El budismo pretende una sola cosa en realidad. En cada escuela se consideran enseñanzas distintas, pero las cuatro nobles verdades son comunes, y en esas verdades se expresa una verdad común, que es sacar a los seres del sufrimiento.No es la construcción de una metafísica ni un saber científico lo que pretende el Budismo, sino cambiarnos la forma de recorrer esta vida que nos ha sido dada, sin saberse bien por qué.
En cuanto al karma, Tao tiene razón, sin embargo en que, según el budismo, no es una superchería popular, ni mucho menos. El budismo de todas las tradiciones lo estudia de un modo profundisimo y queda establecido como una verdad esencial en muchísimos trabajos de maestros de todas las epocas. Yo recuerdo haberlo estudiado hasta el aburrimiento con los lamas, que en todas sus enseñanazas, hablaban del karma por activa o por pasiva. Estuve en innumerables discusiones para analizar hasta el último detalle de lo que era el karma, pero es algo que, cuando ya crees que lo tienes, desaparece como agua entre los dedos. Hoy, estoy convencido de que la existencia del karma no puede probarse de un modo lógico. Aunque tampoco hace falta.
El karma es algo evidente, por otro lado. No hace falta estudiarlo, basta con observar un poco. Todo lo que sucede a nuestro alrededor, obviamente obedece a la ley del karma. Todo está en una cadena de causas y efectos, que se alarga en el pasado y se proyecta en el futuro. Nadie puede probar, sin embargo, que exista una primera causa, ni tampoco que pueda existir un último efecto. Por lo demás, todos los fenómenos obedecen a esa ley. Cierto, que hoy en día, hay teorías más sofisticadas que hablan de probabilidad, pero eso es otro tema y no vamos a discutirlo aquí (con todo, Einstein rechazó esa idea de plano con su famosa frase "Dios no juega a los dados con el Universo")
Todo lo que perciben nuestros sentidos, es una manifestación de la ley del karma y nada más. Pero no solo los cinco sentidos clásicos. En el budismo, la mente es un sentido más, y si el karma se manifiesta en los cinco externos, seguro que se manifiesta también en el sentido interior: el pensamiento. Seguro que los pensamientos obedecen también a la ley del karma, de un modo que no podemos comprender ni tampoco nos hace falta. Son como las olas del mar, cada una de las cuales tiene una causa, y produce un efecto. No vamos a coger cada ola y analizarla, claro está. Nos basta con saber que es así.
E, igual que las olas no cesan por saber que tienen una causa, los pensamientos tampoco.
Podríamos hablar durante milenios del karma. Es un tema que nunca se agota.