Xie Lingyun (385-433)
Antes del surgimiento chan este escritor chino nacido en Shangyu, (Zhejiang), fue uno de los escritores más destacados del período de desunión conocido como el de las Dinastías Meridionales y Septentrionales.
Xie sirvió como funcionario en las dinastías Jin Oriental y Liu-Song; pero las intrigas partidarias condujeron a su renuncia y exilio. Más tarde, su actitud desafiante a las autoridades hicieron que éstas decretaran su arresto y, como se resistiera a ser detenido, fue capturado y ejecutado en 433 a la edad de 48 años.
Xie Lingyun fue un devoto budista y se le consideraba un poeta de la naturaleza, de hecho iniciando la tradición poética china de "montañas y ríos", en contraste con la de "campos y jardines". Su poesía es alusiva y compleja.
Escrito en el lago en mi regreso al retiro en el acantilado de piedra.
Entre el crepúsculo y el amanecer, el clima constantemente cambia,
bañando la montaña y el lago con una radiante luz.
Esta luz radiante me llenó de tanta alegría,
que perdido en el deleite, olvidé por completo regresar a casa.
Cuando dejé mi valle apenas había amanecido,
cuando subí a mi bote, la luz estaba volviéndose oscura.
El bosque y la garganta estaban envueltos en colores sombríos,
las nubes del atardecer se mezclaban con la bruma nocturna.
Alegre despliegue de castañas de agua, lotos, juncos y espadañas creciendo unos junto a otros.
Los aparté con mis manos mientras me apresuraba hacia el sur.
¡Qué contento estaba de llegar a mi casa en el este!
Una vez que la mente deja de esforzarse, el mundo pierde importancia,
una vez que el corazón está contento, no se desvía de la verdad.
Mando estas palabras a aquellos que desean nutrir sus vidas:
intenten usar este método si quieren alcanzar la verdad.
En la escalada al pico más alto de las Puertas de piedra
Al amanecer, con el bastón en la mano, escalé los riscos,
al atardecer, hice mi campamento entre las montañas.
Solo unos pocos picos se elevan tan alto como mi nueva hogar,
frente a los riscos, domina los arroyos serpenteantes.
Frente a sus puertas se extiende un vasto bosque,
mientras que las rocas se amontonan alrededor de cada uno de sus escalones.
Rodeado por montañas, parece no haber salida,
el sendero se pierde entre los gruesos bambúes.
Mis visitantes nunca pueden encontrar el camino,
y cuando se van, se olvidan de la senda que tomaron.
Los torrentes furiosos corren en la penumbra,
los monos gritan estridentemente durante la noche.
En profunda meditación, ¿cómo puedo separarme de la Verdad?
Aprecio el Camino y nunca me desviaré de él.
Mi corazón es uno con los árboles del tardío otoño,
mis ojos se deleitan en los brotes de la temprana primavera.
Convivo en constante compañia y esperando mi fin,
feliz de encontrar la paz aceptando el flujo de las cosas.
Solo lamento que no haya un alma afín,
para escalar conmigo esta escalera hacia las nubes en el gran azul.
Partiendo por la noche de la cabaña en el Paso de piedras
He viajado cerca de las colinas por cientos de millas,
navegando sobre el rio al atardecer estos últimos diez días.
Cuando las aves se dirigen a casa, doy descanso a los remos;
A medida que las estrellas se desvanecen, ordeno que continuemos nuestro camino.
Alta y clara brilla la luna al amanecer;
frías y húmedas son las gotas de rocío de la mañana.