Hakuin alcanzó la iluminación (el satori) gracias a la práctica del zazen con los koan. Y sin embargo, debido a ello,
cogió la "enfermedad del Zen" practicando del modo que practicaba. ¿Cómo practicaba? Recordémoslo:
Esa determinación es la que lleva a la solucion del koan, y la solucion del koan es el Satori. Si se practica a medio gas, la iluminación (en el mejor de los casos) sería mediocre. Tan mediocre que, definitivamente, no podría llamarse iluminación. A lo sumo un cierto resgustillo en los labios. Eso no es el Satori ni ningún maestro debería llamar así a esas experiencias.El día en que me comprometí por primera vez con una vida de práctica zen, juré reunir toda la fe y el coraje que estuvieran a mi alcance y dedicarme con firme determinación a seguir el Camino del Buda.
La forma de practicar zazen está clara para todos. Basta con leer el Fukanzazenji, y seguir las instrucciones de Dogen. Pero seamos claros, ¿está al alcance de todo el mundo practicar así? ¡Claramente no! ¿Quien puede sentarse en el loto o en el medio loto, con la espalda derecha, la nariz en línea vertical con el omblico, las orejas alineadas con los hombros? ¡Poquísimos! ¿Por qué se dice ahora que ese modo de sentarse no es el único y que se pueden usar banquitos o sillas? ¿O que se puede uno sentar en la postura de seiza, con las piernas de rodillas? Se dice por compasión. Porque si no se dijese, no habría prácticamente nadie que se sentaría a meditar.
Pero el que quiere alcanzar el Satori (o la que quiere, no es necesario decir que las mujeres tienen las mismas posibilidades) el que se pone a practicar con Mu y entra en el camino de la Gran Duda, si no se sienta así, seguramente no encontrará la solución al koan. Hay que entrar en la pregunta ¿Qué es Mu?, con total determinación. No es necesario decir, que sin la guía de un maestro experimentado, es virtualmente imposible llegar al Satori. Si alguien lo intenta por su cuenta, claramente lo dejará casi de inmediato. Porque, ¿quién puede tener la determinación que tuvo Hakuin?
Normalmente, solo los monjes pueden tomar ese camino, porque el monje es quien toma el voto de alcanzar la iluminación para ayudar a todos los seres. Con ese voto en mente, se embarcará en ese camino. Por supuesto, con la ayuda de su maestro. Pero hoy, muchos laicos son tan fuertes o más que los monjes (siempre los ha habido, por supuesto, pero yo creo que hoy hay muchos más). No hace falta ser monje para tener la iluminación. Pero en cualquier caso, será bueno tener los diez votos y el rakusu.Me embarqué en un régimen de austeridades rigurosas, que continué durante varios años, exigiéndome sin descanso.
La práctica de zazen con el koan, llevó a Hakuin al despertar. Pero también le llevó a la enfermedad del Zen. Esto no es algo incomprensible para mí porque sé algo de ello por mí mismo. La enfermedad del zen, de describe después:Entonces, una noche, todo se desvaneció repentinamente, y crucé el umbral hacia la iluminación. Todas las dudas e incertidumbres que me habían agobiado durante tantos años desaparecieron de golpe, desde la raíz—como el hielo derretido. El karma profundamente arraigado que me había atado durante incontables kalpas al ciclo de nacimiento y muerte se desvaneció como espuma sobre el agua."
Ese es el punto esencial. El aspecto activo y el meditativo estaban totalmente desequilibrados. Este es el gran riesgo que sucede cuando se entra en la práctica del koan. Por mí mismo conozco ese riesgo, y por mí mismo sé que muchos maestros no saben guiar después a sus discípulos. ¿Por qué? Quizás porque ellos no pasaron por la enfermedad del Zen. Entonces, nos encontramos con problemas muy similares a los que se describen por personas que despertaron la kundalini. La energía está desbaratada. La persona siente una energía incontrolable. Y, sin embargo, cree que ha llegado a la iluminación y acelera todavía más.Sin embargo, más tarde, al comenzar a reflexionar sobre mi comportamiento cotidiano, pude ver que los dos aspectos de mi vida—el activo y el meditativo—estaban totalmente desequilibrados.
¡Peligro!