A las ponderadas palabras de Junonagar, me gustaría añadir simplemente, que sin separarnos del artículo compartido por Ananda, vemos que la coyuntura señalada no es solo característica del Budismo Zen, sino de todo el Budismo japonés. Así, tal expresión la vemos en el título del último párrafo, por ejemplo, y, en el párrafo anterior, se mencionan algunos desatinos del Budismo Nara, la Tendai, la Shingon y la Jôdô Shinshû.tao.te.kat escribió: "¿Esto afecta a todo el budismo japonés o solamente al Zen (en el texto se habla en general)? ¿A las dos sectas zen por igual (Soto, Rinzai)? ¿Y el Zen (Ch'an) chino? ¿Adolece de lo mismo? (aunque de forma efectiva igual no han habido monjes soldado chinos) ¿Y el resto del Zen/Thien etc...?"
Edito: Ya que se menciona a China y a otros países de Asia oriental, es importante señalar que con la llegada del Budismo a China durante el cambio de era, experimentó, a lo largo de su evolución, un fuerte proceso de sincretismo con el confucianismo y el taoísmo, debido entre otras muchas cosas, a los propias características del Budismo, ya que, al ir más allá de toda creencia, las expresiones y las formas del corpus doctrinal son subsidiarias, valiéndose (necesitando) de aquellas propias del sustrato cultural-espiritual existente en el país que lo adopta.
Nosotros, budistas occidentales del s. XXI, como buenos buscadores de oro, debemos utilizar apropiadamente nuestro tamiz, para separar adecuadamente el oro de aquello que es "esencial y liberador" (D. Loy), de la arena inservible y obstaculizadora de todas las tradiciones asiáticas.