Carl Sagan escribió: ↑30 Nov 2025 09:39
Junonagar escribió: ↑30 Nov 2025 08:29Mas que en cosas debemos pensar en eventos: alrededor de una mesa pensemos en concreto en el destello de color y forma que surge en nuestra mente, un un sonido concreto que resuena en nuestra mente al tocar eso que llemamos mesa, la sensación termica al tocar la mesa [...] no porque existan independientemente en un espacio externo metafísico. Por tanto ve los dharmas como eventos en la conciencia, no como cosas externas.
Sólo un inciso. En este tipo de planteamientos no entiendo que se diga que todo es un evento de la conciencia, que no hay cosas externas a la mente y los sentidos. Creo que una vez me lo aclaró Daru pero no recuerdo su explicación al respecto. Pero continúese con el normal desarrollo del hilo
Correcto, el caballo de batalla es sutilmente otro.
El caballo de batalla yogachara es realizar que fuera de las mentes no existen los colores, los olores, los sabores, lo pensado, lo tocado, el calor, el frío, lo húmedo (la sensación de húmedo).
Quizá existen cosas que llamamos moléculas, fotones, movimiento de partículas, etc... suena razonable, pero no lo anterior.
El asumir que son lo mismo (lo primero que lo segundo) es el grave error de base. No son lo mismo y no se parecen, si es que se puede comparar un fenómeno con algo que no lo es. Son tan diferentes (noúmeno vs fenomeno) que no son ni comparables, son peras y manzanas.
A la pregunta de si un árbol hace ruido al caer si nadie lo escucha, hoy día ya sabemos que la respuesta es trivial y es NO. Porque el ruido es fenómeno y solo existe en las mentes, fuera de las mentes no hay ruidos.
¿El árbol mueve el aire al caer? ¿o siquiera cae si no lo ve nadie? Esta es otra pregunta, un realista o materialista dirá que obviamente sí, y un idealista dirá que seguramente no. Aqui podemos tener debate filosófico, en lo anterior hoy día ya no, es más que obvio ahora que conocemos el cerebro que "solo hacen ruidos"... las mentes...
Yogachara niega la realidad del fenómeno pero no niega lo noumenal radicalmente (otras cosa es a qué llamaría noumenal si hubieran tenido ese palabro entonces), porque si no la naturaleza condicionada Yogachara no tendría sentido, solo habría naturaleza imaginada y naturaleza esencial, no haría falta otra. En el idealismo puro no hace falta una tercera.
La naturaleza condicionada asume necesariamente que no tratamos un idealismo puro. Ya que si hay cosas condicionadas A+B da C, y no a veces C y a veces A o B o Z... en el idealismo lo anterior sería posible.
Lo que vemos normalmente, a menos que la memoria nos engañe es que hay naturaleza condicionada. Pues los experimentos se repiten y siempre dan el mismo resultado. Luego ok de nuevo para los Yogachara. A menos que todo sea un sueño, como dicen los hinduistas y esas repeticiones sean memorias inventadas.

Pero eso te lleva al solipsismo y del solipsismo no hay salida.
Ciertamente la naturaleza condicionada yogachara podría entenderse de muchas formas, y ahí sí que tendremos bastante debate filosófico, por ejemplo no es lo mismo asumir que ese condicionamiento lo mueve nuestro karma (Yogachara) que las reglas de la física moderna (materialismo). Y hay otras muchas opciones.
El mismo Buddha cuando enunció los doce eslabones hizo relativamente imposible un idealismo puro (y el libre albedrío, lógicamente, pero ese es otro debate que engancha mucho y no quiero abrir el melón), pues no cualquier cosa puede pasar, pasa lo que debe pasar según determinadas reglas que no se postulan con márgenes de libertad (hubiera sido un olvido tremendo si eso existiera). Pero sí es posible un no-materialismo condicionado yogachara que es de hecho la postura "oficial".
Pero a efectos Yogachara lo relevante es desapegarnos de las formas viendo que son nuestra propia mente ofreciéndonos fenomenos (hoy día aka qualia). Que nuestras luchas respecto al apego son luchas internas, de la mente contra la mente. Que los dos polos de consciencia son mente, que no hay un sujeto operando con objetos externos, sino que hay una función mental entrando en contacto con otra función mental. Y por tanto no dual, ya de paso.