Solamente una cosa sobre esto:
No es cierto que haya una corriente en el Budismo Zen que entienda que la práctica de la Vía se encuentra al margen de la ética. En todo caso, lo que sí ha habido - dicho de forma muy resumida - es una malinterpretación acerca del papel de la ética, en la práctica de la Vía de Buddha, por parte de algunos practicantes, pero que incluso dentro de aquellos que han practicado, y practican, con kôans - práctica en la que, quizás, pero no solo, ha podido darse con mayor fecundidad tal tipo de confusión de fatales consecuencias, encontramos la advertencia de que esto supone apartarse enormemente de la práctica correcta del Zen y, por lo tanto, de la Vía de Buddha. Se puede encontrar, por ejemplo, desde los inicios de esta práctica en uno de los kôans más conocidos, el del zorro de Hyakujo, que en el Mumonkan, entre otras colecciones, aparece como el caso número 2.escribió: "...Soy consciente que en el budismo zen hay una corriente que entiende que discriminar entre el bien y el mal es una enfermedad de la mente. No creo que esto tenga nada que ver con el verdadero buddhadharma..."
El verso que citas, proviene del Hsin Hsin Ming, cuya autoría se atribuye al tercer patriarca, Seng Tsan - Kanchi Sôsan, en japonés - y, por lo tanto, estaríamos ante un texto anterior - fechado en la segunda mitad del s. VI - al Budismo Zen que se dividió en las distintas escuelas, primero en China y luego en el resto de Asia Oriental, por lo que lo que se extraiga del mismo no afecta tan solo a una familia, escuela, linaje o corriente en particular, sino a todo el Budismo Zen.
En cuanto al verso en sí, que aparece al comienzo del poema, habría que hacer, al menos, una observación. Aunque, en ocasiones, 違 wei y 順 shùn, los podamos encontrar traducidos como "bien" y "mal", en otras muchas ocasiones, podemos encontrarlos traducidos como: agrado y desagrado, aversión y rechazo, lo que gusta y lo que disgusta, etc., es decir, que en ese verso, en sintonía con los que lo preceden - en los que se habla de apego-amor/odio, de estar a favor/estar en contra, etc. - y que puede entenderse, como conclusión o cierre de la presentación del poema, no se nos está hablando de elecciones éticas, sino que, el autor, desde el prisma cultural que le es propio, nos está hablando de que el sufrimiento, de que duhkha, se debe principalmente al apego/deseo/amor y al odio, así como a la visión engañosa acerca de la realidad de las cosas (ignorancia). Es decir, en los primeros versos del poema lo que tenemos es una exposición de los tres venenos, de duhkha y del apego, las dos primeras nobles verdades, como objeto fundamental, por lo tanto, de la práctica del Budismo Zen, al igual que podemos leer en muchos fragmentos el Canon Pali.
Como dice Juan Arnau, efectivamente, meditación (samadhi), sabiduría (prajna) - estas casi podrían fundirse en una sola - y ética (sila), son aspectos en los que tradicionalmente se divide la práctica de la Vía, que tienen que ir de la mano, sino, el desvío está garantizado, por lo que ese cultivo simultáneo adquiere una importancia central, casi tanto o más que los propios 3 aspectos en sí. Si la sabiduría/meditación sin ética, fácilmente, puede conducir, al cinismo, cuando no a la arrogancia o al nihilismo, una ética sin cultivo de la sabiduría/meditación, es inútil, conduciéndonos, como mucho, a tratar de imponer/forzar "nuestras propias coordenadas éticas o idiosincráticas" ante los hechos que se nos presentan.