Leyendo los inicios de este hilo recién abierto por el conforero @Buddhayana, me ha surgido la duda que da título a este hilo. Es claro que en el Dhammapada se dice que nadie puede purificar a otro. Sin embargo escuchando hace tiempo a un bhikkhu theravada, me pareció entenderle que la práctica de las cuatro moradas divinas podía beneficiar a otros seres en el sentido de que podían ser receptores 'a distancia' de esa 'buena onda' (cosa que me hizo fruncir el ceño, pero quizá no le entendí correctamente).
MN 43 Mahavedalla Sutta
He aquí el bhikkhu permanece impregnando un cuarto con la mente imbuida con el amor benevolente, al igual que el segundo cuarto, el tercero y cuarto; igualmente arriba y abajo, alrededor, a todas las partes, a todo y a sí mismo; mora impregnando el mundo entero con la mente imbuida con el amor benevolente, abundante, excelso, inconmensurable, sin hostilidad y sin animadversión. También permanece impregnando un cuarto con la mente imbuida con la compasión... Permanece impregnando un cuarto con la mente imbuida con la dicha altruista... Permanece impregnando un cuarto con la mente imbuida con la ecuanimidad, al igual que el segundo cuarto, el tercero y cuarto; igualmente arriba y abajo, alrededor, a todas las partes, a todo y a sí mismo; mora impregnando el mundo entero con la mente imbuida con la ecuanimidad, abundante, excelso, inconmensurable, sin hostilidad y sin animadversión. Esto se llama la inconmensurable liberación de la mente.
Como hay aquí foreros de diversas tradiciones budistas, preguntaros cómo va este tema en vuestra tradición, y especialmente a @Upasaka como representante del Theravada, preguntarle qué sabe de este tema.
Gracias y metta