tao.te.kat escribió: "...El título nos habla de que todo lo que percibimos y por tanto vivimos es «Lo relativo» (famosa verdad relativa del Zen) pero está realmente creado o basado o surge por lo real o correcto o absoluto… Así en nuestra etapa inicial vivimos inmersos en lo relativo, sin saber nada de ese absoluto, a pesar de que es realmente el principio creador de todo eso relativo que conocemos.
Por ejemplo, en términos Yogacara, lo absoluto es la mente en su globalidad y lo relativo el fenómeno. Por tanto es obvio que de dentro de lo absoluto (mente) surge el fenómeno (relativo). En terminología de Tathagatagarbha, solo la naturaleza búdica es absoluta, siendo el resto relativo. En Madiamika, solamente la vacuidad es real, el resto relativo, etc… diferentes formas de verlo en función de diferentes orientaciones..."
No. Este es un error que deberíamos evitar a toda costa y sobre el que debería ponerse mucho cuidado. Tanto la escuela Yogācāra como cualquier otra escuela budista, a la hora de hablar del surgimiento de cualquier fenómeno, de lo que hablan es de interdependencia (dado que esto está, aquello está). En el Budismo, la realidad absoluta (paramartha satya) o sunyata, esto es, la vacuidad de todos los fenómenos, no es el origen o la causa de ningún fenómeno, ni de la realidad relativa (samvrti satya). Afirmar esto, sería "esencializar" la realidad absoluta, convertir la vacuidad en un atman, cosa que está a 180º de lo que afirma cualquier tradición budista.
En Yogācāra, junto con la doctrina de "solo mente" o "solo representación" (Vijñaptimātra), encontramos la doctrina de las "tres naturalezas" (Trisvabhāva) que deberíamos como los dos polos de una misma batería, especialmente, si la visión de nuestra práctica, se encuentra influida o resuena ampliamente, con la visión yogacarin. La doctrina de las tres naturalezas supone, hablando en terminología filosófica, la descripción ontológica de aquello que se ha dicho de manera epistemológica en la doctrina de solo mente. De este modo, sobre la existencia de la realidad, ni se niega la misma, considerándola una especia de sofisiticada y compleja creación mental, ni se afirma la existencia de un absoluto incognoscible separado del resto de fenómenos (atman). Tales tres naturalezas que suponen la visión de una misma realidad desde puntos de vista diferentes, las encontramos ya, de hecho, en el Sandhinirmocana sutra, texto considerado precursor de la escuela Yogācāra. Cada una de estas tres naturalezas, carece de esencia (anatman) autónoma, separada del resto de la realidad, por lo que como dice el mismo Buddha en el sutra, "supone 3 formas distintas de decir que las cosas no tienen esencia propia" y añade (los comentarios entre guiones son míos):
"...Como he explicado, todas las cosas carecen de esencia propia, ya que las cualidades no tienen esencia, el surgir no tiene esencia y el significado definitivo no tiene esencia. Así pues, las cualidades no tienen esencia, ya que todas las cosas se caracterizan por el aferrar de nuestro pensamiento. Esto es así porque los nombres y los símbolos establecen dichas cualidades, no habiendo una cualidad inherente en las cosas. Esto es lo que llamo la no-esencia de las cualidades - que sería la naturaleza imaginada o parikalpitā-svabhāva -. El surgir de las cosas no tiene esencia, ya todas las cosas surgen en dependencia de todas las demás. Esto es así porque dependen de la función causal del resto, por lo que no surgen por sí mismas. Por lo tanto, esto es lo que llamo la no-esencia del surgir - que sería la naturaleza dependiente o paratantra-svabhāva -. La verdad definitiva de todas las cosas no tiene esencia, ya que, desde su origen, todas las cosas son sin esencia. Esto es lo que llamo la no-esencia que es idéntica con el origen co-dependiente de las cosas. También llamo a esto la no-esencia del significado definitivo puesto que enseño que entre todas las cosas, ese reino del contenido purificado de la comprensión, debe entenderse como la no-esencia del significado último - que sería la naturaleza perfecta de las cosas o pariṇiṣpanna-svabhāva -..."
Por lo tanto, vemos que, también en términos yogacarin, al contrario de lo que podría creerse desde a simple vista o a nivel superficial, anatman no significa inexistente en la realidad relativa, pero existente en la realidad absoluta, sino carente de esencia tanto en la realidad relativa como en la realidad absoluta, con una última advertencia en la realidad relativa, pariṇiṣpanna-svabhāva en el sutra, en la que tal carencia de esencia es así, tanto para "las cosas" como para "uno mismo", ya que sin esta interpretación de dos caras de la ausencia de esencia (anatman) de pariṇiṣpanna-svabhāva, fácilmente se caería en una especie de idealismo, alejado de los medios y del propósito fundamental del Budismo.




