No soy especialmente aficionado a la "fotografia budista", las fotos funcionan de forma similar a los espejismos, pero bueno, visto que hay por aquí a quien le gusta el tema, haré mi pequeña contribución.
Estas imágenes, (tomadas por mi, sin problemas de copyright

), corresponden a la celebración de un Vesak, celebrado en Roma en 2013, que era también la inauguración oficial del un templo budista chino situado en un polígono industrial casi copado por negocios chinos. Participé en él, junto con algunos amigos italianos que habíamos estado previamente celebrando un retiro. En un pueblecito llamado Casaprota, entre las montañas de la provincia de Rieti, región del Lacio, a escasos kilómetros de donde se encuentra situado el monasterio Theravada Santaccitarama, perteneciente a la tradición tailandesa del bosque. Añado abajo de cada foto unos pequeños comentarios
Si se quieren ver los detalles, haciendo click en cada imagen se abren en tamaño más grande.
Aquí vemos un padre y un hijo, frente a un Hotei que había en la entrada del templo; a no confundir con el Buddha Sakyamuni, como a veces ocurre. Estamos dentro del Budismo devocional y, en la foto, es curioso observar las distintas actitudes, del hijo, desafiante, y del padre, temeroso y devoto. El rechoncho Hotei fue un legendario monje chan, que entre los extremo-orientales se piensa que es favorecedor de la felicidad y la abundancia. En representaciones pictóricas aparece sonriendo y llevando a veces un gran saco sobre sus espaldas, representación idéntica a aquella que aparece en el último cuadro del los diez de la doma del buey, usada a menudo en el chan/zen como metáfora de la Vía. Probablemente, tanto en la figura de Hotei como en la historia de la doma buey, se pueden encontrar claras reminisciencias del Daoismo.
En esta foto, también con una madre y una hija, y con actitudes bastante diferentes a la de la anterior, vemos como la madre está enseñándole a su hija pequeña a hacer gasho ante el Buddha.
La madre de la anterior foto haciendo sampai ante el Buddha de la medicina (observese el mudra de la mano izquierda del Buddha, portando un pequeño recipiente), que estaba en la sala de entrada del templo, detrás del Hotei.
Frente al Buddha de la foto anterior podemos observar muchas ofrendas de agua, mineral en este caso (desconozco las raíces y el significado de esta tradición). Al fondo se puede ver una foto, si mal no recuerdo, del maestro del maestro de este templo, ambos pertenecientes a la tradición Chan (mostrando así la importancia de los linajes dentro de las tradiciones confucianas).
Esta era la imagen principal de Buddha del templo, situada en la sala de conferencias. Esta estatua de Buddha forma con las manos el mudra de la meditacion (hokaijoin, en japones, o mudra cósmico) y tiene en su pecho una esvástica levógira, al revés de la nazi, que es levógira; a partir del s. XX todas las esvásticas budistas son levógiras, si bien antes podían encontrarse de ambos tipo. Este tipo de esvásticas las encontramos, además de en el budismo, el el hinudísmo y en el jainismo; es un simbolo religioso muy antiguo que representa la buena suerte.
Al Vesak asistieron numerosos monjes de diversas tradiciones budistas representadas en Italia: chan, zen, theravada y otros que no pude identificar por sus hábitos, blancos por ejemplo en algún caso (¿Tierra Pura?). Se dieron una serie de pequeñas conferencias por parte de los monjes y también de algún láico de la comunidad china local.
Como la mayor parte de los asistentes no pudimos entrar en la abarrotada sala (excepto un monje zen, que nos había acompañado en aquel retiro y que, como el resto de monjes, tenía un lugar preferencial), tuvimos que esperar fuera. Entre estos este devoto (¿chino, japonés?), entre cuyas manos se observa un collar de cuentas, un mala, utilizado para las plegarias. Recuerdo que en aquel retiro previo al Vesak, el monje zen italiano que nos acompaño (de línea totalmente oficialista), y que había sido invitado por el amigo que organizaba y ofrecía su casa en la montaña para celebrar estos retiros, me pareció bastante perdido

... probablemente fuese la primera vez que participase en un retiro al estilo de Uchiyama, que los denominó seshin sin juguetes y que, de alguna manera, significarón una ruptura con algunos estereotipos anteriormente vigentes, ya que se celebran en absoluto silencio y en los que no existe un maestro que guíe el retiro, sino que el maestro es el propio zazen, la propia realidad (como decía Kosho Uchiyama, un zen adulto al que hay que ir ya con la lección previamente aprendida, o por lo menos determinado a sostenerse sobre los propios pies).
Acabado aquel acto, inmediatamente después, los devotos laicos y, sobre todo, devotas (aunque no los monjes) acudieron a verter agua sobre una imagen de Buddha niño.
Este es mi amigo Stefano, aquel retiro de antes del Vesak fue el último en el que participé junto a él. Lo volví a ver después, en un viaje a Roma, pero ya muy enfermo, poco después murió. Estuve junto a él en mi primer retiro en Italia y su presencia me fue de gran ayuda, ya que antes no había estado sentado durante 5 días haciendo cada día más de 9 horas de zazen. No fue nada en especial que me dijese, de hecho el retiro era en completo silencio, sino el compartir paciente y confiado, sentado a mi lado, de las dificultades con las que podemos encontrarnos en zazen (después de cada sentada de 40 minutos, las piernas estaban tan doloridas y entumecidas que a ambos nos costaba ponernos en píe). Un año aproximadamente después de su muerte volvimos a juntarnos algunos de los pocos amigos que habíamos compartido con él aquel retiro, para celebrar otro en su memoria
Después de las "celebraciones oficiales", la organización no invitó a todos, de todas las nacionalidades y escuelas, a una comida.
Buddha de día, Buddha de noche. Estas imágenes de Buddha no son del templo en que se celebró el Vesak, sino de la casa en la que habíamos celebrado el retiro previo. La mano derecha del Buddha toca la tierra, poniéndola como testigo de la Bodhi frente a las dudas de Mara. Es el mudra que simboliza el despertar.
