Amigo Daido sólo he copiado información que puede encontrarse en internet. Es evidente que las drogas tienen efectos, que pueden ser variables en función de la cantidad, la frecuencia en el consumo y las condiciones de la persona. Como puede verse en la noticia que abre el hilo hay quien ha probado el 'sapo' pero al suministrarlo a un tercero le causó la muerte y está encausado judicialmente por ello.
Yo en todo momento me refiero a drogas 'duras', incompatibles con la práctica del Dhamma. Efectos 'estimulantes' pueden darse incluso con frutas.
Desconozco si es cierto lo que dices, pero seguro que masticar nueces no le suponía un comportamiento negligente. Como a mí no me lo supone comer dátiles. En cualquier caso pido prudencia porque Ajahn Chah es una institución para la Tradición del Bosque.
Yo no lo veo incompatible, pero creo que cada cual puede juzgarlo por sí mismo. Extracto unas palabritas de Bhikkhu Bodhi del enlace que abre el hilo:
Bajo la influencia de sustancias embriagantes un ser, que bajo otras circunstancias podría permanecer moderado, puede perder el control, volverse negligente e involucrarse en matar, robar, adulterio y mentir. La abstinencia de sustancias embriagantes se prescribe en base a que es esencial para la autoprotección del individuo y para el establecimiento del bienestar de la familia y la sociedad. Así, el precepto previene las desgracias resultantes del consumo de embriagantes: ruina material, riñas y crímenes, enfermedades físicas, pérdida de reputación, conducta desvergonzada, indolencia y locura.
Deberá subrayarse que el precepto no prohibe únicamente la embriaguez sino el uso mismo de sustancias embriagantes. Si bien las indulgencias ocasionales pueden no ser inmediatamente dañinas en casos aislados, las propiedades atrayentes y adictivas de los embriagantes son bien conocidas. La salvaguarda más poderosa contra su cebo es evitarlas por completo.