CASO 11
Los “Devoradores de Escoria” de Ôbaku
Instrucción
Las grandes actividades de los Budas y Ancestros están completamente a nuestro alcance.
La vida de cada ser humano o celestial está completamente a nuestro alcance. Cada frase casual de tal persona perturba y asombra a las multitudes. Cada movimiento interno, cada acción externa de tal persona rompe las cadenas y rompe los grilletes. Se trata con personas de aspiración suprema. Se manejan los asuntos de la verdad suprema. Dime, ¿existe alguien que haya sido así alguna vez? ¿Conoces el destino de tal persona?
(No comentaré nada por mi parte)
A modo de prueba, les presentaré el siguiente caso. ¡Miren!
Caso
Ôbaku instruyó a la asamblea diciendo: “¡Todos ustedes son devoradores de escoria! Si siguen vagando
así, ¿cuándo podrán tener su 'hoy'? ¿Saben esto?: En este gran imperio de Tang no hay un solo maestro Zen”.
Entonces un monje se adelantó y preguntó: “¿Qué les dirías a quienes dirigen sus asambleas
y guían a sus seguidores en diversos lugares?”. "No he dicho que no haya zen, solo digo que no hay maestro ”.
“¡Todos ustedes son devoradores de escoria!". Es un modo de decir a los monjes que están dejando escapar su oportunidad. Con esto da a entender que su práctica de zazen y su vida en el monasterio es simplemente un modo de pasar el tiempo. Tal y como yo lo veo es lo que sucede en muchos centros de zen actuales, donde la práctica no está enfocada a obtener la iluminación. Actualmente se dice mucho aquello de que zazen mismo es iluminación pero eso es una pérdida de tiempo. Es como comer escoria (posos de te, se traduce a veces). No es tomar el té, solo comer lo que no sirve. "Si siguen vagando así, ¿cuándo podrán tener su 'hoy'?" Si seguís haciendo como que ya estáis iluminados, ¿cuándo llegaréis a la iluminación?
Es muy común hoy en día practicar zazen sin meta alguna. Solo sentarse, se le llama. Shikantaza. Esto vale depués del kensho pero no antes. Para tener el kensho hay que poner toda la carne en el asador. Tomar el Mu de Joshu y hacerse uno con él, no estar sentado sobre un cojín sin hacer nada y pretendiendo que eso es iluminación. “¡Todos ustedes son devoradores de escoria!". No perdáis más el tiempo y tomar la práctica del Mu con total dedicación. Practicad día y noche, hasta saber qué es Mu.
"¿Saben esto?: En este gran imperio de Tang no hay un solo maestro Zen”. En todo el gran imperio de Tang, China, no hay un solo maestro de Zen, dice Obaku. ¿Cómo es posible? En la época Tang es cuando hubo más maestros de Zen. Y sin embargo no hay un solo maestro Zen. ¿Y, eso por qué? Porque el único maestro es el maestro interior, y si no se llega a la iluminación no se entra en contacto con él. El maestro interior no es otro que el verdadero Yo. No sirve de nada sentarse en un cojín con la pretensión de que no hay iluminación, o que iluminación es zazen. Eso es una tomadura de pelo. Hoy se está tomando el pelo a mucha gente con esa idea. "Siéntate así y ya está todo". Pero eso es falso. Puede que esté todo pero si no te das cuenta de ello, no puedes decir que esté todo.
"Entonces un monje se adelantó y preguntó: “¿Qué les dirías a quienes dirigen sus asambleas y guían a sus seguidores en diversos lugares?”. Hay maestros de Zen también en nuestro días que tienen grupos de zazen y les dirigen. ¿No son maestros de Zen? Muchos tienen la transmisión. ¿No es eso ser maestro de Zen?
"No he dicho que no haya zen, solo digo que no hay maestro” Este es un punto importante. Obaku dice que hay zen pero no hay maestro. ¿Es esto así? Él era un maestro zen sin la menor duda. Y, sin embargo, no era el maestro, porque el maestro es solo uno: el verdadero Yo. Hay que apoyarse en alguien que ha conocido el verdadero Yo y dejarse guiar (esto ha sido así en el zen desde el principio). Practicar por cuenta propia o con alguien que no ha sido calificado como maestro Zen, es solo devorar escoria. Sentarse incluso en la postura que recomienda Dogen, sin más ni más, no es zen (aparte de que no te sentarías en esa postura por largo tiempo, por razones más que obvias: casi nadie tiene la posibilidad de pasar horas sentado como dice Dogen)
Por tanto, hay maestros de Zen que guían a otros, solo si estos han seguido el entrenamiento hasta el final y han recibido la transmisión. Pero incluso así, no son maestros de Zen. Solo el maestro interior, el verdadero Yo, es el maestro. Hay que llegar a él. Esto es lo que dice el koan. No otra cosa.
Verso
Impresionante y solitario, desprovisto de orgullo;
Sentado en el vasto océano, distinguió dragones y serpientes.
El Emperador de Daichû una vez lo tocó suavemente,
para caer tres veces en sus garras y colmillos
(No se comentará el verso)