Bueno, una cosa es "no terminar de entender" y otra muy distinta es "no entender nada".
Vamos con ello.
El eje de la práctica budista es duhkha/liberación de duhkha - que si bien, en términos de parmârtha satya no son dos cosas distintas, en términos de samvrti satya son dos realidades diferentes - y es sobre este eje donde encuentran sentido aquellas preguntas que interrogan sobre el sentido y explicación de la práctica. Las preguntas de otro ámbito, como las de tipo metafísico, científico, etc, simplemente, están fuera de lugar.
Cuando hablamos de nacimiento y muerte en términos budistas, debemos tener presente, como es sabido, que estos son sufrimiento.
Adán escribió: "El nacimiento y la muerte son sufrimiento.
El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la muerte es sufrimiento...
...¿Y qué es nacimiento, amigos? El nacimiento de los seres dentro de varias clases de seres, su llegada a nacer, precipitación [al útero], engendramiento, manifestación de los cinco cúmulos y obtención de las bases del contacto -esto es llamado nacimiento.
...¿Y qué es la muerte, amigos? El pase los seres fuera de varias clases de seres, su fallecimiento, la disolución..."
[Aquí, por cierto, es sintomático que, allá donde se pregunta explícitamente "¿qué es el nacimiento?" y "¿qué es la muerte?" no haya ninguna mención a un espacio, un plano, un mundo, una conciencia, una vida, etc, anterior o posterior. a los mismos.]
Pero no solo. Es decir, el sufrimiento no viene explicado solo por el nacimiento y la muerte, sino que estos forman parte de la cadena de 12 eslabones de la causalidad, de los cuales el primero es la ignorancia (avidyâ), a los que le siguen todos aquellos que conforman la experiencia de la existencia, desde la acción intencional (samskâra) hasta la sensación (vedanâ), para pasar a continuación a las que suponen - por así decir - la plasmación visible de duhkha, es decir, al deseo irrefrenable (trishnâ), el apego (upadâna), la existencia (bhava), y ya, finalmente, el nacimiento (jâti) y la vejez y la muerte (jâra-marana).
Todo esto es el sufrimiento, es duhkha.
Por lo tanto, cuando se afirma:
Adán escribió: "Si no hay cese del sufrimiento, no cesa el nacer y morir."
Se está errando el tiro, porque con el cese del sufrimiento, no cesa realmente el nacer y el morir,
sino que cesa todo el proceso de la cadena de la causalidad que relaciona los 12 eslabones entre sí . Cuando se reduce el significado del cese del sufrimiento, al cese del nacer y el morir, se está afirmando implícitamente, que el origen del sufrimiento son el nacer y el morir, negando así su verdadero origen, que es:
Adán escribió: "¿Y qué es, amigos, la noble verdad del origen sufrimiento? Es la avidez, la cual trae la renovación de los seres, acompañada por el deleite y la codicia..."
Es decir, la 2ª noble verdad.
Para todo ello, como se ve no hace falta mencionar la reencarnación. Es más, en los sutta en los que aparece, se hace especial hincapié, en que, independientemente de que se crea o no
- es decir, que ni se afirma ni se niega, que dicha creencia es indiferente para la práctica budista -, el prácticante debe centrarse en el
aquí y ahora, no en si la liberación de duhkha es algo que ocurrirá en la próxima vida, dentro de 3 o de 237 vidas, una vez que haya podido mejorar su karma, sino que a cada instante de nuestra vidas es donde está en juego recorrer el camino que nos sitúa en un lado del eje (liberación) o en el otro (duhkha).
