Es indudable que en los sutta la noción de renacimiento aparece múltiples veces. Esto nadie lo niega. En los sutra Mahayana la noción de renacimiento incluso se amplía hasta límites inconcebible, miles de renacimientos que trascurren a lo largo de innumerables kalpa (eones), otra cosa es que el Mahayana haya que leerlo teniendo en cuenta que usa a menudo un lenguaje alusivo, metafórico, y que no pretende hacer descripciones de la realidad, sino que tiene carácter simbólico (alusivo de... aquello que no puede ser expresado con las palabras).
La cuestión en toda esta larga discusión está, no en si se nombra o no esta noción, como muchas otras, desde los deva hasta la base del espacio infinito, sino si estas nociones son
nucleares, es decir IMPRESCINDIBLES, para seguir la vía del Buddha.
En este sentido creo que es importante aclarar que entiendo yo por
nuclear. Las enseñanzas, las afirmaciones, es decir las afirmaciones construidas a base de palabras, a mi parecer, en el Budhismo tienen siempre un carácter provisional, es decir, son medios hábiles para en un determinado contexto iniciar un proceso interior de des-aferramiento que conduce a la liberación de duhkha. Una vez puesto en marcha de manera consistente ese proceso interior esas "afirmaciones" pueden ser tranquilamente abandonadas, olvidadas; es más, retenerlas dogmáticamente, seguir considerando que lo enseñado por el Buddha es algo exterior, un sistema de dogmas, podría constituir una nueva fuente de aferramiento y, por tanto, de creación de duhkha.
Lo verdadero en el Budismo no tiene el mismo valor de verdad que, por ejemplo, en la verdad científica. La verdad científica presupone la existencia de una realidad independiente del sujeto, no es una verdad subjetiva, sino objetiva, y cuando se dirige a los "hechos subjetivos" (por ej. la psicología, la psiquiatria, la neurología) considera a estos como realidad independientes, como "fenómenos" medibles, los separa del sujeto que los estudia; las afirmaciones científica tienen, por otra parte, la vocación de ser universales (dentro de la comunidad de cientificos), por ello han de ser cotejadas por pares; la descripción que hace la ciencia de esa "realidad" (que define en su propios término; no es lo mismo lo "real" desde el punto de vista de, por ej., un químico, que lo "real" desde el punto de vista de una detrminada vía espiritual); la ciencia, por otra parte, ha de presentar resultados medibles y reproducibles por cualquier otro científico de esa misma especialidad y ha de clarificar los medios experimentales por los que esa verificación puede ser realizada.
En el Budismo tener una u otras "creencias" u "opiniones" (la palabra griega "doxa", δόξα, quiere precisamente decir eso, "opinión") no es en definitiva lo importante; tu, dependendiendo de tu contexto cultural, de la forma de intentar exponer tu experiencia -en realidad indecible- a los demás, de tus marcos epistemológicos, etc.; puedes pensar que la mejor forma de DECIR el Budismo sea esta o la otra; todo ello, si tiene valor y es significativo para ti y para aquellos a los que te diriges puede estar muy bien, puede ser lo apropiado, pero para otros otras formas de ENTENDER, es decir de CONCEPTUALIZAR la Vía interior, puedes ser en cambio más útiles, más accesibles para sus marcos epistemológicos propios, que pueden cambiar con el tiempo.
En realidad el Budismo, en lo que realmente importa, en su nucleo, no consiste en una ORTODOXIA sino en una ORTOPRÁXIS; después, a la hora de "
hablar" unos practicantes con otros, tu puede tener tal opinión (doxa) mientras que yo puedo verlo de otra manera; esto importa poco, si realmente en el ahora de la ortopráxis ambos seguimos la vía del no aferrar, del soltarlo todo (o por lo menos intentarlo de la menor manera que podamos).
Por ello, si traigo aquí las palabras de Buddhadasa, no es porque piense que detenta la verdad absoluta, sino porque pienso que, en sus actos vitales, se ha comportado como un budista cabal y honesto, consigo mismo y con los demás. Las traigo para mostrar que existen budistas (es decir, que viven como budistas, no que simplemente defienden a capa y espada tal o cual escolástica budista), incluso en contextos tradicionales, que respecto a determinadas cuestiones de la "doxa" pueden opinar distinto a otros, sin dejar por ello de ser budistas.
Si a ti te va bien creer en X, y eso te sirve para reforzar tu camino interior, de no aferrar, de soltar, está bien; si en cambio piensas que X es una idea prescindible y, prescindiendo de ella, puedes igualmente seguir ese camino interios de no aferrar, esta bien también; ambos sois por igual hijos de Buddha.
La noción de "renacimiento", efectivamente, es una "opinión", una "creencia" (que no una "verdad científica"), que ha sido aceptada y mantenida hasta ahora por la gran mayoría de seguidores de la vía del Buddha, en varias formas y con diversos matices; hoy en día algo puede estar cambiando al respecto, para algunos, sin que por ello dejen de estar inspirados en su propia vida, seria y radicalmente, por el mismo camino.
Para mí tan budistas son Buddhadasa, como Bikhu Sujato o Bikhu Bodhi, aunque a este respecto defiendan ("digan", "opinen", "crean") cosas distintas... Y desde luego, en aquello que realmente cuenta, probablemente sean muchísimo más budistas que cualquiera de nosotros.
Pd.: Mejor o peor budista, es una distinción que uso aquí de manera provisional, a efectos de esta conversación. En realidad, en lo interior, el "progresar", el "ahondar" espiritual es inconmensurable (no medible) entre cualquier practicante y cualquier otro.