La hiedra salvaje: La autobiografía espiritual del Maestro Zen Hakuin

El Zen de Hakuin.
Daido
Mensajes: 2416
Registrado: 16 Jun 2020 20:59

La hiedra salvaje: La autobiografía espiritual del Maestro Zen Hakuin

Mensaje por Daido »

Traduciré y comentaré párrafos escogidos de este libro, escrito por Hakuin. Para saber quien fue el maestro Hakuin, mi ayudante Copilot, a petición mía, me da una breve reseña biográfica que copio a continuación:
🧘‍♂️ Hakuin Ekaku (1686–1769)
Origen: Nació en el pueblo de Hara, al pie del monte Fuji, Japón.

Formación: Se convirtió en monje a los 15 años y pasó décadas viajando por Japón en busca de maestros auténticos y una comprensión profunda del Zen.

Renovador del Zen Rinzai: En una época en que la escuela Rinzai estaba en decadencia, Hakuin la revitalizó con prácticas rigurosas, especialmente el uso de kōans (enigmas meditativos).

Enseñanza clave: Insistía en que la iluminación no era el final, sino el comienzo de una vida dedicada a ayudar a los demás.

Obra destacada: La hiedra salvaje (Wild Ivy), su autobiografía espiritual, escrita a los 81 años, donde relata sus experiencias, crisis, y revelaciones.

Legado: Todos los maestros modernos del Zen Rinzai trazan su linaje espiritual hasta él. Su famoso kōan “¿Cuál es el sonido de una sola mano aplaudiendo?” sigue siendo usado en la práctica Zen.


Es un maestro relativamene reciente, como puede verse que vivió a caballo enre el S XVII y XVIII. Empezo a practicar el Zen muy joven (solo con 15 años) y tomo muy en serio su práctica, pues viajó mucho buscando maestros Zen que le ayudasen en su búsqueda. Revitalizó la escuela Rinzai con la práctica rigurosa de los koans, lo cual ha llegado hasta nuestros días no solo en la escuela Rinzai sino también la Sanbo kyodan y otras. Es importante que Rinzai insistía en que la iluminación no es el final, sino el comienzo. Debido a su importancia, tomaré párrafos de su libro y los traduciré al español para ser leidos en este foro, los cuales se comentarán y estarán abiertos al dialogo y discusión.

Es importante añadir que no se pedirá ayuda alguna a Copilot en adelante, pues su opinión no es necesaria ya.
Última edición por Daido el 03 Sep 2025 21:20, editado 2 veces en total.
Daido
Mensajes: 2416
Registrado: 16 Jun 2020 20:59

Re: La hiedra salvaje: La autobiografía espiritual del Maestro Zen Hakuin

Mensaje por Daido »

Cita del libro, sacada de una copia en PDF:
“Cualquiera que se llame a sí mismo maestro del Camino y afirme estar guiando a otros, debe haber comprendido primero el Gran Asunto por sí mismo. Si no lo ha hecho, entonces está engañando a los demás y llevándolos por mal camino. Tal persona no es un maestro del Camino, sino un ciego guiando a otros ciegos.”

Hakuin
Frase clara: nadie que no haya comprendido al Gran Asunto (la iluminación) puede llamarse a sí mismo maestro del Camino. Comprender aquí no significa comprensión intelectual. Se refiere a llegar a la iluminación. ¿Y qué es la iluminación? Entrar en absorción completa es samadhi. Salir de la absorción es la iluminación. En japonés, Satori. Muchas personas (también en nuestro tiempo) no han alcanzado el satori, y se dedican a guiar a otros. Esas personas son ciegos, guías de ciegos (que es también una frase de uno o más evangelios, curiosamente). No son maestros del Camino. Hakuin lo dice muy claro.

Muchas personas practican hoy un Zen erróneo donde se dice que zazen es iluminación y no hay iluminación fuera del zazen. Este falso Zen se ha extendido hoy de un modo considerable (aunque el Zen es algo muy minoritario que en realidad practican muy pocas personas.) Pero un buen número de estas que practican siguen camínos erróneos si nos basamos en el punto de vista de Hakuin (al que me adhiero, personalmente). En este sentido, el Zen es el camino del despertar, el Satori. Si no hay Satori, nadie puede guiar a otros.

Es la visión de Hakuin.
Daido
Mensajes: 2416
Registrado: 16 Jun 2020 20:59

Re: La hiedra salvaje: La autobiografía espiritual del Maestro Zen Hakuin

Mensaje por Daido »

“Cualquiera que se llame a sí mismo miembro de la familia Zen debe, ante todo, haber alcanzado el kenshō —la realización del Camino del Buda. Si una persona que no ha alcanzado el kenshō dice ser seguidor del Zen, es un fraude escandaloso. Un estafador en toda regla. Un sinvergüenza más desvergonzado que Kumasaka Chōhan.”

Hakuin
(¿Quien era Kumasha Chohan? Era nada menos que un forajido famoso de su época. No se queda corto en la comparación.)

Volviendo a lo nuestro, Kensho es otra palabra que se usa en Japón en lugar de Satori. Ken-shō (見性) consta de dos kanjis que son caracteres chinos. Estos caracteres significan:

見 (ken): Ver, observar, percibir

性 (shō): Naturaleza propia

Kensho, 見性, por tanto se traduce como "ver la naturaleza propia, o percibir la naturaleza propia". Este "ver" puede tener una intensidad diferente, sin embargo. Puede ser una visión fugaz de la naturaleza propia o puede ser una visión profunda.

Desde mi propia experiencia Zen añadiré algo que conozco por mí mismo: El ver la naturaleza propia ocurre precisamente cuando se sale de la naturaleza propia. Por eso, si la absorción en la naturaleza propia es corta y superficial, la visión al salir de ella es fugaz. Si la absorción es profunda y duradera, al salir la experiencia es profunda. Llegar a esa absorción es la meta del Zen, y ocurre normalmente cuando se practica bajo la guía de un verdadero maestro (alguien que haya visto profundamente la naturaleza propia y haya tenido un kensho profundo)

Continuando con mi propia experiencia, diré que ser guiado por un maestro para tener el kensho no es absolutamente necesario. Esa experiencia se puede tener (lo he dicho en otras ocasiones) de forma expontánea y, hoy, suceden esas experiencias con cierta frecuencia, por lo que es posible que alguien que lea esto haya tenido una de tales experiencias de un modo fortuito. Esas experiencias suceden en nuestro tiempo con más frecuencia cada vez (seguramente porque es cambio de era). Las personas que tienen esa experiencia, deberían ponerse a practicar un camino espiritual para desarrollarla y que no se pierda, porque la experiencia si no es profunda se pierde con el tiempo.

Así pues, el kensho es una experiencia directa e intuitiva de la naturaleza propia. La visión puede ser fugaz y perderse rápidamente, o puede ser profunda y dejar una impresión duradera. Pero hay que tener siempre en cuenta que el kensho no es quedarse colgado en la experiencia, sino vivir con ella. Con el tiempo, el kensho produce cambios en la persona que la tiene pero estos cambios podrían ser notados más por otros que por ella misma. Si no hay cambios reales, lo más probable es que la experiencia no haya sido verdadera. En todo caso, solo un maestro puede comprobar si tal experiencia ha sucedido.

Hakuin dice más adelante:
“Si una persona que no ha alcanzado el kenshō dice ser seguidor del Zen, es un fraude escandaloso. Un estafador en toda regla.”
Una frase contundente.
Daido
Mensajes: 2416
Registrado: 16 Jun 2020 20:59

Re: La hiedra salvaje: La autobiografía espiritual del Maestro Zen Hakuin

Mensaje por Daido »

¿Y, qué decir de este pasaje?:
Se dice comúnmente que hay ocho escuelas distintas de budismo en nuestra tierra. Escuelas doctrinales que se dedican a dominar sutras y comentarios. Escuelas de la Tierra Pura cuyos seguidores recitan constantemente el nombre del Buda Amida. La escuela Zen —cuyos miembros pertenecen a los linajes Rinzai, Sōtō y Ōbaku— es considerada la más destacada entre todas. Sin embargo, en tiempos recientes, las escuelas Zen han adoptado la práctica de la “iluminación silenciosa”, (...) Hay un viejo sacerdote que vive cerca de aquí y que se sienta todo el día en su ermita, golpeando el pez de madera y cantando en voz alta: “Namu kara taru nō…” Es cierto que lleva un kesa colgado del cuello, pero ese hombre jamás ha experimentado el kenshō.
El pasaje es más largo y es realmente duro e hiriente para esos practicantes de Zen que Hakuin considera falsos. Existen todavía grupos así por doquier, la mayoría pertenencientes a la escuela Soto. ¡Ojo! Que esos centros y templos existan no significa que toda la escuela Soto sea así. En la escuela Soto también se practican los koans y se tiene el kensho hoy en día. Y, existen otras escuelas que también lo hacen, como la escuela Sanbo Kyodan, por ejemplo. Esta es un ejemplo de Zen actual perfectamente adaptado a las circunstancias de nuestra sociedad: los miembros son todos laicos, y no viven en monasterios.

Pero en la escuela Soto existen templos en Japón donde los discípulos buscan la experiencia de kensho. Uno de ellos es Bukkokuji, en la ciudad de Obama, donde el Abad Tangen Harada Roshi admitía discípulos de todos los países. Él era conocido por ser un maestro que había tenido la iluminación (el kensho) y guiaba a otros a esa meta. Y debe haber otros en Japón, sin la menor duda. En occidente no estoy tan seguro. La escuela Soto en Europa ha dejado una impronta de bajísimo nivel. No he oido de maestros Soto en Europa que enfoquen la práctica hacia la búsqueda del kensho. Hakuin es muy duro con ese tipo de practicantes zen, como vemos.
Avatar de Usuario
Carl Sagan
Mensajes: 1006
Registrado: 11 Mar 2024 11:12
Tradición: Lokāyata
Localización: En un pálido punto azul

Re: La hiedra salvaje: La autobiografía espiritual del Maestro Zen Hakuin

Mensaje por Carl Sagan »

Daido escribió: 01 Sep 2025 18:02Esas personas son ciegos, guías de ciegos (que es también una frase de uno o más evangelios, curiosamente).
Como anécdota, decir que creo que la patente corresponde al Buda ;)
► Mostrar Spoiler
Daido
Mensajes: 2416
Registrado: 16 Jun 2020 20:59

Re: La hiedra salvaje: La autobiografía espiritual del Maestro Zen Hakuin

Mensaje por Daido »

Carl Sagan escribió: 01 Sep 2025 21:36
Daido escribió: 01 Sep 2025 18:02Esas personas son ciegos, guías de ciegos (que es también una frase de uno o más evangelios, curiosamente).
Como anécdota, decir que creo que la patente corresponde al Buda ;)
► Mostrar Spoiler
Es cierto. La frase se ve que pasó de boca en boca.
Daido
Mensajes: 2416
Registrado: 16 Jun 2020 20:59

Re: La hiedra salvaje: La autobiografía espiritual del Maestro Zen Hakuin

Mensaje por Daido »

Una frase decía:
...haciendo nada más que sentarse como bloques de madera, sin vida. ¿Y qué, aparte de eso, crees tú que consideran su preocupación más urgente? Pues se la pasan parloteando sobre ser “hombres de nobleza” que “no tienen nada que hacer”. Y se dedican a cumplir con ese papel autoproclamado. Consumen mucho arroz bueno. Pasan día tras día en un estado de sueño sentado. El kesa y la túnica de algodón que llevan como sacerdotes budistas no son más que un disfraz.


La crítica feroz de Hakuin hacia esos monjes, no debe interpretarse a mi juicio como una crítica a la escuela Soto, sino solo hacia la actitud de esos meditadores habladores y presumidos, que en vez de practicar consumen "mucho arroz bueno", o sea el más pulido y más blanco. "Pasan día tras dia en estado de sueño sentado", o ea, somnolientos sobre el cojín.

Pero esta crítica es a mi juicio un tanto exagerada. Los monjes zen soto practican shikantaza por lo general, la cual es una práctica muy buena (en su día hablaremos de ella). Creo que aquí Hakuin quiere espolear a esos monjes para que practiquen con koans y alcancen el kensho, lo cual es muy loable, pero la forma de práctica conocida como shikantaza "solo sentarse", es una buena práctica. Pero en el Zen, normalmente se debería practicar primero hasta alcanzar la iluminación con un koan y después, comenzar con la práctica del shikantaza. En la época de Hakuin el zazen era practicado especialmente por monjes, y los laicos que hacían zazen practicaban más bien shikantaza. Los monjes buscaban la iluminación con más ahinco, naturalmente. Pero esos sacerdotes de los que habla Hakuin eran claramente personas perezosas espiritualmente hablando.
Daido
Mensajes: 2416
Registrado: 16 Jun 2020 20:59

Re: La hiedra salvaje: La autobiografía espiritual del Maestro Zen Hakuin

Mensaje por Daido »

"¡Ahh! ¡Monjes! ¡Sacerdotes! No pueden ser todos ladrones, cada uno de ustedes. Y cuando hablo de sacerdotes ladrones, me refiero a esos zennistas de la 'iluminación silenciosa' que ahora infestan la tierra."


Bueno, bueno, bueno... Eso es hablar claro y de forma contundente. Los zenistas que practicaban la "iluminación silenciosa" son los zenistas soto de aquella época, evidentemente. Les llama ladrones, ¿por qué? ¿Por qué roban la iluminación a otros que siguen su ejemplo? Y, es que ellos incluso niegan la iluminación. Dicen que zazen es iluminación, citando el Shobogenzo, efectivamente (algún día habrá que entrar en el Shobogenzo, para aclarar esos asuntos, sí) . Hakuin se pone furioso al pensar en esos monjes y sacerdotes Soto.
“En lo que respecta a nuestra escuela Zen, cualquiera que logre el kenshō y abandone la casa del nacimiento y la muerte es un verdadero ‘dejador del hogar’. No simplemente alguien que abandona la casa familiar y se va a que le afeiten el cráneo. Aun así, encuentras gente que va por ahí haciendo afirmaciones sin fundamento: ‘He dejado el hogar, soy sacerdote. Soy sacerdote.’ Y si eso no fuera suficiente, luego proceden a embolsarse las limosnas y donaciones que logran engañando a los laicos, los cabezas de familia, para que se las den.”


Nuevamente es muy crítico con los monjes que no tienen ni buscan el kensho. Lograr el kensho es dejar la casa de nacimiento y muerte. El kensho es esencial en el zen y nunca puede enfatizarse lo suficiente que las personas que se comprometen con la práctica lo busquen con ayuda de un maestro iluminado. Pero hoy, como en los tiempos de Hakuin, la sed de iluminación casi no existe entre los practicantes del zen (no hablemos ya de las demás escuelas, donde ni siquiera se considera que pueda alcanzarse tal experiencia).

Curiosamente, se supo recientemente de un cierto maestro zen que enseñaba la práctica de la "iluminación silenciosa". Luego trascendió que ese maestro aconsejaba el uso de sustancias psicodélicas para tener al menos un atisbo de kensho. Es una flagrante contradicción: el zen es para alcanzar el kensho, pero yo enseño una práctica de zen en la que no se alcanza el kensho, de modo que os aconsejo que tomeis psicodélicos para tener al menos un pequeño kensho. Si se practica el zen con la ayuda de un koan, se está en condiciones de alcanzar el kensho sin necesidad de psicodélicos. Y la experiencia será mucho más profunda con el koan que con los psicodélicos.

Hakuin continúa haciendo criticas mordaces de esos monjes que practican sin buscar la iluminación, llegando a afirmar que son los culpables de que muchos laicos que confian en ellos no encuentren una reencarnacion apropiada en la próxima vida donde podrían renacer y alcanzar la iluminación. Este es un punto interesante: hoy día casi nadie se hace monje, y casi todos los que practican zen son laicos en occidente. Pero hay muchos laicos que practican exactamente como si fuesen monjes (tal es su dedicación al zen). Debido a que en estos tiempos, hay personas que pueden vivir sin trabajar (sea por la razón que sea, porque están jubilados, porque están en paro, porque no tienen familia y pueden arreglárselas sin necesidad de trabajar), esas personas se pueden dedicar al Zen de un modo total. Si esas personas encontraran un maestro Zen iluminado, podrían ponerse a practicar Zen de un modo serio, sin necesidad de hacerse monjes, pero en realidad son monjes, porque ser monje es eso precisamente, y no ponerse un hábido encima y afeitarse la cabeza (que por cierto muchos laicos se afeitan, especialmente si se han quedado calvos como yo :D )

En una palabra, entrar en la escuela zen (sin hacer distincion entre escuelas, hoy en dia ya) es buscar el kensho tal y como dice Hakuin.
Daido
Mensajes: 2416
Registrado: 16 Jun 2020 20:59

Re: La hiedra salvaje: La autobiografía espiritual del Maestro Zen Hakuin

Mensaje por Daido »

Con todo, no puedo darle la razón enteramente a Hakuin cuando critica a esos monjes que, dice, se sientan como maderos a hacer zazen. Cierto, el modo como practican es shikantaza, solo sentarse. Personalmente, llevo practicando así desde que Tangen H. Roshi me enseñó a hacer shikantaza, hace más de quince años. Antes practicaba con el Mu. Pero el Mu dejó de hacer efecto al poco de pasar el koan. Los demás koans no eran métodos de práctica. La práctica de shikantaza, practicada del modo que me enseñó mi fallecido maestro, es mi práctica desde hace mucho, y no voy a cambiarla.

Esta práctica desde fuera parece un sinsentido, pasar horas sentado sin hacer nada. Pero la mente entra facilmente en un estado de tranquila absorción, sin buscar nada ni pensar nada. No es una práctica en el sentido de practicar. Es más bien un no-hacer. El nombre, shikantaza, solo sentarse, lo indica muy bien. La postura, aunque esté detallada en el libro de Dogen Fukanzazenji, no es para mí lo esencial, sin embargo. Al contrario, sentarse de ese modo que explica puede ser contraproducente. Es mejor encontrar una postura tranquila en la que se pueda estar sentado durante largo tiempo sin sentir terribles dolores en las piernas. Pero esto será motivo para otro foro, no este.

Hakuin describe el modo de práctica con el koan de este modo:
“Cuando los estudiantes llegaban a Shōin-ji, estaban radiantes como Sung Yü o Ho Yen. Pero pronto, por la práctica rigurosa, se volvían tan demacrados como Tu Fu o Chia Tao, con la piel pálida y los huesos marcados.”
La práctica del koan produce ese efecto en la persona, en efecto, aunque probablemente Hakuin lo exagera. La práctica del Mu conduce a una crisis total, y esa crisis se dibuja en el cuerpo y en la mente del practicante: piel pálida y huesos marcados es un modo de describirlo. La persona no piensa más que en hacer Mu. Es un rompecabezas terrible. No sabe por donde incarle el diente y llega a perder el lustre de la piel y sus huesos se marcan (no en un sentido literal, necesariamente)

El modo en que practicaba Hakuin queda expresado en este párrafo del libro en cuestión:
“Vivía solo en una choza diminuta, completamente aislado del mundo, subsistiendo con media ración de arroz al día. Me empujaba sin piedad, ayunando y sin dormir durante días, decidido a no detenerme hasta alcanzar un nuevo despertar, aunque me costara la vida.”
Ese es el espíritu del zen para quienes quieren llegar a la iluminación. D.T. Suzuki, un practicante zen de tiempos recientes, describe su lucha con el Mu de un modo parecido:
“Durante mi práctica con el Mu, llegué a pensar que si no lo resolvía, nada en la vida tendría sentido para mí.”
Personas distintas, de tiempos diferentes, tienen un modo de expresarlo muy similar. Ese es el espíritu del zen cuando se practica con el koan.
Daido
Mensajes: 2416
Registrado: 16 Jun 2020 20:59

Re: La hiedra salvaje: La autobiografía espiritual del Maestro Zen Hakuin

Mensaje por Daido »

Fue el miedo a ir al infierno lo que motivó a Hakuin, siendo niño, a hacerse monje:
“Desde aquel momento, me atormentaba el miedo de tener que enfrentar semejante retribución horrible yo mismo. Fue ese miedo, lo que lo impulsó a buscar un medio para escapar de tal destino”

Hakuin


En esto le ocurrió como a Lutero quien también tenía un miedo horrendo a ir al infierno:
“Satán me hostiga… Satán y sus ángeles me hacen mucha guerra… Satán quiere que descienda con él a los infiernos… Satanás está furioso contra mí…”

Lutero


Ambos buscaron en direcciones distintas, y los dos encontraron experiencias espirituales que dieron respuesta a sus dudas.
Responder