Hola
@Adán,
escribió: "...Contemplar y recordar "dhammas" beneficiosos es una práctica clásica en el budismo primitivo. Así también se hace con la ética (silanussati), con los devas y sus buenas cualidades (devanussati), la comunidad de "santos" discípulos (sanghanussati) etc..."
Muy resumidamente, en eso consiste la práctica de la Tierra Pura, o si se quiere, más precisamente, el punto en común de la escuela de la Tierra Pura con el Budismo de los orígenes.
En esa misma línea podemos ver también las siguientes palabras de Nyanaponika Thera:
"...El Buddha enseñó que la mayor barrera a la realización es la noción de un "yo" como ente permanente, integral, autónomo.
Es el ver a través de la ilusión del ego como la realización florece. La devoción es un
upaya para romper los lazos del ego.
Por esta razón, el Buddha enseñó a sus discípulos
a cultivar hábitos mentales de devoción y de reverencia. Por eso, la devoción no es una "corrupción" del Budismo,
sino que es una expresión más del mismo. Por supuesto, la devoción requiere un objeto..."
O estas de Thanissaro Bhikkhu:
"...
Una enorme cantidad de textos fue escrita cuando el culto a las estupas se volvió popular en la India. Tales textos desarrollaban la idea de que para comenzar a recorrer la Vía uno necesitaba
contar con el campo de mérito del Buddha. Al realizar ofrendas al Buddha y sus reliquias, uno plantaba las semillas de mérito que, con el tiempo, resultarían en el despertar.
Estas escrituras -
avadana - cambiaron mi comprensión acerca de algunos rituales y ceremonias que llegué a conocer como monje en Tailandia. Hasta el redescubrimiento de los
avadana, creía que
la devoción popular budista, practicada en la actualidad en el sudeste asiático, era una forma de corrupción. Pero leyendo los
avadana, uno puede ver que
tales prácticas, en realidad, son muy antiguas..."
