Los maestros zen orientales solían ser bastante radicales en sus elecciones respecto a la práctica. Las críticas hacia otras escuelas, a menudo solían ser feroces (también, en el Budismo de los sutta, encontramos que el Buddha solía ser bastante demoledor, a menudo, con otras escuelas; rozando actitudes que, desde nuestra sensibilidad y desde los marcos de pensamiento religioso actuales, resultarían desproporcionadas e injustas... especialmente si leemos literalmente, olvidando el contexto y el objetivo con el que esos discursos son producidos).
Así, entre los maestros orientales de todas las escuelas, los que se adherían a los koan, decían que el resto de escuelas no tenían valor, estaban equivocadas; lo mismo pasaba con los seguidores de la Tierra Pura con el resto de escuelas; con Nichiren, fundador del Budismo Nichiren, respecto al resto; con Dogen y sus seguidores, igual contundencia en sus crítica a otras escuelas rivales... por citar solo escuelas que siguen todavía vivas. Nos guste o no, ese parecía ser el estilo de aquellas épocas.
Hoy en día yo no lo expresaría así. Si acaso diría que, cuando uno se decanta por una forma de práctica, debe de hacerlo con una total convicción. Para un practicante espiritual concreto su camino ha de representar una verdad total, pero solo para él; eso que es verdad para él puede no serlo para otro, al cual le convenga más otro camino, y de esto se ha de ser muy consciente... so pena de convertirse en un fundamentalista, en alguien que intenta imponer la radicalidad de su propia opción a los demás (lo quieran o no).
La verdad religiosa y la verdad científica no son del mismo orden: la primera es de orden estrictamente personal, aunque puede ser compartida por otros, la segunda es de orden público y común, de la misma forma que lo son su métodos de verificación, en los que lo pesonal no cuenta. En una nos va nuestra vida subjetiva, en la otra construimos saberes de utilidad material e intelectual.
Veamos, por ej., qué dice Menzan respecto a los koan (como objetos del propio zazen) y respecto a otras escuelas que eligen otros objetos para su práctica:
Algunos quieren avanzar en su camino hacia la iluminación luchando con los koan. Otros luchan consigo mismos buscando el sujeto que ve y que oye. Otros tratan de desprenderse de sus pensamientos ilusorios con el fin de alcanzar el placentero estado de "no-pensamiento" y de "no-mente". Los maestro de las dinastías Song, Yuan y Ming expusieron otros métodos para llevar a buen fin la práctica, pero solo uno entre cien conocía el verdadero samadhi [sinónimo de zazen. Nota mía] que trasmitieron lo Buddha y Patriarcas.
La práctica del koan comenzó en China durante la dinastía Song. Tal práctica no existía en tiempos de Bodhidharma ni de Eno [Huineng], el Sexto patriarca, ni se originó con Seigen ni con Nangaku. La crearon ideas erróneas de los maestros de la dinastía Song. No hay base alguna para afirmar, como algunos hacen, que la práctica del koan fue iniciada por Obaku Kiun. Carece de sentido decir que Obaku alentaba a sus discípulos a estudiar el koan MU de Joshu, pues Obaku ya había muerto coando a Joshu se le ocurrió tal koan. Además no todos los koan fueron creados con el fin de alentar a la gente a practicar zazen.[...]
Actualmente hay muchas personas que siguen practicando zazen así, con una mente ordinaria, o hinayana, o propia de los bodhisattva cuya comprensión del Mahayana es aún provisional. Esta gente aspira a liberarse de las ilusiones y quieren alcanzar la iluminación. quieren erradicar los pensamientos ilusóriosy alcanzar la verdad.
Esta actitud no hace más que crear karma, ya que alimenta la actividad de la mente ilusoria, actividad cuya característica principal consiste en aferrar y rechazar. esta actitud es únicamente otra forma de dualismo. uno escapa de una cosa para enredarse en otra. si creemos que esta es la práctica transmitida por los Buddha y Patriarcas, que este es el samadhi rey de los samhadi del Tathagata, o que es lo mismo que practicó Bodhidharma durante nueve años sentado de cara al muro, la práctica de los Buddha queda reducida a una ténica para liberarse de la ilusión y alcanzar la iluminación. ¡Qué opinión tan lamentable!
En los últimos cientos de años son muchos losque se han sumado a esta ctitud, tanto en china como en Japón. todos ellos confunden un ladrillo roto con un troo de oro, o el ojo de un pez con una joya preciosa, porque no comprenden claramente la esencia del gran Dharma.
El verdadero zazzen que trasmitieron lo Buddha y Patriarcas es el Jijuyu Zanmai [el título del texto, pero también forma de referirse a zazen shikantaza. Nota mía] del Tathagata [un apelativo del Buddha. Nota mia][...]
Queda claro, pues, que zazen no es una práctica para liberarse de la ilusión y alcanzar la iluminación.[...]
Debemos aprender totalmente la enseñanza de Bodhidharma. ¿Cuál es esta enseñanza? Vivir de cara a la pared sin ser perturbados por nada y darse cuenta de que las personas ordinarias y los santos son una sola y la misma cosa.
Esta es la forma de entender el Budismo de Menzan Zuihō, y también la de Dōgen; por tanto quien no vea las cosas así, será mejor que busque en otra parte. El Budismo ofrece enseñanzas distintas, adaptadas a la diversidad de las personas y de las exigencias espirituales de esas personas, esa inmensa capacidad de adaptación es una de sus grandes riquezas.
