Depende
En mi opinión, totalmente prescindible seguramente, el no-logro radical que proponen algunas escuelas Soto es un trasto inútil (y único de esas escuelas en todo el budismo). Si la referencia iba por ahí para mi es que no.
Si la idea es que la budeidad no te envía a otro plano si no que te deja en este pero con otro punto de vista muy diferente, mi opinión es que sí. Aunque para que eso ocurra hay notables transformaciones mentales que deben ocurrir, no solo el kensho sino mucho más allá del kensho (que probablemente se describe ya en el segundo rango). Y eso es lo que se pretende describir en los subsiguientes rangos (que coinciden bastante si se fuerza un poco la idea con los cuatro yogas Mahamudra, notablemente el cuarto es una descripción perfecta del tercer yoga Mahamudra un-sabor que es otro gran modelo de evolución budista). Y el quinto, coincide con el cuarto claro, pero esta coincidencia es trivial pues ambos han de acabar en la budeidad.
Luego, durante el camino budista, aunque hoy no se hace mucho, tradicionalmente se ha requerido que el practicante se retire del mundo en todo o en parte. En ese contexto, que es el de Tozan (llevaba un monasterio), el retorno al mercado también puede verse como simplemente el fin de esa necesidad, uno ya puede volver a integrarse completamente en la sociedad pues no habrá retroceso. Incluyendo seguramente el fin de las prácticas (se abandona ya la barca pues el rio se ha cruzado). Vamos, que te puedes ir del monasterio...
Y aún otra, mentalmente, se ha abandonado totalmente la necesidad de distinguir lo bueno de lo malo, lo existente de lo inexistente (intrínsecamente) se han aceptado todas las dualidades como inherentes a este mundo y por tanto, ahora ya sí (y no antes) se puede volver al mundo para cumplir el voto del Bodhisattva pues samsara ya es nirvana. Y el cumplir ese voto, por supuesto implicar volver a integrarte en la sociedad, si es que la dejaste en todo o en parte, física o mentalmente.
En cierta manera el practicante en el cuatro rango se encontrará con las manos vacías, sin nada que hacer ni por hacer, en un plano en que el samsara no lo toca pero que sigue siendo "todo lo que hay", una talidad sin entidades que se presenta ante él momento a momento, así que solo puede extinguirse (al estilo tradicional) o decidir seguir el voto del bodhisattva. Para lo segundo deberá volver al mercado, a la sociedad. No queda otra. Si te quedas solo en el pico más alto, sin ambicionar nada pero sin moverte, el voto del bodhisattva sería solamente una pose teóríca.