filosófico y lógico.
Esto último queda claro en la dedicatoria de Nāgārjuna al Buddha en su texto Fundamentos del camino medio : “Venero al mejor de los maestros, al Buddha perfecto, quien enseñó el surgir en dependencia, la feliz pacificación de las proyecciones, no la unidad, no la multiplicidad, no el venir, no el ir, no el cesar, no el surgir, no la aniquilación, no la persistencia.”