LaVane escribió: ↑01 Jun 2023 10:23
En mi estudio del Dharma, reciente y escaso todavía, y en particular en la cosmologia del budismo, entiendo la rueda del Samsara y sus diferentes niveles, pero no me queda nada claro, después de alcanzar la iluminación y transcender del mismo, ¿qué hay más allá? ¿Qué son las tierras puras y porqué deberíamos aspirar a ellas? ¿Respecto al Dios de las religiones abrahamicas, en qué posición de la cosmologia estaría, dentro del Samsara o como Buda?
las tierras puras son ámbitos de existencia muy puros en donde se enseña el Dhamma. Se considera que son un estado afortunado porque tras renacer allí la iluminación final está garantizada.
Las tierra puras pertenecen al Samsara. Cualquier ámbito de renacimiento es Samsara, aunque hay mejores y peores
Para entender el asunto de los reinos de existencia es fundamental entender que finalmente no vivimos en un "mundo físico", es decir en un planeta a x años luz de otros y todas esas historias. No porque eso sea falso, sino porque eso es lo que en el budismo se llama "realidad convencional", es sólo la manera de acomodar la experiencia que hace la mente según la información de los sentidos.
Con la mente vivimos la realidad de determinada manera y luego medimos las cosas y etcetera con la ciencia y todo el rollo. Pero todo eso es parte de la ilusión de la Realidad, es decir la experiencia comun que tenemos de vivir. Resulta todo muy real pero finalmente no es lo que parece.
La realidad y el mundo que experimentamos está condicionado por la consciencia. Si tuviéramos otro nivel de consciencia experimentaríamos otra realidad distinta y otro tipo de mundo. De hecho, eso mismo puede conseguirse mediante la práctica para comprobarlo y no simplemente creerlo. Se pueden experimentar otras realidad y otros mundos, saber que son reales y existen.
Una Tierra Pura es un reino de experiencia para determinado nivel de consciencia. Allí renacen los seres con un tipo de consciencia y tendencias, para experimentar esa realidad.
Los reinos o "mundos" son de hecho ilimitados. El budismo hace una segmentación en 6 patrones básicos para entender las causas que llevan a experimentarlos y renacer en ellos. Pero dentro de cada uno la variedad y diferencias son interminables.
El budismo enseña que la consciencia deambula por todos ellos sin fin. Lo hace mediante renacimientos, objetivándose como nuevos individuos dotados con una ilusión individual de un "yo". A esta ilusión de un "yo", en el budismo le llamamos atta.
Mientras la ilusión de atta no se erradica, el renacimiento existe sin fin para poder concretar esa tendencia que se arrastra de una objetivación. Esto no se acaba nunca. Sin embargo, de manera cíclica aparecen Budas, que son otra manifestacion de consciencia y que aparece también somo seres. Pero es una manifestación especial, ya que esos seres enseñan como escapar de esa rueda sin fin. Los Budas por tanto enseñan la Ley de la Realidad, el Dhamma.
Cuando aparece un Buda se dice que "pone en marcha la rueda del Dhamma", es decir, que ofrece la oportunidad de entender qué es la realidad y como escapar al sufrimiento ineludible que supone no hacerlo. Porque al dar vueltas renaciendo sin fin, tarde o temprano se renace en estados con sufrimiento. Y también en un mismo reino el sufrimiento suele aparecer, tal como ocurre en el caso de renacer como un humano.