Por tanto, aceptemos que los maestros tienen fallos, pero no nos vayamos al extremo de decir que, puesto que tienen fallos, no son maestros. Maestros son si han recibido la transmisión del dharma, de otro maestro, aunque este tenga fallos. Pero, sí, hay que reconocer que algunos han tenido muchos fallos. Yo ya había leído todo eso de Kodo Sawaki, que Robert o ha escrito en du blog. Eso de que habia matado muchos soldados chinos, y demostraba tener agallas por hacerlo, como corresponde a un maestro zen. Esa generación que se vio arrastrada por el nacionalismo, tiene un pesado karma. Con los sacerdotes católicos no pasó exactamente lo mismo, porque muchos prefirieron morir antes que matar. Es un hecho, que en España murieron miles durante la Guerra civil. Tal cosa, habla bien de ellos. Otros, en cambio, se pusieron de parte de la dictadura fascista del Generalísimo. Quizás incluso participaron en batallas. No me consta, pero pudo pasar. Hablaban de la cruzada contra el comunismo. En fin...
Hay que volver a decirlo: esto no es nuevo. Está pasando desde el comienzo de esta civilización, hace (dicen los eruditos, los que saben)5.000 años. Allí se creó el primer ejército profesional, en Sumeria, y los sacerdotes por supuesto aprobaron guerras y matanzas. Lo aprobaron los sacerdotes de todas las religiones (también los budistas). Lo que pasa es que, una cosa no borra la otra. Los sacerdotes (los maestros zen vienen a serlo) lo son cuando son reconocidos por otros. El asunto de la transmisión parece que ha funcionado así desde la antigüedad. Digo los sacerdotes (o monjes, en muchas religiones), no digo otro tipo de roles, como por ejemplo los chamanes. Pero los chamanes, no nacieron con la "civilización", son anteriores. No forman parte de una religión. Son otra cosa (mejor, posiblemente, pero nosotros no estamos en esa cultura, ni podemos estar).
La cuestión es que, a mi los sacerdotes (maestros de zen incluidos), ya no me importan. Por ser sacerdotes, es claro que no son mejores. Muchos de ellos, sin embargo, son místicos (tomemos ese nombre en sentido amplio). Muchos místicos no son sacerdotes, por supuesto. Y la mayoría de los sacerdotes, no son místicos. O sea que, son cosas que no tienen nada que ver entre sí. Los maestros zen de la antigua China, que aparecen en los koans, son todos místicos (por eso están en los koans), y también hay místicos que no eran monjes (creo que no se llamaban sacerdotes, entonces). Pero hoy, la mayoría de los que hacen zen, no son sacerdotes. Y todos esos maestros zen japoneses, implicados en la Guerra, a pesar de todo fueron maestros. En la tradición del Zen, las cosas son así. Se puede ser maestro, y asesinar gente. Esto es muy difícil de aceptar y de digerir. Yo personalmente, no puedo digerirlo.
Pero no por eso, me marchó del zen. Me marchó de los maestros, eso sí. Al menos tuve uno (el que me ordenó de upasaka), que no llegó a matar a nadie: cuando estaba presto a despegar con su avión y asesinar a otros.... La Guerra término! Puedo decirlo con certeza: mi viejo maestro no fue un asesino, a pesar de que iba a serlo, cuando todavía era un niño. Él se libro por casualidad,... o no. Otros no se libraron y arrastraron sus karmas a la siguiente vida. Que en ella obtengan la paz y el perdón. También hicieron mucho bien. Ojalá que lo que hicieron de bueno pese más que lo que hicieron de malo. Y que nosotros nos libremos de hacer el mal.
Todo el mal que ha salido de mí
Con el correr de los años.
A causa de mi odio, codicia y necedad.
A través de mi cuerpo, mi boca, mis pensamientos.
Lo confieso ahora y someto a purificación.