Cuando hablo de "labor crítica", no me refiero solo a "autocrítica", aunque esta siempre es necesaria, obviamente, no solo en el contexto del que hablamos, sino a algo de mayor calado tanto a nivel individual como colectivo. Creo que la labor crítica, supone contrastar elementos propios de la cultura japonesa que, como es natural, con el paso de los siglos, han penetrado y dado forma al Zen y al resto de budismos orientales, pero que fuera de su contexto - aunque también, en el mismo, siempre se pueden encontrar en la historia del Budismo, notables excepciones - rápidamente saltan las alarmas, poniendo de relieve sus contradicciones y su inconsistencia.
Creo que en lo que a nosotros respecta, en aquello que nos lleva a hablar de "grandes maestros Zen", "maestros venerados", "altura de maestro" o "genio espiritual", se encuentra la semilla heredada portadora, en potencia, de los atrocidades que ahora tanto nos pesan, aquellas que provienen del "cumplimiento del propio deber que se encuentra por encima de cualquier juicio ético." Situar - o situarse - en el plano espiritual por encima del resto no es más que infatuación, un sin sentido, más aún, en términos budistas donde no se afirma la existencia de nada que prevalezca durante toda la eternidad, sino al contrario, se afirma la precariedad, la efímera existencia de todo y de todos, así como el sufrimiento inherente de querer aferrar, mantener, perpetuar, aquello que por sí mismo, antes o después, se desvanece. Por eso la rígida y estricta jerarquización de la sociedad nipona, como la china, cosa a la que no escapan - ni han escapado - los monasterios zen, contrasta fuertemente con nuestra realidad cultural. Pero no solo, también lo hace con el propio transitar la Vía de Buddha, a cada instante, ya que aquel que se presenta como superior a los demás, sea directa o indirectamente, pretende fijar algo de que por sí, no tiene ubicación, ni forma, ni marco concreto a través del cual pueda ser apropiado y presentado como tal, principalmente, porque ni siquiera es un "algo".
En este sentido, creo que si te interesa adentrarte más en este terreno, personalmente creo que la lectura de La génesis de las religiones de Japón, puede ser esclarecedora acerca de los varios aspectos que componen dicha cuestión en sus dos vertientes: tanto en la evolución de las tradiciones budistas japonesas, como la implantación del Budismo en Occidente, en nuestra época, especialmente desde los años 50-60 del siglo pasado hasta hoy.