La meditación zen experimentada paso a paso

Budismo Zen, Tibetano, Nichiren...

Moderador: tao.te.kat

Danortiz
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Re: La meditación zen experimentada paso a paso

Mensaje por Danortiz »

También agradecer tus escritos. Aunque últimamente no entro en el foro, los textos de algunos de los foreros como tú, @tao.te.kat, @Upasaka o @Ananda me invitan a volver con curiosidad.

Gracias @Daido por tu libro! Bueno tal vez en el último capítulo desveles es secreto de MU hay que esperar al final! biggrin

ada123123
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Ananda
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Re: La meditación zen experimentada paso a paso

Mensaje por Ananda »

Celebro leerte de nuevo amigo @Danortiz ada123123

Un abrazo eq341
Citta, éstas son simples designaciones, el mundo de las expresiones, el mundo de las formas de hablar con las cuales el Tathagata se expresa pero sin asirse a ellas. Buda, DN 9 Potthapāda Sutta.
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Upasaka
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Re: La meditación zen experimentada paso a paso

Mensaje por Upasaka »

ada123123
Hola amigo @Danortiz .
Alegra saber de tu presencia aquí y sin dudar, exposicion de buenas aportaciones.
Deseando que todo vaya te bien ahí.
Gracias por tus amables palabras hacia los conforeros y compañeros del Dharma/Dhamma.
ada123123
Con Metta!

Sr. @Daido ,
Amigo, aprovechando este paréntesis para mostrar respetos y gratitud por la gran labor basada en su experiencia.
Muchas gracias por aquí mostrarla.
ada123123
Con Metta!


eq341
Saludos a todos.
..."Permaneced con vosotros mismos como una isla, con vosotros mismos como refugio; con el Dhamma como una isla, con el Dhamma como refugio, sin tener otro refugio." SN 22.43 Attadipa Sutta
Daido
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Re: La meditación zen experimentada paso a paso

Mensaje por Daido »

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San Juan de la Cruz.

Para terminar




El zen (las religiones orientales, en general) no hacen diferencia entre lo natural y lo sobre natural, como sucede en las religiones teístas (al menos como sucede en la religión católica). Esto lo encuentro bueno y malo a la vez, por cuanto la experiencia trascendental no es algo que pueda considerarse una consecuencia de una práctica (sea zazen, sea oración). Pero al mismo tiempo, separar la experiencia trascendental, de la experiencia cotidiana vivida a través de los sentidos (en el cuerpo, podríamos decir), es incorrecto. Leamos, por ejemplo, estas palabras de San Juan de la Cruz, en su Cántico Espiritual:

Vida de mi alma, ¿Cómo puedes perseverar en esta vida de carne, pues te es muerte y privación de aquella vida verdaderamente espiritual de Dios, en que por esencia, amor y deseo más verdaderamente que en el cuerpo vives?

Al leer esas palabras, algo en mí entiende, pero al mismo tiempo, algo en mí lo rechaza. Uno se pregunta, ¿Qué clase de experiencia es esa que, cuando sucede, te hace después sentirte de esa manera tan terrible, en tu propio cuerpo? Algo sublime, sin duda. Tanto, que cuando la experiencia cesa, y vuelves a ser el de siempre, sucede un aterrizaje catastrófico. Esta vida de carne, es muerte y privación, dice San Juán de la Cruz, de la verdadera vida espiritual. Efectivamente, con las experiencias del Zen, el kensho o satori, puede pasar también algo de eso. A mí me ha pasado. ¿Qué experiencia es esa, entonces?

Esa experiencia, San Juan de la Cruz, la toca de pasada en capítulos anteriores de ese mismo libro, y es extremadamente interesante leer por ejemplo este corto pasaje:

… este morir de amor se causa en el alma mediante un toque de noticia suya de la Divinidad, que es el no sé qué que, dice en esta canción que quedan balbuciendo; el cual toque no es continuo ni mucho, porque se desataría el alma del cuerpo, más pasase en breve.

El no sé qué, es lo más destacable, para mí. Esa es la experiencia que ha tenido San Juan en algún momento o momentos previos a escribir el poema y el libro en cuestión.

Sin pretender comparar mi experiencia con la suya, quisiera decir para finalizar, que yo mismo pasé por algo que podría tener alguna relación con ese “no sé qué”, y hasta creo que debió ser incluso del mismo tipo. Fue cuando estaba siguiendo en entrenamiento zen en la escuela San Bo Kyodan. La primera vez fue después de hacerme la pregunta ¿Quién soy yo? cuando volvía conduciendo del sesshin en que pasé el koan MU. Extraigo solo este breve párrafo de mi libro Más Allá del Satori:

Fue como si toda la tierra se retirara debajo de mis pies. No podía dar crédito a lo que estaba sucediendo. Aquello iba a ser mi fin. A mi alrededor, todo pareció diluirse. Pero en realidad era yo quien se diluía

Hoy sin embargo sé que no me diluía, puesto que el verdadero Yo no puede diluírse, ni disminuirse ni aumentarse. En esa experiencia pura, ese Yo verdadero se une al Todo, pero su conciencia de sí mismo, no solo no desaparece, sino que parece hacerse más intensa. Aunque puede decirse que es uno con el Todo, no por ello deja de ser el sí mismo.

Pero hay todavía más. Hubo otra ocasión (y con esto ya termino), cuando la maestra me dio un koan, en medio de un sesshin. El koan dice simplemente ¿Cuál es el origen de MU? La experiencia la relaté en el libro que he citado, del que extraigo este otro párrafo:

Los trinos de los pájaros sonaron de un modo que llenaron toda mi mente. Los más bellos sonidos que jamás nadie ha creado. Y recuerdo algo así como un ¡BUM! Y noté que me salía de mí mismo. Y después…. No sé.

No sé. Esa es la clave de todo. Entre “no sé qué” (que dice San Juan de la Cruz) y “no sé” la diferencia no parece ser excesiva. Personalmente siempre he creído que la experiencia “final” (entendiendo por final, cuando se va más allá del ego) es la misma, sin importar las creencias de las personas que pasan por ella. No importa ni la raza, ni la religión (o ausencia de ella) ni la cultura, sexo o edad. Si se llega a esa experiencia, desaparece todo. “Cuerpo y mente, ambos sucumben” dice Keizan “Estar sentado, estar acostado, igualmente desaparecen. No se piensa ni en bien ni en mal, y se trascienden los conceptos de profano y santo”

Por tanto, la experiencia, con gran probabilidad es la misma. Pero lo que viene tras ella, no lo es, necesariamente. Lo que viene tras ella depende mucho de cuál es la práctica que uno lleva. Un cristiano parece entrar en una especie de depresión post iluminatoria, y eso es algo que puedo entender, porque entrar de nuevo en el sentimiento de “yo” (en el sentido de ego) y caer de nuevo en el pensamiento dualista, es verdaderamente duro. En épocas ya pasadas, tuve esa experiencia algunas veces: Me refiero a la de “caer” otra vez al mundo de la forma, y el sentimiento es siempre de enorme frustración.

En el Zen existe, sin embargo un remedio para esa frustración. Repito las palabras que he escrito tantas veces:

¿Qué es el Tao? – preguntó Joshu.
La mente ordinaria es el Tao – respondió Nansen.


Todavía hoy encuentro fascinante este diálogo. A veces, cuando estoy sentado haciendo retiro en L’Ariol, vienen pensamientos sombríos a mi mente. ¿Qué hago aquí? ¿Qué necesidad tengo de estar aquí sentado? ¿De qué me ha servido después de años y años? Etc. etc. Es pesado tener que afrontar una y otra vez el mismo estado de ánimo, donde un ego desgarrado parece rebelarse contra su destino. Ese sentimiento es muy parecido al que expresa San Juan de la Cruz. Si una sola vez el alma se despega del cuerpo (o se va más allá de la mente, si se prefiere) queda un sentimiento como de desamparo cuando se vuelve al estado “normal”. ¿Por qué me has abandonado? Dijo Jesucristo en sus últimos momentos en la cruz. ¿Cómo puedes perseverar en esta vida de carne? Dice San Juan de la Cruz.

La mente ordinaria es el Tao. O, lo que es lo mismo: La vida de carne es Dios. Esa es la respuesta más admirable que yo haya imaginado nunca, a la pregunta de San Juan de la Cruz. Esta respuesta le hubiese sorprendido, en aquel momento. Le hubiese dejado, tal vez, sin habla. ¿Cómo que la vida de carne es Dios? Pues sí, lo es. ¿No era Jesucristo Dios? Sin embargo vivía una vida de carne. Comía, bebía, se tumbaba a dormir, se sentaba a orar… Se enfadaba también, y maldecía incluso. Tenía momentos de frustración, según narran los evangelios. Se veía siempre incomprendido, a pesar de sus enormes deseos de hacerse entender. Esa era su mente ordinaria, su vida de carne. Pues bien: La mente ordinaria es el Tao.

¿Esta mente?, te preguntas. Sí, esta misma. ¿Esta falta de atención? Sí, eso es Dios. ¿Este sentimiento de frustración y abandono? Sí, ese mismo. Entonces, aquí y ahora, esto es Dios, el Tao. Esto mismo. Esta mente conceptual. Este yo que parlotea. Esta agonía porque el tiempo parece haberse detenido, y te ves separado del Universo. Esta frustración porque no llegas a trascender la mente dual. ¿El ego?. Sí. En cierto modo, el ego. En última instancia, el ego mismo es el Tao.

Y esto nos hace sonreír, porque es lo último que podíamos imaginar. :lol:

Pero una cosa es decirlo, y otra realizarlo. Llegar a realizarlo, en realidad no requiere trabajo. Ni mucho, ni poco. Solo requiere vivir, sin apartar la atención (los ojos del alma), del aquí ahora. No importa si este aquí ahora es alegre, o triste. Luminoso u oscuro. Agitado o tranquilo. El aquí ahora es el Tao.

Y con esto termino este libro, sabiendo que no he dicho nada que no supieses ya. Pero así son las cosas. Entre callar y hablar, solo hay una diferencia: hablar es más cansado.

Con mis mejores deseos, me despido aquí ya, querido lector o lectora. Te deseo mucha suerte en tu meditación, esperando que la lectura de este libro te haya ayudado en algo. Hasta siempre.

Gassho _/\_

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Nansen mató al gato. "Miaouuuuuuuu...." wavee
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Sāriputta
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Re: La meditación zen experimentada paso a paso

Mensaje por Sāriputta »

Obra Maestra! clap clap clap ( aplausos de júbilo, admiración y respeto señor @Daido .) Muy agradecido, por mi parte, por la indudable utilidad de sus escritos en éste, como en otros foros que tuve la excelente fortuna de leerle. Muchas gracias eq341
Daido escribió: 02 Sep 2021 11:35 Con mis mejores deseos, me despido aquí ya, querido lector o lectora. Te deseo mucha suerte en tu meditación, esperando que la lectura de este libro te haya ayudado en algo. Hasta siempre.
Fue y es un gusto!. Particularmente, pienso que usted, como demás miembros del foro ayudan muuuuuucho smile . Gracias, hasta siempre. wavee

eq341
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tao.te.kat
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Re: La meditación zen experimentada paso a paso

Mensaje por tao.te.kat »

Sincero agradecimiento, querido Daido.
Daido
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Re: La meditación zen experimentada paso a paso

Mensaje por Daido »

Muchas gracias a ambos, queridos amigos Sariputta y Tao te Kat. Ha sido un privilegio escribir para personas como vosotros. Seguimos viéndonos cada día en el foro ada123123
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Prajnaparamita
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Re: La meditación zen experimentada paso a paso

Mensaje por Prajnaparamita »

Eres un maravilloso escritor talentoso con una mente clara. Espero que continúe con sus búsquedas literarias y continúe con su Disciplina Budista. 10/10
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Ananda
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Re: La meditación zen experimentada paso a paso

Mensaje por Ananda »

Muy agradecido @Daido por el esfuerzo al transcribir ese texto, confío permanecerá mucho tiempo en la red para beneficio de los seres sintientes ada123123

Ahora que has terminado la exposición podríamos comentar alguna cosa. Por ejemplo esto que dices:
Daido escribió: 02 Sep 2021 11:35 ¿Qué es el Tao? – preguntó Joshu.
La mente ordinaria es el Tao – respondió Nansen.
El Tao no es un concepto canónico del budismo, por tanto me es difícil encajar esa frase en mi modesta comprensión del Dhamma. A ver si me podéis dar alguna explicación, apelo especialmente a @tao.te.kat porque imagino que ese texto podrá entenderse mejor desde el budismo mahayana.

(Tal y como yo lo entiendo la mente ordinaria puede ser un medio para la práctica, pero nunca el fin de la misma ya que es una mente cargada de impurezas y por ello sujeta a dukkha).

Gracias y metta smile
Citta, éstas son simples designaciones, el mundo de las expresiones, el mundo de las formas de hablar con las cuales el Tathagata se expresa pero sin asirse a ellas. Buda, DN 9 Potthapāda Sutta.
Daido
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Re: La meditación zen experimentada paso a paso

Mensaje por Daido »

Gracias @Buddha y @Ananda por vuestras amables palabras. ada123123
Ananda escribió: 02 Sep 2021 21:40 Muy agradecido @Daido por el esfuerzo al transcribir ese texto, confío permanecerá mucho tiempo en la red para beneficio de los seres sintientes ada123123

Ahora que has terminado la exposición podríamos comentar alguna cosa. Por ejemplo esto que dices:
Daido escribió: 02 Sep 2021 11:35 ¿Qué es el Tao? – preguntó Joshu.
La mente ordinaria es el Tao – respondió Nansen.
El Tao no es un concepto canónico del budismo, por tanto me es difícil encajar esa frase en mi modesta comprensión del Dhamma. A ver si me podéis dar alguna explicación, apelo especialmente a @tao.te.kat porque imagino que ese texto podrá entenderse mejor desde el budismo mahayana.

(Tal y como yo lo entiendo la mente ordinaria puede ser un medio para la práctica, pero nunca el fin de la misma ya que es una mente cargada de impurezas y por ello sujeta a dukkha).

Gracias y metta smile
El Zen tomó mucho del Taoismo. Todos sabéis que el Zen es una amalgama entre el budismo indio y el Taoísmo. No es budismo, vamos a decir, puro, sino un mestizaje que ha dado muy buenos resultados. Porque el budismo fue considerado por los chinos como una religión extranjera, y no tuvo mucho arraigo en China hasta el sexto Patriarca, Hui Neng. Bodidharma, que fue el primer Patriarca, el que llegó de India, no tuvo mucho éxito. Ya desde el principio tuvo un pequeño cruce de palabras con el "emperador" chino, que le recibió, y ninguno de los dos quedó muy satisfecho del otro. Después del episodio, Bodidharma se retiró como ermitaño por mucho tiempo. Al parecer había renunciado a hacer adeptos, desde que vio que el emperador estaba más interesado en las cuestiones formales del budismo, que en realizar la iluminación. Y ese es el punto esencial del Zen, la iluminación, no otra cosa.

Desde sus comienzos el Zen (Chan en China) fue muy poco respetuoso con las creencias formales del budismo. Los monjes budistas (theravadas, imagino) estaban bastante implantados, en el continente, cuando llegó Bodidharma. Con el apoyo de la nobleza, parece que prosperaron bien. Supongo que se mantenían puros, sin contaminarse de las religiones autóctonas, sin mezclarse, siguiendo los métodos tradicionales del budismo. El Chan tomó los conceptos del taoísmo, como propios, en cambio. Y así aparece con frecuencia el término Tao, en los escritos de la época. (Mi nombre dharma es Daido, Dai Do. Do es el equivalente japonés de Tao, traducido comunmente como Camino.

Pero es un término que no hace referencia a camino en el sentido de carretera, únicamente. En el taoísmo, el Tao se equipara a menudo como un río. Pero el Tao es mucho más que eso. Es intraducible. Es imposible de explicar. De hecho, la primera frase del Tao Te Ching (sacada de una de sus innumerables traducciones) dice:

El Tao que puede ser expresado
no es el verdadero Tao.


Puesto que el Tao es inexpresable, no significa nada en sí mismo, pero debió ser un término muy popular en China, ya a la llegada del Zen, pues sale a menudo en los libros de koans. Así en ese koan que se menciona, se dice:

¿Qué es el Tao? – preguntó Joshu.
La mente ordinaria es el Tao – respondió Nansen.


Aquí vemos que Joshu, le hace una pregunta al maestro, Nansen. Es una pregunta directa, que no busca explicaciones. El equivalente occidental, sería que alguien llegase a un monje cartujo (pongo por caso), y le preguntase ¿Qué es Dios?. Esto no se si se ha dado alguna vez, yo creo que no. Porque esa es una pregunta imposible de contestar con explicaciones, y los cristianos son ante todo muy dados a las explicaciones. También los budistas lo son, en realidad. Todos lo son, de hecho, excepto los seguidores del Zen (y hoy, también uno de ellos se dedica a dar explicaciones, como puede verse en este foro :D ). Pero la pregunta no busca explicaciones.

Una vez oí una anécdota sobre Einstein, que posiblemente sea falsa, porque casi todas lo son. Pero la anécdota tiene su miga. Se trata de una actriz de Hollywood que le pregunta a Einstein:

"En resumidas cuentas, Profesor, ¿qué es la Teoría de la Relatividad? Einstein la miró un momento, antes de contestar, "Es muy difícil de explicarlo, pero si quiere se la toco al violín" (todo el mundo sabe que Einstein era muy aficionado a tocar el violín).


La Teoría de la Relatividad es muy difícil de explicar, como todo el mundo sabe. Pero tal vez sea fácil de entender, si se usa el violín. ¿Es eso posible? No. La teoría de la relatividad no puede tocarse al violín. En cambio el Tao si se puede. Veamos por qué.

El Tao no es un concepto. No es, ni fácil ni difícil de entender: es imposible. La pregunta de Joshu no pretende una respuesta explicativa. Joshu era un monje Zen. Una persona dedicada enteramente a la búsqueda del Tao (la realidad esencial, la naturaleza de Buda... como se la quiera llamar). Pero su búsqueda no era teórica, sino que buscaba conocerlo de la única forma que se puede conocer: por experiencia directa. Y lo más seguro es que ya hubiese tenido algunas, antes de ir a Nansen.

Desde mi punto de vista, de acuerdo a la respuesta de Nansen, Joshu ya había tenido el Satori. Pero lo veía como algo separado del mundo de la forma. Esas cosas pasan, incluso hoy en día. Hay personas (no sé si muchas o pocas) que tienen una experiencia de Satori, que parece algo fuera de este mundo. San Juan de la Cruz, por ejemplo tuvo experiencias así. Pero luego, esa experiencia queda como algo inservible, porque, ¿en qué ayuda tenerla, si no repercute en los asuntos prácticos de la vida? Tú puedes haber experimentado directamente la Naturaleza Divina, pero al aterrizar, otra vez, ¿qué pasa? Que todo te parece terrible, porque Dios, el Tao, se escurre como agua entre los dedos. Al cabo de algunos días, no queda ya ni rastro, y entonces la vida es terrible. Y eso se ve en las poesías de San Juan de la Cruz.

Nansen, era sin duda un maestro sumamente realizado, y debió ver que Joshu estaba muy próximo ya a aterrizar en el mundo de la forma, porque la respuesta que le da es exactamente esa: La mente ordinaria es el camino. No le empuja a experimentar de nuevo el Tao fuera de la realidad de todos los días, sino que le da la clave. Es el aquí ahora. Este momento. ¿Qué hay en este momento? Pues nada especial. Medito, pero no siento nada. El estado de Buda parece lejos. Me duele el cuerpo. Siento cansancio. Desgana. No creo que saque mucho meditando, ya.... ¡Eso es el Tao! Dios. La naturaleza de Buda.

Es difícil de ver, pero es así. Personalmente, estoy en ello. Estar en este cuerpo, no tiene nada de malo (ni de bueno). Si hemos llegado a experimentar los Jhanas (por ejemplo), pero los Jhanas ya no están, ¿de que sirve recordar la sublime experiencia que tuvimos? Es mejor olvidarla y centrarnos en el aquí ahora. Si vimos la Luz, y ahora estamos en la oscuridad, lo importante es ver la Luz en lo oscuridad. ¿No hay luz en la oscuridad? Sí. La hay. De hecho, la oscuridad es Luz, disfrazada de oscuridad. Estar en el mundo de los conceptos, es también iluminación.

Bueno, una sarta de incoherencias, pero el Zen es así. smokinng :D
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