Raquel es profesora de Pensamiento de la India y Filosofías asiáticas en la UNED, y autora de la obra 'Trance y Memoria en el budismo y el yoga' (Kairós, 2022).
Este libro trata sobre seres humanos que dicen haber sido pájaros y peces en vidas pasadas, meditadores que describen cómo dieron el paso de la vida a la no-muerte, pensadores convencidos de que, si entrenamos la mirada del alma y la orientamos hacia dentro, recordaremos nuestro origen divino. Relacionando el modo de vida que nos plantea el budismo antiguo y la ascesis esbozada en los Yogasutra de Patañjali, sale a la luz la importancia de la memoria corporal del practicante.
La autora revisa algunos aforismos «budistas» del yoga de Patañjali, y también el legado budista que reflejan algunos de los comentarios que acompañan a los aforismos. Otros temas igual de importantes son abordados con lucidez: la memoria de vidas pasadas, el trance meditativo, y la relación del practicante con su propio cuerpo, con la felicidad o con el suicidio.
"Apoyarse en la Ley y no en las personas; apoyarse en el sentido y no en las palabras; apoyarse en la sabiduría y no en la conciencia ordinaria; apoyarse en los sutras de significado definitivo y no en los de significado no definitivo.” - Nehan-gyō
Bueno, los agregados que convencionalmente constituyen la personalidad que está tecleando estas líneas no tuvieron su origen en ningún dios, sino que fueron procreados por un padre y una madre. Por lo demás ese tipo de afirmaciones modestamente creo sólo pueden hacerse desde el apego.
Él, teniendo su mente así concentrada, pura, límpida, sin mancha, libre de impurezas, maleable, lista para el trabajo, estabilizada, inmóvil, aplica, dirige su mente hacia la intuición del conocimiento. Él conoce así: ‘Este cuerpo mío es material, está hecho de los cuatro grandes elementos, originado de la madre y el padre, desarrollado con masa de arroz hervido y leche agria, impermanente, sujeto a destrucción, a desgaste, a disolución, a desintegración; y mi conciencia está atada a él, depende de él’. DN 11 Kevaddha (Kevatta) Sutta.
Bueno, los agregados que convencionalmente constituyen la personalidad que está tecleando estas líneas no tuvieron su origen en ningún dios, sino que fueron procreados por un padre y una madre. Por lo demás ese tipo de afirmaciones modestamente creo sólo pueden hacerse desde el apego.
Él, teniendo su mente así concentrada, pura, límpida, sin mancha, libre de impurezas, maleable, lista para el trabajo, estabilizada, inmóvil, aplica, dirige su mente hacia la intuición del conocimiento. Él conoce así: ‘Este cuerpo mío es material, está hecho de los cuatro grandes elementos, originado de la madre y el padre, desarrollado con masa de arroz hervido y leche agria, impermanente, sujeto a destrucción, a desgaste, a disolución, a desintegración; y mi conciencia está atada a él, depende de él’. DN 11 Kevaddha (Kevatta) Sutta.
La autora habla tanto del budismo como del yoga (el de verdad, una de las seis escuelas ortodoxas del hinduismo), así que es normal que salga la palabra alma.
"Apoyarse en la Ley y no en las personas; apoyarse en el sentido y no en las palabras; apoyarse en la sabiduría y no en la conciencia ordinaria; apoyarse en los sutras de significado definitivo y no en los de significado no definitivo.” - Nehan-gyō