Hola
@Daido , y también el resto de participantes en este hilo.
Yo no he dicho que Dōgen no trabajase y estudiase los koan, sería absurdo decir algo así. Todos los practicantes zen extremo orientales conocían los koan, ya que de hecho son en buena medida una de las partes más relevantes de la literatura zen de aquella época. Cualquier monje zen conocía alguna, o muchas, de las recopilaciones de dichos y anécdotas de los maestros zen que les habían precedido. En el caso particular de Dōgen, ya que es el sujeto de este hilo:
1) En su juventud estudió en el templo Kenninji, bajo la guía de Myōzen, heredero Dharma de Myōan Eisai, que había ido a su vez a China a estudiar y que pertenecía a la tradición o linaje Linji-Rinzai y, por tanto, así también su discípulo Myōzen, para quien Dōgen mantuvo palabras elogiosas durante toda su vida.
2) Su obras están repletas de estos dichos y anécdotas, que llamamos koan, ya que eran una de las fuentes de estudio e inspiración religiosas de cualquier monje zen de aquella época. Encontramos citas a los koan por toda su obra, por ejemplo en el Busshō (que podemos traducir como "naturaleza de Buddha), uno de los fascículos del Shōbōgenzō, donde entre otros trata su comprensión sobre el koan atribuido a Joshu sobre si tiene o no un perro la naturaleza de Buddha, y en el que aparece el término "
no" (en jap. Mu) como respuesta a un monje que le realiza esa pregunta y en el que, por cierto, Dōgen tambien nos ofrece su visión sobre la segunda parte del koan, en la que Joshu responde "
si" frente a la misma pregunta realizada por otro monje.
3) Escribió el Shinji Shōbōgenzō, una recopilación de los 301 koan del Hekiganroku (Crónicas del acantilado azul) que, según dicen sus hagiógrafos, copió en una sola noche el dia antes de la partida de su estancia en China; aunque Steven Heine duda de esta versión y dice que puede que los conociese ya desde su estancia en Kenninji, o tal vez en algún otro momento.
Lo que yo decía es que la forma de abordar los koan de Dōgen difiere tanto de aquella que adopta Hakuin Ekaku (1686-1769), posterior a Dōgen, que es más o menos la seguida por las escuelas Rinzai japonesas actuales, y por las escuelas derivadas de esta, como la Obaku o, en la modernidad, la Sambo Kyodan; como así también de la propuesta Dahui Zonggao (1089-1163), un maestro zen, chino que es de quien Hakuin tomó inspiración si bien sistematizado y ordenando el pase de koan de manera curricular, cosa que no hacía Dahui.
Es decir, Dōgen en ningún momento propone que tomemos los koan como contenido de nuestra práctica de zazen; al contrario, dice que todo aquello que añadamos a zazen esta de más: cuando hagas zazen simplemente centrate en estar sentado, cuando cocines no te distraigas de aquello que estás haciendo, cuando estudies ocupate solo en estudiar...
Dōgen toma los koan como fuentes de inspiración espiritual y como temas de enseñanza, y los toma tal y como estos son, en toda su extensión, sin centrarse especialmente en el
huatou (话头, "cabeza de discurso", la palabra o expresión que, arbitrariamente, le es dada al estudiante como el elemento crítico en el que debe concentrarse), que es lo que proponen Dahui, Hakuin y sus sucesores. Ni mucho menos propone que sea necesaria una experiencia especial, catártica, a partir de un elemento particular.
La "invención" del
huatou, como método de progresión espiritual, es algo tardío en el Budismo, remonta al s. XII, cuando el Budismo tenía ya casi dos milenios de existencia. Dōgen lo que dice es que lo que él practicaba y proponía era simplemente Budismo, y ni siquiera le gustaba la denominación de escuela zen, es más la criticaba con fiereza, como podemos ver en la traducción del Butsudō, que gentilmente
@Carlos realizó en otro hilo (
AQUÍ); si bien para expresar su Budismo usaba los medios que tenía a su alcance: los Sutta, los Sutra, los escritos y comentarios de la tradición y las colecciones de anécdotas y dichos (koan) de los maestros zen que le habían precedido.
