¿Qué es el socialismo dhámmico?
Dhámmico:
Para que cualquier cosa tenga éxito en este mundo natural, debe armonizar con la Ley de la Naturaleza, estar en consonancia con ella, seguirla y servirla. Todo lo que se ajusta a la Ley de la Naturaleza, se ajusta a ella, se desprende de ella y la sirve es "Dhámmico".
Ser dhámico significa ser no violento, altruista, compasivo, consciente y sereno. Ajahn Buddhadasa lo resumió en dos palabras: «pacífico» y «útil». Ser pacífico significa no hacer nada que lastime, dañe, explote, abuse ni oprima a nadie, ni a los demás ni a uno mismo. Esta paz requiere una mente y un corazón libres de egoísmo.
Ser útil significa ayudar en la lucha por la verdadera liberación del sufrimiento, sin importar en qué nivel o área de la vida. El verdadero Dhamma no inventa dualidades como "personal-social" o "mundano-espiritual".
Socialismo:
¡No crean que el socialismo ha muerto! Esto es solo propaganda materialista de capitalistas neoconservadores acérrimos. El socialismo real nunca se ha probado a gran escala. El socialismo es la perspectiva y orientación que prioriza el bien común, en lugar del bien individualista y personal. Por lo tanto, el socialismo es lo opuesto al individualismo con el que nos han lavado el cerebro hoy.
Para los budistas comprometidos, el socialismo debe arraigarse en el Dhamma y guiarse por él. Por eso, hablamos de "Socialismo Dhámmico". No nos referimos a las monstruosidades materialistas del estalinismo centralizado y dictatorial. El Socialismo Dhámmico no es un conformismo servil, pues respeta y nutre a las personas. Sin embargo, el propósito del individuo en la vida no es simplemente su propio placer o éxito. En el Socialismo Dhámmico, el propósito y el significado del individuo se encuentran más allá de su pequeño "yo", en la sociedad, la naturaleza y el Dhamma.
¿Por qué el socialismo dhámmico?
Ajahn Buddhadasa denominó su visión de la sociedad nibbánica "Socialismo Dhámmico". Para él, el Socialismo Dhámmico expresaba dos principios fundamentales. Uno es que somos inevitable e ineludiblemente seres sociales que debemos convivir en una sociedad que priorice la forma en que nos relacionamos, trabajamos juntos y nos ayudamos mutuamente a resolver los problemas y el dukkha de la vida. Por lo tanto, el principio de la correcta relación o correcta interrelación es la esencia de dicha sociedad. Tan Ajahn entendió que estas formas de sociedad constituyen el significado del Socialismo, lo cual puede diferir de la comprensión de los politólogos y los marxistas.
Ajahn disfrutaba de definir las palabras a su manera, y lo malinterpretamos si no nos damos cuenta de esto. Sangkom-niyom , la palabra tailandesa para socialismo, significa literalmente "preferencia por la sociedad" o "favorecer a la sociedad" en lugar de favorecer al individuo (es decir, el individualismo), como suele ocurrir en Occidente o en las sociedades capitalistas y de consumo actuales. Su socialismo se basa en el hecho de que debemos vivir juntos para sobrevivir y, por lo tanto, debemos dar importancia a las estructuras y mecanismos de la sociedad que nos permitirán hacerlo de la manera más hábil y fructífera. Todos somos responsables de nutrirlos, cuidarlos y ser responsables de ellos. Así es como entendemos el socialismo.
El segundo hecho es que el socialismo puede fracasar. Ha habido diversos enfoques del socialismo, algunos de los cuales han sido incorrectos, es decir, autoritarios, violentos y corruptos. Ajahn Buddhadasa insiste en que el socialismo debe ser modificado por el Dhamma para mantenerlo honesto, moral y no violento. Por lo tanto, hablamos de socialismo dhámico. No queremos un socialismo principalmente materialista o económico. Él no propugnaba un socialismo basado en el conflicto de clases ni en la venganza de clases. Más bien, buscamos un socialismo en armonía con el Dhamma. Estar en armonía con el Dhamma significa basarse en la comprensión de la interdependencia humana.
En otras palabras, nuestro socialismo debe ser moral, arraigado en el siladhamma (moralidad, normalidad). El siladhamma consiste en relaciones y actividades que no oprimen ni se aprovechan de nadie, ni siquiera de uno mismo, y que buscan el beneficio mutuo, el de los demás y el colectivo. Como vimos antes, la opresión social tiene su raíz en la kilesa personal y estructural, es decir, el egoísmo. Eliminar dicho egoísmo es la tarea del siladhamma, la religión y el socialismo dhámico. No es necesario discutir aquí si nuestro socialismo puede ir más allá del nivel moral y lograr una sociedad donde todos estén libres no solo del comportamiento sino también del pensamiento egoísta. Creo que por ahora basta con fijarnos en una sociedad donde se minimice el comportamiento egoísta. No obstante, como veremos más adelante, se debe dar importancia a una moralidad más profunda que evite el egoísmo y a una espiritualidad que lo elimine, si se pretende que las personas controlen y transformen su comportamiento en beneficio de la sociedad dhámmica. La gente necesita una visión que muestre cómo la verdadera felicidad reside en el socialismo dhámico y en una sociedad nibbánica, más que en el egoísmo, el consumismo, el materialismo y similares.
Socialismo budista/dhármico
- Hokke
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Socialismo budista/dhármico
Para quien sea de interés, voy a ir poniendo textos sobre socialismo budista o dhármico/dhámmico que voy encontrando por internet:

Última edición por Hokke el 24 Feb 2026 17:36, editado 2 veces en total.
"Apoyarse en la Ley y no en las personas; apoyarse en el sentido y no en las palabras; apoyarse en la sabiduría y no en la conciencia ordinaria; apoyarse en los sutras de significado definitivo y no en los de significado no definitivo.” - Nehan-gyō
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Re: Socialismo dhármico
En Buddhistdoor en Español podemos leer:

Uno de los primeros maestros contemporáneos que se centró en la dimensión social del budismo fue Buddhadāsa Bhikkhu (1906-1993, Tailandia). Destacó por interpretar la doctrina budista de forma innovadora y acuñó el concepto de «socialismo dhámmico»
Buddhadāsa Bhikkhu creía que el socialismo es un estado natural, lo que significa que todas las cosas existen juntas en un sistema en armonía:
Mire a las aves: veremos que comen solo la cantidad de comida que sus estómagos pueden contener. No pueden tomar más que eso; no tienen graneros. Mire hacia abajo a las hormigas e insectos: eso es todo lo que pueden hacer. Mire los árboles: los árboles asimilan solo la cantidad de alimento y agua que el tronco puede contener, y no pueden absorber más que eso. Por lo tanto, un sistema en el que las personas no pueden invadir los derechos de los demás o saquear sus posesiones, está de acuerdo con la naturaleza y ocurre naturalmente, y así es como se ha convertido en una sociedad que continúa siendo una, hasta que los árboles se vuelven abundantes, los animales se vuelven abundantes y eventualmente los seres humanos se hicieron abundantes en el mundo. La libertad de acaparar estaba estrictamente controlada por la naturaleza en forma de socialismo natural.
El término «socialismo dhámmico» fue acuñado por Ajahn Buddhadāsa a finales de la década de 1960 en respuesta a la creciente polarización política en el sudeste asiático y al caos geopolítico creado por la guerra de Vietnam.
La comprensión que tenía Buddhadāsa del «socialismo» no era una comprensión marxista. Para él, el socialismo significa ponerse del lado de la sociedad y puede contrastarse con el individualismo. Si bien la responsabilidad individual es importante en la ética budista, en última instancia no se puede encontrar al «individuo» y el budismo nunca tuvo la intención de ser solo individualista, aunque a menudo pueda parecer así en la actualidad.
Buddhadāsa criticó el comunismo y el marxismo, por su terminología de guerra de clases, por considerarlos principalmente motivados por la venganza. Contrastó el «capitalismo sediento de sangre» con el «marxismo vengativo» y se esforzó por crear una comprensión alternativa e intermedia. Así, describió un socialismo que es principalmente un sistema moral basado en la espiritualidad y la armonía.
La noción de «socialismo dhammático» de Buddhadāsa Bhikkhu es un uso interesante de las enseñanzas budistas y el término socialismo. Su socialismo equivale a hacer una verdadera contribución social comportándose moralmente, aplicando la religión a la vida diaria, y a «compartir con los demás todo lo que no es esencial para nosotros»
El socialismo dhámmico es fundamentalmente moral porque cuestiona el crecimiento monetario y la acumulación personal de riqueza que a menudo es incuestionable o incluso alentada en muchas democracias. Afirma que debemos tener cuidado con los motivos de beneficio personal: «Muy pocos se beneficiaron de la impresionante tecnología que se reunió para llevar humanos a la luna. Nuestras metas siguen siendo egocéntricas y no están establecidas teniendo en mente el beneficio de toda la humanidad»
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Re: Socialismo dhármico
Seguiré el hilo con interés. Buddhadasa es un verdadero maestro del dharma.
Buddhadasa
Ofrezco esta vida y este cuerpo al Buda,
el Buda es mi maestro,
soy el sirviente del Buda.
Por eso me llaman “Buddhadasa”.
Buddhadasa
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Re: Socialismo dhármico
Extractos del libro: Budismo y socialismo, del Venerable Ajahn Buddhadasa Bikku.

Introducción
El venerable Buddhadasa parte del principio de que todas las religiones estaban, en su origen, basadas en el principio ético del reparto de la riqueza y el respeto de la naturaleza.
Las creencias primitivas se organizaron en forma de religión y constituyeron el origen de las culturas y de las civilizaciones. La religión codificó los intercambios comerciales y humanos en una sociedad cada vez más estructurada en torno a la economía. Fue el tiempo de las ciudades sumerias, del antiguo Egipto. Antes de convertirse en creencia, la religión fue el código moral que mantuvo cohesionado el tejido social.
El venerable Buddhadasa simplemente nos invita a descubrir o redescubrir como el Dharma no es solamente una enseñanza para la “vía espiritual”, sino una manera de vivir y de reorganizar el tejido social, reencontrando la verdadera naturaleza de las cosas.
El bien de todos los seres
Todas las religiones del mundo son socialistas, las democracias individualistas donde los hombres pueden hacer lo que les parezca, no. Los fundadores (sâsad) de todas las religiones han querido que los hombres vivan según los principios socialistas para actuar en interés de la sociedad como un todo. Cuando alguien antepone el interés personal frente al bien de la sociedad, la codicia (kiles) toma la rienda, es decir el ser humano comienza a ser gobernado por deseos egoístas. La enseñanza del budismo hace del budismo una religión particularmente socialista.
Déjenme poner un ejemplo. En la tradición budista, una persona rica (sresthi en sánscrito) difiere considerablemente del capitalista (thaï nai thu) de hoy. En otro contexto no budista sresthi tiene el mismo sentido que nai thun, alguien que acumula riquezas materiales más allá de sus necesidades reales. En la tradición budista, además, el estatus del sresthi se medía por el total de rong tan de que disponía. Un rong tan era un asilo, un lugar municipal donde los necesitados encontraban lo que les faltaba en el plano material.
Cuantos más rong tan tenía un sresthi, más rico era considerado. Gracias a los excedentes producidos por los sresthi y al gran número de obreros y servidores que había empleados, tenían la posibilidad de construir más rong tan, es decir proporcionar servicios sociales. Pero los sresthi en un sentido no estrictamente budista son nai thun: aquellos que amontonan riquezas sin fin y vuelven a invertir todas sus ganancias en beneficio propio oprimiendo a los obreros. Un sresthi en el sentido budista, emplea obreros dentro de un esfuerzo de cooperación encaminado al bien de toda la comunidad.
No solo el budismo enseña a todos los miembros de la comunidad, monjes y laicos, a no consumir más allá de la parte de bienes materiales que les corresponde sino que además se lo exige. Un consumo excesivo es malo y tiende al descrédito. El budismo, por lo tanto, es una religión socialista tanto en sus principios como en su espíritu. El Buda dijo: “He nacido en este mundo para ayudar a todos los seres.”. El no ha nacido para su propio bien o para el bien de unos cuantos. Los fundadores de todas las religiones han afirmado que aparecen por el bien de todos los seres y todos, sin excepción, han condenado un consumo excesivo.
Democracia socialista
En este sentido todas las religiones son socialistas. Sin embargo, la palabra socialista inspira odio. Decimos que los socialistas son comunistas y son liquidados. ¡Qué estupidez!. Hemos caído en la trampa de nuestro propio lenguaje. Para cumplir nuestra tarea de trabajo social, es decir, de trabajo por la sociedad, debemos abrazar el socialismo de nuestra labor. De no hacerlo así, estaremos apoyando el individualismo, o el servicio hacia el interés de los individuos particulares y es en este caso cuando no servimos a la sociedad en su conjunto.
Si se asume la democracia, ésta debe ser una democracia socialista y no una democracia individualista que favorezca el egoísmo. Numerosas formas constitucionales de gobierno, como es el caso de las democracias liberales, permiten a los individuos acumular muchos bienes materiales. Una democracia socialista debe hacer pasar al primer plano las necesidades de la sociedad en su conjunto. Por lo tanto, en las sociedades socialistas, los individuos no pueden apropiarse de una cantidad excesiva de riquezas. Una democracia socialista debe ser tomada como un acuerdo con el principio de la naturaleza (dhamma-jât) que no permitirá que se tome más de lo que necesitamos, respetando así el derecho de todos los seres.
Según los textos budistas, los problemas aparecieron cuando alguien tuvo la idea de almacenar los cereales y otros víveres, provocando penurias a los demás. En el momento en el que se comienza a acaparar víveres, los problemas de desigualdad, de distribución y de acceso nacieron y se multiplicaron con el tiempo. Los jefes quisieron encargarse del almacenamiento de los víveres del grupo y así las luchas entre grupos fueron inevitables. Cuando los hombres primitivos habitaban los bosques, tomaban solo aquello que les era necesario. Las leyes y los sistemas morales fueron creados con el fin de mantener un control sobre la sociedad y limitar (kilesa) los impulsos individuales.
La naturaleza quiere que cada uno de nosotros consuma sólo lo que efectivamente necesita. Durante años, los seres humanos no han tenido en cuenta a la naturaleza, lo que les ha llevado a entrar en continua competición para coger más de lo necesario causando así los problemas con los que vivimos hoy. Si tomáramos sólo lo necesario hoy no tendríamos los problemas que tenemos y los seres humanos no tendrían ventajas los unos sobre los otros dejando así de oprimirse. La cuestión está en saber cuál es la cantidad suficiente. No hay una regla fija, ésta varía con el tiempo, el espacio y la situación. En nuestros días parece que nada es suficiente. Un proverbio budista dice “dos grandes montañas de oro no son suficientes para colmar los deseos de una sola persona”. Este proverbio es una manera de ilustrar como nuestros deseos se multiplican sin cesar, aumentando nuestras necesidades a costa de la sociedad.
Los mismos comunistas consideran que la desigualdad en la distribución de las riquezas es el problema más grave a resolver. Su enfoque, sin embargo, está en contradicción con la naturaleza. Lo que hace falta es un enfoque que insista en el hecho de que no se debe tomar más de lo necesario y que lo que se tome debe ser compatible con las leyes de la naturaleza porque de esa manera los seres humanos compartirán los excedentes por compasión y bondad (mettâ-karunâ). Los seres humanos deben tomar lo que realmente necesitan. El resto debe ser puesto al servicio de la sociedad.
Sila: la moral y la ética
¿La religión (sâsanâ) y la moral (sîladhamma) forman actualmente parte de nuestras vidas? Las condiciones del mundo moderno han cambiado radicalmente nuestra forma de vivir. Deberíamos ser amigos de la Naturaleza pero la despreciamos. Deberíamos vivir según los derechos donados por la Naturaleza pero acumulamos los recursos en un sinfín de bancos, de almacenes y graneros. Vivimos al revés y la situación se agrava.
La filosofía, la lógica y la psicología han reemplazado a la verdadera religión. La moral y el sentido de auto disciplina han sido reemplazada por una moral de kilesa.
¿Como pensamos resolver los problemas sociales en esas condiciones? Producir más alimento y más mercancías no es la solución. Hacerlo solo servirá para agravar las cosas, porque los hombres se volverán aún más egoístas de lo que son actualmente.
La solución del problema social se encuentra en una vía socialmente ética: actuar en interés supremo de la comunidad entera viviendo según las leyes de la Naturaleza, evitando consumir bienes más allá de nuestras necesidades, compartiendo con otros aquello que no nos sea esencial, considerándonos como pobres y dando generosamente como ricos. Esa es la manera de resolver nuestros problemas sociales. Si luchamos entre todos por adquirir todo lo que podamos ¿de dónde van a salir todos esos bienes materiales? ¿Qué hará la Naturaleza para saciar nuestros deseos? ¿Cómo no vamos a tener problemas sociales si vivimos y nos comportamos egoístamente?
Lo que nosotros llamamos Dharma
Cuando consideramos la gravedad de los problemas sociales, nos damos cuenta de que una religión y una moral que capaciten a los seres humanos para solucionar estos problemas no existen más que de nombre. La filosofía no es un sustituto de la religión. Cuando practicamos nuestra religión con atención y compromiso, nuestra conducta y nuestros actos reflejan un modo de vivir y de pensar verdaderamente libre de egoísmo y de vanidad. Podemos llamar a esta forma de vida socialismo pues nos capacita para resolver los problemas que se plantean cuando los seres humanos viven juntos en sociedad. No temáis el término socialismo, no lo odiéis. Si os hace sentir mejor, no tenéis más que añadirle una palabra más y llamarlo socialismo budista.
El socialismo budista es el socialismo del Dharma. Es este tipo de socialismo el que puede ayudar a la humanidad a sobrevivir en el mundo moderno.
Lo que llamamos Dharma tiene un valor y un sentido más allá de lo que las palabras pueden expresar. Es un error pensar que el Dharma sólo existe en el hinduismo y en el budismo. En pâli y en sanscrito, Dharma significa todas las existencias, de la misma forma que Dios significa toda la creación, todo lo que ha sido, es y será. Simplemente no nos damos cuenta de su significado más profundo. No vemos más que aquello que es fácilmente comprensible. Dharma significa todo fenómeno manifiesto y los principios de Verdad que le son inherentes. El Dharma es también el deber de la humanidad de vivir según sus leyes.
En nuestros días, cuando alguien se dispone a realizar cualquier cosa lo hace en beneficio personal. Muy poca gente sacó provecho del impresionante equipo que fue reunido para enviar a los hombres a la luna. Tenemos en mente el bien de la humanidad, pero nuestros fines aún son egocéntricos. Nuestros inventos, nuestros nuevos y asombrosos instrumentos son aprovechados sólo por algunos y no por la humanidad entera. En lugar de aportar paz al mundo, aceleran el camino hacia la crisis. Debemos asegurarnos de que todos esos utensilios –radios, televisiones, ordenadores, etc.- no sean utilizados por individuos que sólo trabajan en su propio beneficio y para fines egoístas. Si utilizáramos los inventos de una manera verdaderamente socialista, realizaríamos la paz y la felicidad mundiales en poco tiempo. Simplemente basta con aplicar nuestra inteligencia con fines socialistas para ver resultados inmediatos.
"Apoyarse en la Ley y no en las personas; apoyarse en el sentido y no en las palabras; apoyarse en la sabiduría y no en la conciencia ordinaria; apoyarse en los sutras de significado definitivo y no en los de significado no definitivo.” - Nehan-gyō
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Re: Socialismo dhármico
"Apoyarse en la Ley y no en las personas; apoyarse en el sentido y no en las palabras; apoyarse en la sabiduría y no en la conciencia ordinaria; apoyarse en los sutras de significado definitivo y no en los de significado no definitivo.” - Nehan-gyō
Re: Socialismo dhármico
Muchas gracias Hokke por hilo y sobre todo por colgar el texto de Buddhadhasa, no lo conocía. Te confieso que el tema del post me ha revuelto gran parte de mi propia historia: me formé desde fines de los 90 hasta mediados de los 2000 en el marxismo mas "duro" que puede ser posible, al mismo tiempo que ejercia la representación sindical en mi empresa. Luego del 2006 la vuelta en Argentina al hegemonismo populista, y la estabilización conservadora y autoritaria que le siguió (envuelta en discurso "progre") significó el cierre, hasta el día de hoy, de toda posibilidad de transformación socialista de la sociedad. Y si bien el carácter fuertemente idealista del planteo de Buddhadasa me genera más "ruido" que el que quisiera, no deja ser un aporte de primera magnitud, viniendo de quien viene.
En gassho,
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Re: Socialismo dhármico
Kan Shan escribió: ↑24 Feb 2026 13:56Muchas gracias Hokke por hilo y sobre todo por colgar el texto de Buddhadhasa, no lo conocía. Te confieso que el tema del post me ha revuelto gran parte de mi propia historia: me formé desde fines de los 90 hasta mediados de los 2000 en el marxismo mas "duro" que puede ser posible, al mismo tiempo que ejercia la representación sindical en mi empresa. Luego del 2006 la vuelta en Argentina al hegemonismo populista, y la estabilización conservadora y autoritaria que le siguió (envuelta en discurso "progre") significó el cierre, hasta el día de hoy, de toda posibilidad de transformación socialista de la sociedad. Y si bien el carácter fuertemente idealista del planteo de Buddhadasa me genera más "ruido" que el que quisiera, no deja ser un aporte de primera magnitud, viniendo de quien viene.
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"Apoyarse en la Ley y no en las personas; apoyarse en el sentido y no en las palabras; apoyarse en la sabiduría y no en la conciencia ordinaria; apoyarse en los sutras de significado definitivo y no en los de significado no definitivo.” - Nehan-gyō
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Re: Socialismo budista/dhármico
Otro punto del vista:
Y sus palabras en un artículo sobre lo mismo:

Y sus palabras en un artículo sobre lo mismo:
https://pijamasurf.com/2015/01/el-dalai ... -marxista/...de todas las teorías económicas modernas, el sistema económico marxista está fundado en principios morales, mientras el capitalismo se preocupa sólo de la ganancia y el interés. El marxismo se ocupa de la distribución de la riqueza en bases igualitarias, y en la utilización equitativa de los medios de producción.
También se compromete con el destino de las clases trabajadoras (esto es, de la mayoría) al igual que con el destino de aquellos con menos privilegios y en necesidad. El marxismo se preocupa por las víctimas de la explotación impuesta por una minoría. Por esas razones, dicho sistema me apela y me parece justo...
El fracaso del régimen soviético fue, para mí, no el fracaso del marxismo sino el fracaso del totalitarismo. Por esta razón pienso en mí mismo como mitad marxista, mitad budista.
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