El apego a este mundo, creer tener cuentas pendientes que saldar en el mundo, impiden que te mueras tranquilo.
Es mejor sentirse como un niño de corta edad, pero con la sabiduría de un anciano que ha vivido correctamente. ¿Qué es el dinero? Un papel, un metal, un número o una idea... No es nada, te permite en situaciones de estabilidad acceder a recursos. Regula la sociedad. Tener apego a las posesiones, creer que algo te pertenece, es un error. Igual a tu cuerpo, a tu familia y amigos, a tu casa, a tus recuerdos o incluso a tus logros espirituales. Creer que posees algo, es un error. Mejor decir, no poseo nada aunque necesite pequeñas cosas para vivir, como comida o refugio.
Si no determinas tu nacimiento ni tu gestación, ni tu muerte inevitable, ni los pelos que crecen en tu cabeza, ¿Qué vas a poseer? Nada te perteneció, ni nada te pertenecerá. Es la única manera de desligarse del tiempo ilusorio. Esto era antes mío, y lo será después, no.
Igual puede hacerse con cualquier pensamiento, espacio o materia. Nada es tuyo.
Los que aman las posesiones son los que más atados quedan a la existencia.
Si donas, eres generoso. Pero si te desligas de todas la cosas, ¿Qué queda? Una sensación de libertad indefinida.
Con esta reflexión me entreno, ¿Qué os parece?
No tenemos nada en realidad
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InteriorProfundo
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- Carl Sagan
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Re: No tenemos nada en realidad
Pues me parece que es una reflexión rabiosamente budista.
MN 22 Alagaddupama Sutta
Por eso, bhikkhus, cualquier tipo de forma, sea del pasado, del futuro o del presente, interna o externa, burda o sutil, inferior o superior, lejana o cercana, todo tipo de forma debe ser vista tal como realmente es, a través del recto discernimiento así: ‘Esto no es mío, esto no soy yo, este no es mi yo’. Cualquier tipo de sensación... Cualquier tipo de percepción... Cualquier tipo de formación mental... Cualquier tipo de consciencia, sea del pasado, del futuro o del presente, interna o externa, burda o sutil, inferior o superior, lejana o cercana, todo tipo de consciencia debe ser vista como realmente es, a través del recto discernimiento así: ‘Esto no es mío, esto no soy yo, este no es mi yo’. […]
Por eso, bhikkhus, todo lo que no es vuestro, abandonadlo. Cuando lo hayáis abandonado, tendréis bienestar y felicidad por mucho tiempo. ¿Y qué es lo que no es vuestro? La forma no es vuestra. Abandonadla. Cuando la hayáis abandonado, tendréis bienestar y felicidad por mucho tiempo. La sensación no es vuestra. Abandonadla. Cuando la hayáis abandonado, tendréis bienestar y felicidad por mucho tiempo. La percepción no es vuestra. Abandonadla. Cuando la hayáis abandonado, tendréis bienestar y felicidad por mucho tiempo. Las formaciones no son vuestras. Abandonadlas. Cuando las hayáis abandonado, tendréis bienestar y felicidad por mucho tiempo. La conciencia no es vuestra. Abandonadla. Cuando la hayáis abandonado, tendréis bienestar y felicidad por mucho tiempo.
Cultivar ese desapego es precisamente el núcleo del sendero budista.
Hay una sección en el Majjhima Nikaya donde alguien se acerca al Buda y le pregunta o pide si él puede resumir sus enseñanzas en una frase, y si pudiera cuál sería la frase. El Buda replicó que él podía: “Sabbe dhamma nalam abhinivesaya”. “Sabbe dhamma” significa “todas las cosas”, “nalam” significa “no debemos”, “abhinivesaya” significa “apegarnos”. No debemos apegarnos a nada. Entonces el Buda enfatizó este punto diciendo que quien quiera que hubiera oído esta frase habría oído todas las enseñanzas, y quien quiera que la hubiera puesto en práctica habría practica todas las enseñanzas, y quien quiera que hubiera recibido los frutos de esa práctica habría recibido todos los frutos de las enseñanzas budistas. (Ajahn Buddhadasa).
Personalmente ese desapego es lo único que me parece interesante del budismo. Saludos
MN 22 Alagaddupama Sutta
Por eso, bhikkhus, cualquier tipo de forma, sea del pasado, del futuro o del presente, interna o externa, burda o sutil, inferior o superior, lejana o cercana, todo tipo de forma debe ser vista tal como realmente es, a través del recto discernimiento así: ‘Esto no es mío, esto no soy yo, este no es mi yo’. Cualquier tipo de sensación... Cualquier tipo de percepción... Cualquier tipo de formación mental... Cualquier tipo de consciencia, sea del pasado, del futuro o del presente, interna o externa, burda o sutil, inferior o superior, lejana o cercana, todo tipo de consciencia debe ser vista como realmente es, a través del recto discernimiento así: ‘Esto no es mío, esto no soy yo, este no es mi yo’. […]
Por eso, bhikkhus, todo lo que no es vuestro, abandonadlo. Cuando lo hayáis abandonado, tendréis bienestar y felicidad por mucho tiempo. ¿Y qué es lo que no es vuestro? La forma no es vuestra. Abandonadla. Cuando la hayáis abandonado, tendréis bienestar y felicidad por mucho tiempo. La sensación no es vuestra. Abandonadla. Cuando la hayáis abandonado, tendréis bienestar y felicidad por mucho tiempo. La percepción no es vuestra. Abandonadla. Cuando la hayáis abandonado, tendréis bienestar y felicidad por mucho tiempo. Las formaciones no son vuestras. Abandonadlas. Cuando las hayáis abandonado, tendréis bienestar y felicidad por mucho tiempo. La conciencia no es vuestra. Abandonadla. Cuando la hayáis abandonado, tendréis bienestar y felicidad por mucho tiempo.
Cultivar ese desapego es precisamente el núcleo del sendero budista.
Hay una sección en el Majjhima Nikaya donde alguien se acerca al Buda y le pregunta o pide si él puede resumir sus enseñanzas en una frase, y si pudiera cuál sería la frase. El Buda replicó que él podía: “Sabbe dhamma nalam abhinivesaya”. “Sabbe dhamma” significa “todas las cosas”, “nalam” significa “no debemos”, “abhinivesaya” significa “apegarnos”. No debemos apegarnos a nada. Entonces el Buda enfatizó este punto diciendo que quien quiera que hubiera oído esta frase habría oído todas las enseñanzas, y quien quiera que la hubiera puesto en práctica habría practica todas las enseñanzas, y quien quiera que hubiera recibido los frutos de esa práctica habría recibido todos los frutos de las enseñanzas budistas. (Ajahn Buddhadasa).
Personalmente ese desapego es lo único que me parece interesante del budismo. Saludos