Hola @Adán . No se a quien te refieres con lo de diagnósticos psicológicos, pero creo que yo no he hecho ninguno. Está bien no decir en qué se cree, pero al parecer aquí has creído que yo había emitido algún diagnóstico... o bien yo he creído que era eso lo que me estabas diciendoAdán escribió: ↑24 Ago 2023 12:30Yo por mi parte nunca he dicho en qué creo.Si a ti te va bien creer en X, y eso te sirve para reforzar tu camino interior, de no aferrar, de soltar, está bien; si en cambio piensas que X es una idea prescindible y, prescindiendo de ella, puedes igualmente seguir ese camino interios de no aferrar, esta bien también; ambos sois por igual hijos de Buddha.
Por mi parte he debatido sobre el contenido de la enseñanza budista, sobre todo a partir de la afirmación de que el renacimiento no es una enseñanza budista.
No entiendo cómo repetidamente se alude a las creencias personales para discutir el contenido de unos textos, llegando al punto de algunos darnos verdaderas lecciones sobre cómo entender y practicar el dhamma, pasando incluso por diagnósticos psicológicos.
Tampoco, me parece, que haya intentado dar lecciones de "cómo entender y practicar el dhamma"; me he limitado a decir que las enseñanzas recogidas en los textos tienen un valor provisional, soteriológico, es decir encaminadas a poner en marcha un proceso interior; sin ese proceso interior es puro estudio escolástico, pero no Budismo entendido como vía espiritual que conduzca a la liberación de propio duhkha.
Y conste que no tengo nada en contra de los estudios escolásticos, académicos, me parece que pueden tener mucha utilidad en su ámbito específico, pero no están destinados a una transformación interior. Precisamente, dicho sea de paso, estos estudios académicos lo que muestran es que los discursos del Buddha solían ser de carácter coyuntural, dirigidos a una audiencia determinada, y que según esa audiencia podían variar, incluso diciendo a veces cosas aparentemente contradictorias con otros textos; de ahí, como muestra la historia del Budismo, que sigue viva, y la multiplicidad de escuelas a las que ha dado pie, a veces las interpretaciones de aquellos textos podían variar y varían de hecho.
Una cosa es cómo entendemos el Dharma, que se puede compartir o no con otros, y este "compartir" es un hecho que está dentro de los "hechos sociales" (todas la "escrituras religiosas" no son más que eso, relatos con valor social, a veces inmenso); y otra es cómo lo practicamos, que es una cuestión personalísima, interior. Las "enseñanzas" son eso, "decires", otra cosa es poner en práctica en uno mismo esas enseñanzas, se cambia de plano.
Un manual o una enseñanza para ir en bicicleta no sirve, más que provisionalmente, para ir en bicicleta. Lo digo yo que, como padre y abuelo, he "enseñado" a varias generaciones a ir en bicicleta; en realidad, si te fijas bien, lo único que hace uno es dar confianza en el proceso, a través de múltiples técnicas (verbales, ruedecitas, sostener el sillín, etc.), pero en realidad no estás enseñando nada, pues lo que hace falta es que salte un click interior de quien "está aprendiendo", en el que se integran de repente la bicicleta con el sentido interior del propio equilibrio y con la inercia. Ese click no lo hace saltar el "enseñante", se produce por sí solo en el "aprendiz"; aunque el enseñante puede estar ahí y percibir que el "aprendíz" está llegando... entonces puedes soltar, sin que se de cuenta, al "aprendiz", y de repente ya sabe lo que había que saber.
Si te referías a mi anterior post, puede que no lo hayas leido bien; pues intencionalmente he procurado ser lo menos dogmático posible.
