Hekiganroku
Publicado: 21 Feb 2026 11:32
Caso 1: El vasto vacío de Bodhidharma
Instrucción:
Cuando ves humo al otro lado de la montaña, sabes inmediatamente que hay fuego.
Cuando ves cuernos al otro lado de la cerca, sabes al instante que hay un buey.
Entender que hay tres esquinas en una habitación, cuando se ve una, o juzgar un peso diminuto de un vistazo: Este es el alimento y la bebida cotidianos de un monje con túnica remendada.
En la edad media los hábitos de los monjes estaban todos remendados. La tela era cara. Hoy no creo que haya monjes con hábitos remendados, (¿excepto algunos Theravada quizás?) Hoy los hábitos de monje se venden por Amazon. Los tiempos cambian a gran velocidad pero el monje Zen es siempre el mismo, no importa si lleva hábitos remendados o hábitos comprados por Amazon. Lo importante no son los hábitos. Lo importante es lo que hay debajo de ellos. No solo debajo del hábito, también debajo de la piel. El cuerpo del monje Zen es su verdadero hábito. El cuerpo cambia, envejece y muere pero el monje no. El monje se mantiene siempre igual. Ajeno a los cambios en su hábito está en samadhi contínuo. Si sale del samadhi, vuelve a él de inmediato. Lleva entrenándose así décadas.
Cuando uno corta el pensamiento, vive al ritmo de la naturaleza. El sol sale por el este y se pone por el oeste. Hace y deshace con entera libertad porque no hay ego. Si el ego aparece en un cierto momento, el monje lo deja ir de nuevo. Ese es su entrenamiento. Cuando hay que ceder, cede. Cuando hay que tomar, toma. Los remiendos del hábito se acumulan pero dentro del hábito no hay remiendos.Cuando uno ha cortado las innumerables corrientes, aparece en el este y desaparece en el oeste, se opone o cumple en todas direcciones, cede o quita con perfecta libertad.
No es necesario responder. El que actúa así es el verdadero Yo. Pero el verdadero Yo es no yo.En ese momento, simplemente di: ¿quién vive y actúa así?
Observa atentamente las enredaderas enredadas de Setchô.
Cuando el texto dice: “Observa atentamente las enredaderas enredadas de Setchô”
está diciendo, en esencia: “Lo que vas a leer no es lineal.” “Aquí nada está puesto al azar.”
“Cada frase se enrosca sobre otra, como una vid salvaje.”
“Si no miras con cuidado, te perderás.”
El Hekiganroku es algo muy enredado, así es. Los comentarios de quienes lo copiaban y, otros que añadían los que lo leían, convierten el libro en un rompecabezas. Por eso los maestros se centrar en el caso.
Caso
El emperador Bu de Ryô preguntó al gran maestro Bodhidharma: "¿Cuál es el significado último de la santa verdad?". Bodhidharma respondió: "Vasto y vacío, sin santidad". El emperador preguntó: "¿Quién eres tú que me miras?" Bodhidharma dijo: “No lo sé”.
¿Cual es el significado último de la santa verdad? Esto es, ¿cuál es la realidad última? ¿La naturaleza de Buda? Esa es la meta del Zen (que es una "no meta") Echar un vistazo a la naturaleza esencial es fácil, pero hacerse con ella es el trabajo de una vida. Pero en todo caso esta vida es la vida que nos ha tocado para hacernos con ella. Para eso somos monjes y llevamos este hábito viejo y remendado ya muchas veces. No para vivir bien y gozar de la buena comida. Ya hemos pasado por eso, los placeres de la buena vida. Ahora el monje ha entrado en el ascetismo. El ayuno. El zazen. El trabajo diario.
Vasto y vacío sin santidad. Grande. Inmenso. Inabarcable, pero no hay santidad en la verdad. No la santidad que se concibe, al menos. La verdad es vacía, pero no santa. Si fuese santa, no sería vacía. Habría algo en ella. Y habría alguien que vería la santidad. Pero no hay nada en la verdad. La verdad es como el sol: una luz que brilla en el vacío, que da vida a su alrededor. De la verdad brota el amor y la compasión.
¿Quién eres tú que me miras? No el ego, ese no interesa. ¿Quién es el verdadero yo? ¿El que no tiene nombre. ¿El que brilla sin cesar como esa luz en el vacío?
"No lo sé". Hay que decir algo, y se dice. No sé. No puede decirse más. Pero había que decirlo. Hay momentos en que no se puede permanecer mudo. Si no se hubiese dicho nada, no habría koan que resolver. Y sin resolver el koan, seguiríamos en la ignorancia.
Bueno, esto no es una cosa lógica y tal vez encierre una enseñanza secreta como ocurre con casi todos los koans, donde parece que hasta las comas tienen que estar en el sitio exacto. Es mentira. En chino no hay comas, creo. Pero el emperador no comprendió. Cuando Shiko le dice "¿Sabe Su Majestad quién es ese hombre?”, el emperador le contesta "No lo sé" que es lo mismo que dijo Bodhidharma sobre sí mismo. Shiko le dice que es el Mahasatva Avalokiteshvara. Pero ¿cómo lo sabe Shiko? Si sabe eso, entonces él es un sabio tan grande como Bodhidharma pues al parecer él sí entiende sus palabras. Entonces, el emperador no necesita ir detrás de Bodhidharma y convencerle para que vuelva: tiene a Shiko con él. Son cosas del koan.El emperador no comprendió. Finalmente, Bodhidharma cruzó el río Yangtsé y llegó al Reino de Gi.
Más tarde, el emperador le preguntó a Shikô al respecto. Shikô dijo: “¿Sabe Su Majestad quién es ese hombre?”. El emperador respondió: “No lo sé”. Shikô respondió: “Es el Mahasattva Avalokitesvara, que transmite el Sello de la mente del Buda”. El emperador lamentó lo sucedido y quiso enviar un emisario para invitar a Bodhidharma a regresar. Shikô dijo: “Su Majestad, no intente enviar un emisario para traerlo de vuelta. Incluso si toda la gente del país fuera tras él, no regresaría”.
Y, ahora...
El poema
Bueno, ¿y, este poema de donde sale? Los poemas se fueron añadiendo a las copias del libro aunque casi nunca se entra en ellos. Podríamos escribir poemas y poemas pero perderíamos el tiempo. No hay nada que decir en realidad. Y sin embargo estamos aquí para decir algo. "Lo anhela en vano desde hace miles y decenas de miles de años" ¿Eres tú quien lo anhela? ¡Deja de anhelarlo! ¿Por qué anhelas lo que ya tienes?La santa verdad, vasta y vacía:
¿Cómo podrías discernir el punto más claro?
“¿Quién eres tú que me enfrentas?” Su respuesta fue: "No lo sé".
Entonces cruzó en secreto el río Yangtsé.
¿Cómo podría evitarse el crecimiento de espinas y zarzas?
Aunque toda la gente de la tierra lo persiguiera, no regresaría.
Lo anhela en vano desde hace miles y decenas de miles de años.
¡Deja de anhelarlo!
¿Qué límite tiene el viento puro que gira sobre la tierra?
Mirando a derecha e izquierda, el maestro dijo:
"¿Está aquí el patriarca?"
"Sí", se respondió.
"¡Llámalo! Haré que lave los pies de este viejo monje".