Ciertamente, para afirmar algo así hay que estar entre muy poco y mal informado sobre el Budismo Zen.escribió: "...Realmente ese era el estudio del zen, no estudiar lo sutras. Nadie estudia los sutras en el zen de manera intelectual..."
Más allá del inevitable estancamiento y de "proyectos de inculturización" del mismo que acaban siendo absorbidos, en mayor o menor medida por la espiritualidad anfitriona, en todas las escuelas del Budismo Zen, siempre ha sido imprescindible el estudio de las escrituras - el estudio, con lo que significa e implica la palabra "estudio", no recitar como papagayos sin saber lo que se está diciendo - , precisamente, para contrastar, y profundizar, con los mismos la propia práctica. Esto es algo que puede verse en Dumoulin, Sharf, Bodiford, Heine, Wright, etc. En definitiva, hay un consenso unánime entre todos los expertos en la materia. Si se entiende el Zen, como una técnica meditativa que conduce a la experiencia X, sin conocer lo más mínimo el marco en el que surge, es decir, las enseñanzas budistas, se corre el riesgo de, o bien cambiar dicho marco, y con este el sentido de la práctica meditativa, por otro cristiano o el que sea, o bien de no cambiarlo por ninguno, es decir, de carecerde marco de referencia, privando así de su sentido a la práctica meditativa.
escribió: "...El kensho se va como un globo. Y se acabó. No más kensho. Uno se olvida de la iluminación, y se olvida de que se ha olvidado de la iluminación. Con la edad uno se vuelve olvidadizo..."
Menos mal!