Seguimos con Sōgen Ōmori, siguiendo la información que nos ofrece B.Victoria en unos de sus libro
A los 19 comenzó su entrenamiento bajo la tutela de Maeno Jisui, quien era un maestro de esgrima y practicante laico de la tradición Rinzai. Por lo visto su motivación inicial no fue espiritual, sino práctica: siendo de baja estatura, buscaba adquirir un "poder espiritual superior" para compensar su desventaja física en el combate con espada. Curiosamente desde el principio el ego le guio en eso de la espiritualidad. Unos deciden atesorar dinero o fama, otros conocimiento, y algunos otros poderes espirituales (eso era más propio de otra época).
Por esa época ya se le vinculaba con el "Decano" Tōyama Mitsuru, quien era el líder de los ultranacionalistas japoneses conocidos por usar la intimidación, el chantaje y el asesinato como herramientas políticas de rutina. A los 23 años ingresó en la Sociedad de la Bandera Imperial (Kinki-kai): se unió a esta organización cuyo objetivo era eliminar la democracia parlamentaria, abolir los partidos políticos y transferir toda la riqueza industrial de manos privadas al emperador. Hay que reconocer que este tipo de fanatismo alrededor de emperador, al que veían como un dios es difícil encontrarlo fuera de Japón.
En 1932, a los 28 años es cofundador de la Liga para la Lealtad al Emperador (Kinnō Ishin Dōmei): Como secretario general de esta liga, promovió la "japonización" forzada de todos los aspectos de la vida (política, economía y cultura) y exigió que toda la producción privada pasara al control firme del emperador.
Curiosamente un año más tarde en 1933, tras ocho años de luchar con el kōan "Mu", dijo haber tenido su primer kenshō. Sogen relató que este avance ocurrió en un urinario, donde el sonido del agua le hizo comprender que estaba en el centro de la "nada absoluta".
En fin, este personaje me recuerda a los personajes del lado oscuro de la fuerza en la saga Star Wars. Basta imaginarle con una espada laser, junto a Darth Vader.
