Por dar el tercer punto de vista, lo cual dice mucho de hasta que punto están equilibrados los tres, en mi caso prajna es la dimensión que predomina.
La ignorancia crea el samsara y en muchas doctrinas Mahayana la comprensión de la mente es primordial para la liberación, incluso algún maestro (Mahayana) ha dicho, quizá algo exagerado, que con conocer la mente basta, la mente que se conoce a la perfección está intrínsecamente liberada.
Un abrazo.
Elección de una determinada tradición o escuela.
- Daru el tuerto
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Re: Elección de una determinada tradición o escuela.
Muy correcto! Ahora caigo en que prajna no es otra cosa que el kensho.
- Daru el tuerto
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Re: Elección de una determinada tradición o escuela.
Sí, el principal factor desencadenante de un kensho siempre es prajna.
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Roberto
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Re: Elección de una determinada tradición o escuela.
Respecto a las necesidad de las tres patas, sin las cuales el edificio Budista se cae y no tiene sentido, traigo aquí las palabras de Mauricio Yushin Marassi, practicante zen italiano. Primero define en que consisten esas tres patas, sin utilizar para ello la remisión a términos sánscritos o pali (ejercicio que, con frecuencia, es de agradecer; y que es, por ejemplo, el trabajo que realizo el gran traductor Kumarajiva con objeto de ofrecer a los chinos un budismo que, por fin, hablase en su idioma. Trabajo que, entre nosotros, apenas ha comenzado):
Puesto que el lazo de unión de los tres polos, de las tres patas, allí donde se unifican las tres es el "no aferrar", diremos que esto, en sánscrito, se dice naiṣkramya.
Al respecto, en otro texto distinto, dice:
Y, después de desarrollar : sentido de estas tres patas, para resumir la necesidad de su presencia simultanea, añade:El Budismo es una vía pragmática, por lo cual la solución propuesta es una práctica cotidiana, que podemos ilustrar, representar, como un trabajo del interior, que se traduce en un vaciado regenerativo de la vida según un muy preciso "cómo." De qué "cómo" se trata lo analizamos enseguida de modo detallado.
Aquél legado de Siddharta es una promesa que puede ser confirmada en nuestra vida con la puesta en acción de tres elementos, íntimamente relacionados: 1) la práctica, llamada en japonés zazen, 2) una clara visión de la verdadera naturaleza de las cosas y 3) un tipo de actitud que esté en la base común de todas nuestras acciones, una actitud que podemos describir con las palabras: inocencia, amigabilidad, solicitud. Estos tres elementos - practica, gnosis y ética moral - proveen de las indicaciones pertinentes para todos los aspectos activos y pasivos de la vida del hombre.
___________________[...] el sentido de "dejar", “no aferrarse", une los tres elementos, transformándolos en tres partes de un mismo proceso. Hasta el punto de que no se puede renunciar a ninguno de estos tres elementos sin distorsionar completamente el funcionamiento del espíritu según la propuesta realizada por el budismo. Sin ética moral, la práctica del cuerpo y la perspectiva del vacío conducen al cinismo, el nihilismo y a la ilusión de poder. Sin la práctica del cuerpo, la ética y la visión de la impermanencia son pensamientos, privados de eficacia en nuestras vidas, no tienen una dirección profunda. Sin la visión de la impermanencia y de la vacuidad, la ética y la práctica del cuerpo no tienen sentido: ¿Para qué deberíamos dar comprensión y amistad?, ¿porqué debemos practicar el no aferrarse? Si los objetos del deseo tienen realmente sustancia, eso significa que la solución está en poseerlos; y se carece de cualquier motivo para la práctica y para el actuar en el bien, evitando el mal, como base de nuestras relaciones.
Puesto que el lazo de unión de los tres polos, de las tres patas, allí donde se unifican las tres es el "no aferrar", diremos que esto, en sánscrito, se dice naiṣkramya.
Al respecto, en otro texto distinto, dice:
Dice el Dhammapada: «No convertirse en un “aumentador del mundo”» (Dh, 167), donde por aumentador del mundo se entiende aquel que se agita y lucha, envolviéndose cada vez más en el juego que provoca dolor; el exacto contrario de naiṣkramya.