Tampoco voy a negar el efecto balsámico / placebo de tal creencia, que ciertamente existe. Ni que las tradiciones que acogen en su seno esta creencia puedan promover acciones beneficiosas para el sujeto y la comunidad.
Sólo voy a afirmar que la creencia en dios puede constituir un serio obstáculo para la liberación. Fundamentalmente porque puede conducir a desplegar acciones absolutamente inocuas, irracionales, cuando no abiertamente inicuas. Cito ejemplos:
Acciones inocuas: oraciones, rituales ridículos, peregrinaciones, etc.
Acciones perjudiciales: por ejemplo, cuando algunos odian e incluso asesinan a los ‘infieles’ por no seguir los mandamientos de su dios. O esa obsesión enfermiza de algunos con el sufrimiento y auto-flagelación como medios para la ‘salvación’.
No acción: ya en el Uppajjhaya Sutta el Buda rechaza la creencia según la cual todo lo que experimentamos es la voluntad de dios, porque conduce a la inmoralidad y el no hacer lo correcto. Modernamente hay tradiciones que niegan valor a las obras / acciones, cuyos adeptos declaran alcanzar la ‘salvación’ sólo por fe o por gracia de su dios o que afirman que el sufrimiento es la voluntad de un dios que según ellos ‘está experimentando sensaciones’ a través nuestra.

No hay que despreciar a nadie porque el Buda así nos lo dijo, pero él no tuvo reparo en rechazar ciertas ideas perniciosas que circulaban en su época y que impedían la correcta liberación de los seres.