No niego que hay una ética judía destacable, de la que Jesús, Isaías u otros profetas son máximo exponente. Pero no hay que olvidar el trasfondo de todo eso: Jesús es judío y su predicación se dirige a los judíos, no a los paganos a los que tilda de perros. Predica el inminente fin del mundo y tiene la soberbia de afirmar que nadie logra la ‘salvación’ si no es por su medio. Y así una tontería tras otra, como cuando le da por matar a la higuera porque no tiene frutos o ascender a ‘los cielos’ cual Yuri Gagarin del s. I. Yo ahí no veo ninguna sabiduría, sólo delirio y vanidad.
Pero ciertamente es sólo mi perspectiva del tema.