Buenos días.
Muchas gracias por vuestra bienvenida.
Una buena función que va a tener este foro para mí va a ser el poner por escrito, para poder contaros, todas las ideas y pensamientos que se me cruzan a lo largo del día.
Ya desde pequeño me sentí adulto pues me gustaba escuchar a la gente mayor e intentaba aprender cuanto les veía hacer. Tardé bastante tiempo en hablar y eso creo que marcó en mí una visión de observador hacia los demás. Hay algo que siempre ha quedado grabado en mi mente, tendría unos seis o siete años y aprovechando el eco que proporcionaba el hueco de la escalera al hablar cerca de él decía la siguiente frase: "Yo soy yo, tú eres tú". Nunca lo escuché de nadie ni recuerdo haberlo oído en algún sitio pero todas las noches, cuando acompañaba a mi madre mientras ésta sacaba la basura a la calle, yo decía esa frase.
Cuando yo nací ya había en casa un gato y a lo largo de mi vida me han acompañado siempre animales. Al ser hijo único los consideré como mis hermanos, a algunos de ellos con solo mirarles era como si nos comunicáramos. Recuerdo ir al colegio de la mano de mi madre y acercarme a las rejas de casas (villas) y meter la mano para acariciar a los perros que había allí en los jardines, mi madre me decía que cualquier día me iban a comer la mano pero nunca pasó nada de eso.
Otra hermana de mi existencia ha sido la soledad; por varios motivos, he pasado varios años de mi vida bastante solo y eso ha hecho que aumentara en mí la búsqueda no sólo de lo que veía, del campo, de la naturaleza, sino también de los comportamientos de las personas, del porqué de las cosas, del funcionamiento del mundo y sobre todo de preguntarme quién era yo y qué hacía yo en este mundo que a veces me parecía tan ajeno.
En aquellos años no existía internet y tuve la posibilidad de vivir tanto en ciudades como en pueblos muy pequeños y no tan pequeños con lo cual la absorción de experiencias distintas era bastante importante. Como decía, al no haber internet, yo era un pequeño ratón de biblioteca y con el transcurrir de los años me iba decantando por algunas temáticas en particular. Después, con los estudios, me sentí atraído por la Filosofía, la Psicología y la Historia. También me gustaba saber de los conocimientos de las Ciencias Exactas pero me llamaban la atención las primeras y ver todo de lo que era posible la mente.
Hace ya unos años empecé a cuestionarme el porqué de mis aficiones y por qué había temas que me gustaban y otros no, por qué había épocas históricas que me atraían y otras no, por qué por la tendencia hacia algo en concreto. En estos tiempos ya existía internet y la búsqueda de conocimientos era más rápida y di con las razones por las cuales una persona puede estar reencarnada. Al leer sobre reencarnación fui descubriendo también la meditación y fui también poniendo nombre a cosas que ya hacía pero que todavía no sabía cómo se denominaban. A través de la meditación descubrí vidas pasadas, es una experiencia y es muy difícil poder transmitirlo con palabras pero sé que no es ni ensoñación ni imaginación; te abstraes totalmente del ahora presente y "te ves" vestido con otra ropa, en otro entorno, en otras circunstancias pero en cuanto ese estado "inconsciente" se hace "consciente" en el momento en que te estás dando cuenta que te estás viendo en otra vida...¡zas! desaparece esa visión. Y realmente da mucha rabia. Otra forma de recordar vidas pasadas es la producción de flashes o destellos: oyes un determinado sonido, o ves algo y por unos segundos sientes la sensación de estar en otro lugar y en otro tiempo.
Preguntándome siempre por el porqué de las cosas llegué al estudio de las religiones pero habían elementos que le costaba a mi mente entender, sobre todo, la "obligación" de ser bueno porque un ser superior te lo decía y debías obedecer si querías que así fuera. Entiendo que la bondad tiene que salir de uno, no por una imposición.
Ahora proliferan las promesas de "vive bien si haces esto y esto", "sé más productivo", "sé más feliz",..., pero muchas de estas promesas están cubiertas del velo de la moda y en algunos de estos casos cogen con pinzas cuatro conceptos orientales, se los tatúan en la piel y con eso ya está todo hecho. A mí esto no me sirve. Yo quiero ir al origen del conocimiento humano.
He entrado en una etapa de la vida en la que últimamente he modificado comportamientos y me voy sintiendo mejor y a la vez más libre y creo que el Budismo puede darme respuestas o al menos dar significado a lo que hago y/o busco.
He conseguido varios libros y veo los vídeos del canal de YouTube de Samye Dzong Barcelona. De momento me estoy haciendo con la terminología y la asimilación de conceptos. Estoy terminando de leer un estudio sobre el Bardo Thodol y empezando uno que se llama Budismo para principiantes y otro sobre la biografía de Gautama Buddha.
De momento esto es un breve retazo de mi vida. Buen día tengáis.
