He aquí (ya que lo insinué en un post anterior), dentro del budismo, un ejemplo de actitud reaccionaria-tradicionalista. La "jerarquía" budista tailandesa.
La revolución femenina llega al budismo
Afortunadamente estas cosas (muy poquito a poco, con desesperante lentitud), que conciernen a
todas las religiones, se van corrigiendo. El ejemplo atañe a un país theravada, pero existen otros de actitudes fuera de lugar hoy en día, o en un pasado muy reciente, que atañen a países de tradición mahayana (estoy en estos momentos traducciendo un libro respecto a la situación actual del zen en Japón, donde se tratan algunos de estos aspectos, no solo regresivos, sino en realidad anti-budistas... aunque se "vistan" como budistas).
Existe una
enorme paradoja,, con la que hemos de vivir: las religiones milenarias (Budismo, en sus diferentes versiones; Cristianismo, en sus diferentes versiones; Islam, en sus diferentes versiones, que también las tiene; etc.), es decir los caminos espirituales que, a lo largo de generaciones, han podido demostrar su seriedad, solidez y rigor,
sin la existencia de "instituciones" (órdenes monásticas, escuelas, grupos de traductores, misioneros y referentes para los demás, etc.) no habrían llegado hasta nosotros. Simplemente nosotros, hoy, no podríamos acceder e implementar en nuestras vidas sus mensajes de liberación (que no es,
afortunadamente, único, sino diverso, como diversos somos cada uno de nosotros);
pero, al mismo tiempo cuando se institucionalizan, comienzan los problemas.
... y decir, bueno, para evitar todos esos problemas, me desentiendo de él y voy por libre, construyo mi propia "religión" a mi gusto, según me parezca, cogiendo un poquito de aquí y otro de allá, tampoco es la solución.