Carlos escribió: ↑06 May 2023 01:01
Claro que hay un cese! Si no fuera así, ya no estaríamos hablando dentro de las cuatro nobles verdades. Lo que se cuestiona no es la acción de erradicar, lo que está en cuestión es el erradicador, es decir, alguien del que pueda decirse - o que de sí mismo diga - que es una sustancia independiente del resto de la realidad, que "realiza el erradicar" y, menos aún, que ha logrado erradicar todas las impurezas.
Afirmar algo así iría radicalmente en contra del concepto de anatta, concepto con el que, precisamente, Shakyamuni Buddha rompe los lazos con la religiosidad de su época.
Hola, estimado Carlos!
Personalmente, no interpreto al Buddha como diciendo que no hay un yo, en el sentido de un conjunto de agregados que permite agencia y experimentación de consecuencias. Más bien, lo interpreto como diciendo que no hay un
yo autosostenido, unitario, estable, permanente, en completo control, con completo poder, infinito en extensión y que sea fuente de placer y bienestar ilimitado. Es de esta noción de
yo de la que habría que desapegarse si se desea poner fin al sufrimiento.
Respecto a la erradicación del sufrimiento, la entiendo en dos sentidos que se complementan (o que señalan hitos, uno precediendo al otro):
a) Al alcanzar la iluminación, se ha erradicado toda
posibilidad de experimentar aflicción mental, pues se han extirpado las condiciones necesarias que le permiten manifestación a esa aflicción, ya sea en lo que quede de vida, o en un futuro renacimiento.
b) Al alcanzar la disolución de los agregados al morir, se han extirpado las condiciones del dolor físico que persistían en el iluminado, pero que no producían aflicción mental.
Esta concepción que creo basada en los discursos del canon Pāli sostiene lo afirmado por Ananda: las condiciones de la aflicción mental han sido absolutamente erradicadas, y no siguen estando presente en los agregados (en el
yo transitorio y cambiante, y que sigue moviéndose y actuando en el mundo, aunque sin generar kamma ni nuevas condiciones para el surgimiento de aflicción mental o para nuevos renacimientos). Por lo tanto, no habría un "ir y venir" de las condiciones de la aflicción.
Saludos cordiales.