Aun entendiendo zazen "intelectualmente" no se había producido la "conversión" que te lleva a no seguir la corriente del río creado por nuestras "preferencias". Esa conversión interior llevó bastante tiempo, tal vez cerca de una década. Cuando se aprende a nadar a contracorriente, hacia la fuente, hacía el silencio, hacía la no-discriminación entre nuestros pensamientos, esas dificultades "desaparecen"... y, si alguna vez no desaparecen, remolonean, dejan de tener importancia, dejas que sea zazen quien haga zazen pues sabes que el ego que se fundamenta en el me gusta-no me gusta no está invitado a la fiesta.
El zazen de Dōgen (Shikantaza y pensar en el no pensar)
-
Roberto
- Mensajes: 958
- Registrado: 15 Jun 2019 12:52
- Tradición: Budismo Zen, Dōgen
- Localización: Valencia (España)
Re: El zazen de Dōgen (Shikantaza y pensar en el no pensar)
A algunos las sentadas de zazen pueden parecerles interminables, larguísimas, aburridas. Ello se da precisamente porque cuando aparecen esas discriminaciones (largo-corto, aburrido-entretenido, etc.) no se sabe nadar a contracorriente, o si se sabe no se pone en práctica. Entonces nuestros pensamientos e dejan arrastrar por la corriente de ese río (y da igual que esa corriente nos parezca mundana o espiritual, está de sobra). A mi estas cosas me pasaba también al principio, sobre todo en los retiros.
Aun entendiendo zazen "intelectualmente" no se había producido la "conversión" que te lleva a no seguir la corriente del río creado por nuestras "preferencias". Esa conversión interior llevó bastante tiempo, tal vez cerca de una década. Cuando se aprende a nadar a contracorriente, hacia la fuente, hacía el silencio, hacía la no-discriminación entre nuestros pensamientos, esas dificultades "desaparecen"... y, si alguna vez no desaparecen, remolonean, dejan de tener importancia, dejas que sea zazen quien haga zazen pues sabes que el ego que se fundamenta en el me gusta-no me gusta no está invitado a la fiesta.

Aun entendiendo zazen "intelectualmente" no se había producido la "conversión" que te lleva a no seguir la corriente del río creado por nuestras "preferencias". Esa conversión interior llevó bastante tiempo, tal vez cerca de una década. Cuando se aprende a nadar a contracorriente, hacia la fuente, hacía el silencio, hacía la no-discriminación entre nuestros pensamientos, esas dificultades "desaparecen"... y, si alguna vez no desaparecen, remolonean, dejan de tener importancia, dejas que sea zazen quien haga zazen pues sabes que el ego que se fundamenta en el me gusta-no me gusta no está invitado a la fiesta.
Re: El zazen de Dōgen (Shikantaza y pensar en el no pensar)
Es un modo de hablar, hombre. Decir que los pensamientos sobre un texto que has leído tiene más gracia que un artículo de El País, no significa que uno lea para ir al zazen y tener pensamientos que le hagan gracia. No nos aferremos tanto a las palabras. Son solo el dedo que señala la luna. Esto, más que zen parece psicología. Mirar con lupa lo que uno dice que hace, para decirle que lo que hace no es lo que tiene que hacer... Ninguno viene aquí a recibir lecciones o a darlas. Esto es foro de opinión.
Mi maestro Tangen H. Roshi me enseñó la práctica de Shikantaza y recuerdo muy bien todas y cada una de sus palabras, que fueron para mí y solo para mí. Mi venerable maestro llevaba setenta años practicando en su monasterio y sabía perfectamente lo que era shikantaza. No me lo enseñó de un modo académico, sino práctico. No es necesario corregir a nadie,que no pide ser corregido. Si alguien quiere que le enseñen, adelante. Que lo pida, y le enseñaremos. Pero si no lo pide, no hay necesidad de darle enseñanzas.
Saludos
Mi maestro Tangen H. Roshi me enseñó la práctica de Shikantaza y recuerdo muy bien todas y cada una de sus palabras, que fueron para mí y solo para mí. Mi venerable maestro llevaba setenta años practicando en su monasterio y sabía perfectamente lo que era shikantaza. No me lo enseñó de un modo académico, sino práctico. No es necesario corregir a nadie,que no pide ser corregido. Si alguien quiere que le enseñen, adelante. Que lo pida, y le enseñaremos. Pero si no lo pide, no hay necesidad de darle enseñanzas.
Saludos
-
Roberto
- Mensajes: 958
- Registrado: 15 Jun 2019 12:52
- Tradición: Budismo Zen, Dōgen
- Localización: Valencia (España)
Re: El zazen de Dōgen (Shikantaza y pensar en el no pensar)
Hola @Daido, aunque las ienseñanzad sobre shikantaza fuesen para ti, en particular, shikantaza no es una enseñanza esotérica, secreta, no estamos en el Shingon, por ej. Es una enseñanza esotérica, no secreta.
Ya que recuerdas con exactitud las palabras de Harada, o su traducción (ya que habría otro, el traductor), pues creo que solo hablaba japonés, que es lo que recuerdas que te dijeron que había dicho. Sería de gran interés saberlo.

Pd.: A partir de mañana y durante unos días estaré offline... o por lo menos mudo
Ya que recuerdas con exactitud las palabras de Harada, o su traducción (ya que habría otro, el traductor), pues creo que solo hablaba japonés, que es lo que recuerdas que te dijeron que había dicho. Sería de gran interés saberlo.
Pd.: A partir de mañana y durante unos días estaré offline... o por lo menos mudo
Re: El zazen de Dōgen (Shikantaza y pensar en el no pensar)
No eran enseñanzas secretas, claro que no. Pero fueron para mí en dokusan, y los dokusan son algo así como la confesión en el catolicismo. No se habla sobre ellos. De todos modos, te diré unas palabras que me dio después por escrito, poco antes de morir, porque ya se había retirado del monasterio. Esas palabras no fueron pronunciadas en dokusan, sino que fue un intercambio de mensajes, por Facebook. Una especie de dharma combate por mensajería, que comparto con quien entre a leer, y que guardo para mí con gran cariño y respeto. Cada frase fue un mensaje por Facebook:Roberto escribió: ↑01 Feb 2024 22:33 Hola @Daido, aunque las ienseñanzad sobre shikantaza fuesen para ti, en particular, shikantaza no es una enseñanza esotérica, secreta, no estamos en el Shingon, por ej. Es una enseñanza esotérica, no secreta.
Ya que recuerdas con exactitud las palabras de Harada, o su traducción (ya que habría otro, el traductor), pues creo que solo hablaba japonés, que es lo que recuerdas que te dijeron que había dicho. Sería de gran interés saberlo.
Pd.: A partir de mañana y durante unos días estaré offline... o por lo menos mudo![]()
- Roshi, como está usted?
- Como practicas?
- No practico. Solo vivo.
- Y quien es el que vive?
- Es ese el modo de practicar? Preguntarme quién es el que hace lo que hago, en cada momento?
- Tienes un yo y un mi, ese es el problema.
- Usted no tiene un yo ni un mi, Roshi?
- Un perro detrás de un hueso.
-![]()
-
Carlos
- Mensajes: 1374
- Registrado: 07 Feb 2023 16:39
- Tradición: Budismo zen
- Localización: Madrid (España)
Re: El zazen de Dōgen (Shikantaza y pensar en el no pensar)
Hola Daido,
Si me lo permites, creo que acerca de lo "publicable-compartible y lo privado" es justo al revés. Las instrucciones sobre "cómo hacer zazen", al ser generales, se encuentran facilmente, en varias webs, como, por ejemplo, las redactadas por Dôgen, pero también las publicadas por Daoxi (el 4o patriarca), o las que pueden leerse en la obra de autor desconocido "Discurso sobre el despertar de la fe en el Mahayana", las que probablemente sean las más antiguas de entre las instrucciones escritas que se conocen.
Sin embargo, estas líneas:

Si me lo permites, creo que acerca de lo "publicable-compartible y lo privado" es justo al revés. Las instrucciones sobre "cómo hacer zazen", al ser generales, se encuentran facilmente, en varias webs, como, por ejemplo, las redactadas por Dôgen, pero también las publicadas por Daoxi (el 4o patriarca), o las que pueden leerse en la obra de autor desconocido "Discurso sobre el despertar de la fe en el Mahayana", las que probablemente sean las más antiguas de entre las instrucciones escritas que se conocen.
Sin embargo, estas líneas:
Denota que tienen un caracter privado, aprovechables, en todo caso, para un practicante en circunstancias similares, pero que, en ningún caso, tienen la generalidad, la universalidad, es decir, accesible para cualquiera - lo que no quiere decir que sean sencillas, sino que lo que se dice, se dice pensando en un público lo más amplio posible -, que tienen unas instrucciones como las del Fukanzazengi, por ejemplo.Daido escribió: "- Roshi, como está usted?
- Como practicas?
- No practico. Solo vivo.
- Y quien es el que vive?
- Es ese el modo de practicar? Preguntarme quién es el que hace lo que hago, en cada momento?
- Tienes un yo y un mi, ese es el problema.
- Usted no tiene un yo ni un mi, Roshi?
- Un perro detrás de un hueso."
Re: El zazen de Dōgen (Shikantaza y pensar en el no pensar)
Este intercambio de mensajes, sucedió por Facebook, por lo que no estábamos en dokusan. No hay nada en ese diálogo que no pueda compartirse (al menos yo no lo veo). Tener un yo y un mi, lo entiende todo el mundo, y si alguno no lo entiende, no pasa nada tampoco. Pero el dokusan es un espacio privado. Si recibes una enseñanza ahí, es privada (no digo secreta, cuidado). Si la enseñanza se da públicamente, entonces se puede publicar, no hay problema. Pero el dokusan es privado. Como la confesión de los católicos.

-
Roberto
- Mensajes: 958
- Registrado: 15 Jun 2019 12:52
- Tradición: Budismo Zen, Dōgen
- Localización: Valencia (España)
Re: El zazen de Dōgen (Shikantaza y pensar en el no pensar)
Por volver a shikantaza, retomando este hilo.
En muchas formas de meditación budistas parece ponerse el foco en aquello que pasa por nuestra cabeza, así se plantean diversos puntos en los que colocar nuestra atención (una frase, el seguimiento consciente de a respiración, distintos elementos naturales, como el fuego, el agua, el espacio, la luz, la figura de Buddha, un mandala, etc.) en los cuales "pensar". Puede que también, de lo dicho en este hilo, se podría pensar equivocadamente que estamos ante una asunto "mental". Sin embargo en shikantaza no es así:
De esta importancia del cuerpo, manifestado en una postura libremente asumida y mantenida, nos habla Dōgen, por ejemplo, en el Shōbōgenzō Zuimonki (una colección de dichos de Dōgen, recopilados por su discípulo Ejō, que no hay que confundir con el Shōbōgenzō propiamente dicho.

En muchas formas de meditación budistas parece ponerse el foco en aquello que pasa por nuestra cabeza, así se plantean diversos puntos en los que colocar nuestra atención (una frase, el seguimiento consciente de a respiración, distintos elementos naturales, como el fuego, el agua, el espacio, la luz, la figura de Buddha, un mandala, etc.) en los cuales "pensar". Puede que también, de lo dicho en este hilo, se podría pensar equivocadamente que estamos ante una asunto "mental". Sin embargo en shikantaza no es así:
En shikantaza, en el zazen tal y como es enseñado por Dōgen, lo que pasa por nuestra cabeza está de más, son distracciones. En shikantaza lo fundamental recae sobre el cuerpo, sobre la postura... simplemente. Precisamente eso quiere decir shikantaza: sentarse simplemente y no hacer nada más, no construir nada encima de ese sentarse; ni siquiera el cuerpo debe de ser el foco de nuestra atención - excepto, tal vez, cuando nos hemos distraído de nuestro zazen y la postura, consecuentemente, se ha ido detrás y, fugazmente, prestamos atención consciente al cuerpo para volver, para reconstruir nuestro zazen. De ahí el énfasis que se pone sobre la postura, sobre la construcción correcta de la misma (en otros post intentaré explicar qué hay que entender por "construcción correcta")Zazen no tiene nada que ver con las funciones del intelecto, ni con las de la voluntad, ni con las de la conciencia. No tiene nada que ver con la imaginación, ni con la memoria, ni con la contemplación. No intentes convertirte en Buddha. [...] Zazen no consiste en aprender paso a paso una técnica de meditación.
Dōgen - Shōbōgenzō Zazengi
De esta importancia del cuerpo, manifestado en una postura libremente asumida y mantenida, nos habla Dōgen, por ejemplo, en el Shōbōgenzō Zuimonki (una colección de dichos de Dōgen, recopilados por su discípulo Ejō, que no hay que confundir con el Shōbōgenzō propiamente dicho.
Es a esa postura, a la forma de zazen, a la que confiamos cuerpo y espíritu, "sin preocuparnos de nosotros mismos ni de nada". Es eso lo que significa abandonar cuerpo y espíritu (shinjin datsuraku, 身心 脫落, expresión usada a menudo por Dōgen, en la que en realidad cuerpo y espíritu -shinjin- forman un sola palabra, cuerpo-espíritu)Si pensamos en el Dharma del Buddha sólo con nuestras mentes, nunca podremos comprenderlo, aunque vivieramos mil vidas. Cuando nos liberamos de nuestras mentes y dejamos de lado nuestros puntos de vista y nuestro entendimiento, entonces podemos comprender el Dharma. [...]
Cuando consigamos dejar de lado nuestros pensamientos y nuestros puntos de vista y practiquemos solamente shikantaza, entonces nos volveremos íntimos con la Vía. Esta es la razón por la que, sin duda, la Vía es alcanzada a través del cuerpo. Os aliento a que continueis practicando zazen con todo corazón.
-
Roberto
- Mensajes: 958
- Registrado: 15 Jun 2019 12:52
- Tradición: Budismo Zen, Dōgen
- Localización: Valencia (España)
Re: El zazen de Dōgen (Shikantaza y pensar en el no pensar)
La forma en que nos sentamos, físicamente, tiene varios puntos a los que prestar atención. Ojo, cuando digo "prestar atención" no me refiero a que tengamos que convertirlos en objetos de nuestra atención durante zazen; establecemos nuestra postura lo mejor posible (durante los pasos preliminares, el primero de los cuales es "armonizar el cuerpo") y, después, nos abandonamos a ella, nos olvidamos de ella, nos aquietamos en ella, no pensamos siquiera "Estoy haciendo zazen". Dejamos que sea zazen el que haga zazen.
Decía en la entrada anterior que zazen no consiste en una práctica de introversión, es una práctica abierta a aquello que nos rodea, en la que no rechazamos nada ni aferramos nada. Practicamos más allá de las discrimimaciones, volviendo a nuestro zazen cada vez que el deseo de aferrar algo nos arrastra fuera de zazen. Issho Fujita dice sobre zazen:
Zazen se practica de cara hacia el muro, en la tradición Soto (en la Rinzai los practicantes se sientan unos frentes a otros) y con los ojos abiertos. Con la mirada ligeramente hacia abajo y mirando hacia el muro, sin vagar por él, sin mirar un punto en particular. En otras prácticas meditativas (más centradas en lo "mental", como dice Fujita) es corriente que se aconseje cerrar los ojos; pero en la tradición zen, en cambio, son numerosos los maestros que desaconsejan esto.
El tener los ojos abierto contribuye, por un lado, a mantenerse despiertos y, por el otro, a estar aquí, en nuestra realidad (simplemente sentados frente a un muro), sin perdernos en nuestras reflexiones, en nuestras elucubraciones, en nuestras fantasías en pos de cualquier cosa (las presas de nuestro deseo y de nuestras aversiones).
Dos son las cosas que nos apartan de zazen, de nuestro desnudo estar sentados siendo simplemente aquello que estamos siendo de hecho: El seguir y alimentar los pensamientos que puedan aparecer (ponernos a "pensar") y el adormecernos. En ambos casos el efecto que se produce automáticamente, o bien al cabo de un poco, es que dejamos de ver el muro; este se funde en negro y es sustituido por el contenido de nuestras fantasías o bien por la oscuridad. En ese momento, o al cabo de un poco, no solo dejaremos de ver aquello que tenemos en frente (la pared frente a nosotros), sino que los otros "puntos" de la postura se apartarán de zazen: la espalda se encorvará o bien el espacio entre los hombros se tensará, la posición de las manos (el mudra) se descompondrá, etc.
Es decir, la postura y sus diversas partes sirven como un indicador, también, de aquello que está pasando por nuestras mentes. De ahí la importancia de la correcta postura.
En ese momento, cuando nos damos cuenta de que nos hemos ido de zazen, simplemente, volvemos a este, aclaramos nuestra mirada enturbiada y volvemos a ver el muro que tenemos delante:
- Si nos perdemos en elucubraciones sobre el muro, sobre su textura, su estado de conservación etc., es decir, si de verlo pasamos a observarlo: No estamos haciendo zazen.
- Si no lo vemos: No estamos haciendo zazen.

Decía en la entrada anterior que zazen no consiste en una práctica de introversión, es una práctica abierta a aquello que nos rodea, en la que no rechazamos nada ni aferramos nada. Practicamos más allá de las discrimimaciones, volviendo a nuestro zazen cada vez que el deseo de aferrar algo nos arrastra fuera de zazen. Issho Fujita dice sobre zazen:
Veamos, analiticamente, uno de esos puntos; a efectos didácticos, pues, como dice Fujita, una vez abandonados en un zazen integrado no lo "recortamos" en trozos. este punto es el relativo a los ojos.Mientras que la mayoría de las meditaciones tienden a concentrarse sobre la cabeza, el zazen se concentra mas bien sobre la estructura de un cuerpo-espíritu total y vivo, dejando a la cabeza existir sin darle preeminencia alguna. Cuando la cabeza está sobreactivada aparece una vida dividida y desequilibrada. Pero en la postura de zazen ésta aprende a encontrar su sitio exacto y su función en la dimensión de un cuerpo-espíritu unificado. Nuestro cuerpo humano vivo no es simplemente una agregación de partes corporales, es un todo orgánico integrado. Ello se concibe de tal forma que cuando una parte del cuerpo se mueve, cualquiera que sea la sutileza del movimiento, ello provoca simultáneamente el movimiento acorde del cuerpo.
Cuando al principio se aprende a hacer zazen, no se puede aprehenderlo en su totalidad o de un solo golpe. Inevitablemente se comienza a recortar el zazen en pequeños trozos que se disponen en un orden particular: armonizar el cuerpo (chôshin), armonizar la respiración (chôsoku) y armonizar el espíritu (chôshin). En el Eihei kôroku, Dôgen escribió : "En nuestro zazen, es esencial sentarse en la postura correcta, armonizar después la respiración y apaciguarse."
Pero, después de haber pasado esta etapa preliminar, todas las instrucciones dadas como piezas separadas en el tiempo y en el espacio deben ser integradas en un todo en el cuerpo-espíritu del practicante de zazen. Cuando el zazen se convierte en zazen, shôshin taza [un sinónimo de shikantaza, n.d.t] es actualizado. Esto significa "exactamente (ta) sentado (za) en una postura del cuerpo (shin) correcta (shô)", con taza que pone el acento sobre la cualidad de ser, entero y uno, en el tiempo y el espacio.
Zazen se practica de cara hacia el muro, en la tradición Soto (en la Rinzai los practicantes se sientan unos frentes a otros) y con los ojos abiertos. Con la mirada ligeramente hacia abajo y mirando hacia el muro, sin vagar por él, sin mirar un punto en particular. En otras prácticas meditativas (más centradas en lo "mental", como dice Fujita) es corriente que se aconseje cerrar los ojos; pero en la tradición zen, en cambio, son numerosos los maestros que desaconsejan esto.
El tener los ojos abierto contribuye, por un lado, a mantenerse despiertos y, por el otro, a estar aquí, en nuestra realidad (simplemente sentados frente a un muro), sin perdernos en nuestras reflexiones, en nuestras elucubraciones, en nuestras fantasías en pos de cualquier cosa (las presas de nuestro deseo y de nuestras aversiones).
Dos son las cosas que nos apartan de zazen, de nuestro desnudo estar sentados siendo simplemente aquello que estamos siendo de hecho: El seguir y alimentar los pensamientos que puedan aparecer (ponernos a "pensar") y el adormecernos. En ambos casos el efecto que se produce automáticamente, o bien al cabo de un poco, es que dejamos de ver el muro; este se funde en negro y es sustituido por el contenido de nuestras fantasías o bien por la oscuridad. En ese momento, o al cabo de un poco, no solo dejaremos de ver aquello que tenemos en frente (la pared frente a nosotros), sino que los otros "puntos" de la postura se apartarán de zazen: la espalda se encorvará o bien el espacio entre los hombros se tensará, la posición de las manos (el mudra) se descompondrá, etc.
Es decir, la postura y sus diversas partes sirven como un indicador, también, de aquello que está pasando por nuestras mentes. De ahí la importancia de la correcta postura.
En ese momento, cuando nos damos cuenta de que nos hemos ido de zazen, simplemente, volvemos a este, aclaramos nuestra mirada enturbiada y volvemos a ver el muro que tenemos delante:
- Si nos perdemos en elucubraciones sobre el muro, sobre su textura, su estado de conservación etc., es decir, si de verlo pasamos a observarlo: No estamos haciendo zazen.
- Si no lo vemos: No estamos haciendo zazen.
-
Roberto
- Mensajes: 958
- Registrado: 15 Jun 2019 12:52
- Tradición: Budismo Zen, Dōgen
- Localización: Valencia (España)
Re: El zazen de Dōgen (Shikantaza y pensar en el no pensar)
Zazen no es ni pensar, ni no pensar, es una posición de la mente y el cuerpo que incluye y trasciende a ambas. Es "pensar en el no pensar", o "impensar", o "pensar más allá del pensar", traducciones aproximativas todas de aquello a lo que se refiere Dōgen con la palabra hishiryo, 非思量. A este término, en el Digital Dictionary of buddhism, se le atribuye el sentido de "no discriminar", de "liberarse del apego conceptual a todas las cosas", es decir de no regirnos, ni en zazen ni en nuestra vida cotidiana por el me gusta-no me gusta, por el aferrarse o por el rechazar.
Veamos un fragmento de Menzan Zuihō (1682-1679), un "maestro" Soto, que revitalizó el estudio y la difusión del Shōbōgenzō de Dōgen, hasta entonces conservado casi como un texto secreto, al alcance de solo unos pocos, y que fue también un importante reformador de la disciplina de la escuela Sōtō. Menzan también se esforzó en poner el zazen, entendido como shikantaza, al alcance de los laicos. Precisamente el fragmento pertenece a un texto denominado Jijuyu Zanmai, dirigido explícitamente por Menzan a sus seguidores laicos:
Las cosas tal como son (que es una de las expresiones para describir el despertar), son así ya sin que hagamos nada, el cuerpo, por ejemplo, más allá de nuestra mente lo sabe siempre, está siempre aquí y ahora. Sin embargo nuestra mente vaga y, sin practicar esto, es como si no existiese.

Veamos un fragmento de Menzan Zuihō (1682-1679), un "maestro" Soto, que revitalizó el estudio y la difusión del Shōbōgenzō de Dōgen, hasta entonces conservado casi como un texto secreto, al alcance de solo unos pocos, y que fue también un importante reformador de la disciplina de la escuela Sōtō. Menzan también se esforzó en poner el zazen, entendido como shikantaza, al alcance de los laicos. Precisamente el fragmento pertenece a un texto denominado Jijuyu Zanmai, dirigido explícitamente por Menzan a sus seguidores laicos:
Este debe de ser el esfuerzo continuado de zazen. La actividad de zazen es, en realidad, la actividad de volver a zazen, millones de veces.Debemos darnos cuenta de que la sabiduría de Buddha, como un gran espejo perfecto, está más allá de la dicotomía pensamiento-no pensamiento.
Por ejemplo, si al sentarnos en zazen nuestra mente no se manifiesta no comienza a funcionar, si no vemos nada, no oímos nada, ni sentimos dolor ni picores, nos quedamos estancados en el vacío. Por el contrario, si vemos si percibimos sonidos, si sentimos dolor o picores y nos ponemos a pensar en ello, a amarlos o a odiarlos, a retenerlo o rechazarlo, entonces nos perdemos en la distracción que provoca la dualidad objeto/sujeto. Ambas actitudes son creadas por la mente ilusoria. Esta es la razón por la que el tercer Patriarca decía:
"No te apegues a los fenómenos.
No te estanques en el vacío"
Debemos estudiar esto profundamente y comprenderlo con claridad. Percibir la luminosidad de los colores, de las formas, de los sonidos, etc., sin añadir discriminación alguna constituye la sabiduría de Buddha
Las cosas tal como son (que es una de las expresiones para describir el despertar), son así ya sin que hagamos nada, el cuerpo, por ejemplo, más allá de nuestra mente lo sabe siempre, está siempre aquí y ahora. Sin embargo nuestra mente vaga y, sin practicar esto, es como si no existiese.
Re: El zazen de Dōgen (Shikantaza y pensar en el no pensar)
Bueno, aquí hay una contradicción. Cuando se práctica za zen, solo cuenta el momento presente. No puede hablarse de esfuerzo continuado. Eso es contradictorio con la práctica. El único esfuerzo es el que realizamos ahora, y en realidad el esfuerzo es solo cuando se empieza, porque al poco, no debe haber más esfuerzo. Por eso, si la actividad de zazen es volver a zazen, millones de veces, resulta una actividad que no puede realizarse en este momento. En este momento, no volvemos a zazen millones de veces. Volvemos una sola vez.Este debe de ser el esfuerzo continuado de zazen. La actividad de zazen es, en realidad, la actividad de volver a zazen, millones de veces.
Saludos